22/11/2025
💔 El Parque Mitológico: Un Oasis Olvidado en Natagaima
Natagaima, Tolima — El Parque Mitológico Juan Tole Lis, alguna vez un vibrante epicentro de la imaginación infantil y orgullo local, se acerca a un sombrío aniversario. En diciembre, se cumplirán diez años desde que este espacio, diseñado para honrar la rica tradición oral y las leyendas de la región, comenzó a deslizarse hacia el abandono. Hoy, la realidad que reflejan las imágenes es un contraste doloroso con la visión original.
Inaugurado con la promesa de ser un lugar único, el parque se destacaba por sus figuras mitológicas que daban vida al Sombrerón, la Patasola, el Mohán, y otras criaturas del folclor tolimense, sirviendo como una herramienta educativa y de juego inigualable para los niños. El diseño original incorporaba detalles autóctonos, como una barrera construida con piedras extraídas del cercano río Magdalena, que le otorgaban una identidad inconfundible y un brillo especial.
Sin embargo, el paso de la última década ha sido inclemente. Las imágenes satelitales aún intentan capturar la esencia de un espacio verde y cercado, pero la fotografía más reciente revela la cruda transformación.
El brillo se fue, las leyendas callaron.
Las figuras que antes fascinaban a los pequeños han desaparecido o han sido reemplazadas por la indiferencia. Aunque se han intentado intervenciones, como la adición de algunos caminos peatonales o la recuperación puntual (según reportes de administraciones anteriores), el resultado neto ha sido la pérdida de su esencia mitológica. Se eliminó la magia por una funcionalidad a medias, despojando al parque de su valor diferencial y turístico.
El otrora centro de esparcimiento familiar ha mutado en un espacio con la hierba crecida, basura dispersa y una atmósfera de descuido que lo ha convertido en un "sitio oscuro". La presencia de animales pastando libremente en lo que fue un área de juegos, y el riesgo de que el lugar se preste para actividades que ponen en peligro la seguridad de la comunidad, son la evidencia más clara de la desidia.
¿Hasta Cuándo, Natagaima?
Este parque no es solo un conjunto de columpios y toboganes; es la memoria histórica de Natagaima plasmada en un espacio público. Es un testimonio de un proyecto que pudo haber sido un motor turístico y un orgullo cívico, y que hoy es un símbolo de la gestión intermitente.
La pregunta que resuena entre los habitantes no es sobre la dificultad de mantenerlo, sino sobre la voluntad política de hacerlo. ¿Hasta cuándo permitirá el municipio de Natagaima que un patrimonio tan valioso, que conecta a las nuevas generaciones con sus raíces mitológicas, permanezca en estas condiciones?
La recuperación no pasa únicamente por una mano de pintura o un corte de césped; requiere una visión integral que devuelva las figuras mitológicas, la identidad de las piedras del río, y la seguridad necesaria para que las familias vuelvan a apropiarse del espacio. Diez años es demasiado tiempo para que una leyenda local se haya convertido en un recuerdo triste. El Juan Tole Lis exige, con su silencio, ser rescatado.