27/12/2025
‼️ El 2025 cerró como el mejor año del ELN en al menos dos décadas pues expandieron su presencia territorial, sostuvieron la capacidad militar, preservaron su andamiaje financiero y combinaron ofensivas armadas con participación en la mesas de diálogos; es decir, gracias al Gobierno Petro, siguieron con sus actividades criminales en plenas negociaciones.
El propio jefe de Estado prometió en campaña que iba a llegar a la paz con el ELN gracias a la “paz total” en tres meses: el problema es que no solo incumplió esa promesa, sino que, peor aún, esa guerrilla es más poderosa.
El PhD. en Criminología Jorge Mantilla considera que el ELN aprendió de la experiencia de las antiguas FARC y entendió que, para sostener un proyecto armado, debía asegurar recursos económicos estables, sobre todo en regiones donde ha mostrado debilidad militar, como una “una de las empresas más prósperas del país” describe Mantilla al grupo guerrillero en ese rublo.
El cierre de 2025 deja a un ELN fortalecido en lo territorial, lo militar y lo organizativo, en un escenario donde la política de “paz total” no logró frenar su expansión ni reducir su capacidad de control armado. Más que un repunte coyuntural, se ve a una organización que llega al final del año como uno de los actores centrales del actual ciclo de violencia en Colombia.
📷: archivo el Pasillo