26/08/2026
¿Quién encenderá las luces de Boyacá? El debate que empieza a generar el alumbrado público
Mucho que pensar en Boyacá: mientras algunos sectores políticos avanzan en propuestas y decisiones relacionadas con la administración del alumbrado público en diferentes municipios, crece el interrogante sobre cuál es el verdadero modelo que pretende impulsar el sector liberal y, particularmente, el precandidato a la Gobernación Rodrigo Rojas.
El alumbrado público no es un asunto menor. Detrás de cada luminaria hay recursos públicos, contratos, tarifas que pagan los ciudadanos y decisiones administrativas que pueden comprometer las finanzas de los municipios durante años.
Por eso resulta legítimo preguntarse: ¿hacia dónde va Boyacá con el modelo que vienen promoviendo algunos gobiernos municipales cercanos al sector político de Rodrigo Rojas?
Diversos sectores han comenzado a cuestionar procesos mediante los cuales la operación o administración del alumbrado público podría quedar en manos de terceros o bajo esquemas que reduzcan el control directo de los municipios. Y ahí aparece una pregunta política de fondo: ¿se trata de casos aislados o de una visión que podría trasladarse a todo el departamento?
El interrogante cobra todavía más importancia cuando se habla de una eventual llegada de Rodrigo Rojas a la Gobernación de Boyacá. Porque si desde los municipios se están impulsando modelos que despiertan dudas sobre el manejo público del alumbrado, los boyacenses tienen derecho a saber qué piensa hacer el precandidato si llega al Palacio de la Torre.
¿El alumbrado público seguirá siendo administrado bajo esquemas que garanticen el máximo control, transparencia y beneficio para los municipios? ¿O se profundizará la participación de operadores privados?
No se trata de estar en contra de la empresa privada. Se trata de exigir transparencia, competencia, estudios técnicos, defensa del patrimonio público y claridad absoluta sobre cuánto le cuesta cada decisión al ciudadano.
Porque privatizar, tercerizar o entregar la operación de un servicio público no puede convertirse simplemente en una decisión política. Debe existir una explicación clara sobre sus beneficios, sus costos, sus riesgos y, especialmente, sobre quién termina ganando y quién termina pagando.
Por eso, antes de las próximas elecciones, hay una discusión que Boyacá debería tener sobre la mesa:
¿Qué modelo de departamento quiere construir el sector político que hoy busca llegar a la Gobernación?
Si el modelo que algunos cuestionan en los municipios termina siendo el modelo que se pretende aplicar a escala departamental, los boyacenses deberían conocerlo desde ahora y no después de las elecciones.
El alumbrado público puede parecer simplemente una bombilla en una esquina. Pero detrás de cada bombilla hay recursos públicos, contratos y decisiones que pueden durar muchos años.
Y cuando se trata de la plata de los boyacenses, más que apagar las luces, lo que necesitamos es prenderlas. Sobre todo, las de la transparencia.
Mucho que pensar.