08/03/2026
LA DROGA DEL PODER
Editorial: Andrés Bolaños, Director.
Hay algo que claramente me llama la atención más allá de las propuestas, casi que inexistentes, por parte de los candidatos, y los perfiles interesantes para administrar los recursos de un país a través del Senado y Cámara.
No he conocido hasta el día de hoy, un administrador de lo público, que siendo elegido por voto popular, haya trabajado tan sólo un periodo en su vida política, ellos apenas ingresan a un cargo público, entran en la drogadicción del poder, algo que, al parecer, es imposible de soltar.
He oído criticar que en la política “están los mismos con las mismas”, pero entonces ¿quién enseña desde el ejemplo? quién está solo un periodo y hace o deja que un relevo se haga cargo en un futuro.
De verdad, me gustaría ver desde el ejemplo, que alguien que haya sido elegido por voto popular haga su trabajo y entonces busque otros horizontes, porque veo que en verdad quien ingresa al poder quiere seguir en él y si no es a través de él mismo, es a través de su familia, amigos o aquellos quienes lo apoyaron en su actuar político, entonces es verdad eso que dicen que “la política se hace con amigos”.
Creo yo, que esa es la principal puerta a la corrupción, a la repartición de puestos políticos, porque no hay que ser tan inocentes y pensar que quienes apoyan en las campañas y trabajan arduamente, no andan detrás de algo: siempre escúchenlo bien, siempre, hay una intención detrás de toda persona que hace campaña y eso lo sabemos todos, aunque nadie o pocos quieran admitirlo.
Pienso que es mejor buscarse otro argumento, pues la política colombiana es una fiesta de repartición de oportunidades para quienes trabajan y muestran resultados en las elecciones.
No seamos hipócritas.