02/06/2026
Como católicos, a veces buscamos al "candidato cristiano" como si el Evangelio pudiera reducirse a un programa político. Sin embargo, la Iglesia nos invita a algo más profundo: formar nuestra conciencia, discernir con responsabilidad y buscar sinceramente el bien común.
La fe no es de izquierda ni de derecha. La doctrina social de la Iglesia nos llama a defender la vida humana en todas sus etapas, pero también a promover la justicia social, la dignidad del trabajo, la solidaridad con los más vulnerables, la paz, la reconciliación y el cuidado de la creación.
Por eso, los cristianos no deberíamos convertir nuestras preferencias políticas en verdades absolutas ni juzgar la fe de los demás únicamente por el candidato que apoyan. La pregunta no es quién tiene a Dios de su lado, sino qué propuestas y actitudes contribuyen mejor al servicio de nuestros hermanos y hermanas.
En ese sentido, considero que Iván Cepeda representa una opción que los católicos pueden valorar legítimamente. Su insistencia en el diálogo, la construcción de paz y la búsqueda de consensos son aspectos que merecen ser escuchados y examinados con seriedad. Esto no significa que deba ser el candidato de todos los católicos, ni mucho menos que otros candidatos sean automáticamente incompatibles con la fe.
Tampoco deberíamos asumir que alguien es el "elegido de Dios" porque utilice símbolos religiosos, rece en público o exhiba objetos de devoción. La autenticidad cristiana se demuestra principalmente en las obras, la coherencia moral y el compromiso real con la dignidad humana.
Que el Señor ilumine nuestra conciencia para votar con prudencia, caridad y sentido de responsabilidad.
🔥✝️ Crux Ave, Spes Unica ✝️🔥