01/09/2026
🚨LA VERDAD SIN TAPUJOS🚨
Hay que hablarle a la gente con la verdad, aunque duela. Deportivo Pasto no pudo ni siquiera contra el Deportivo Pereira, un equipo que atraviesa una situación difícil por la falta de pagos a sus jugadores. Y eso, más allá del resultado, deja muchas preguntas sobre el presente y el futuro inmediato del equipo.
Definitivamente, este semestre parece haberse ido sin alegrías. Las malas decisiones, una vez más, terminaron privando a la hinchada de esa ilusión de llegar a diciembre peleando por algo importante. A este tren parece que ya nadie logra cambiarle el rumbo.
Y por eso también preocupa que René Rosero haya sido confirmado como técnico en propiedad. Nadie puede desconocer su trayectoria como futbolista, su identificación con el club y lo que representa para el Pasto. Pero una cosa es haber sido un gran jugador y otra muy distinta dirigir un equipo profesional.
En el fútbol moderno se necesita actualización, preparación, lectura táctica, manejo de grupo y capacidad para tomar decisiones desde el banquillo. Y, siendo honestos, a Rosero todavía le falta mucho camino por recorrer en ese aspecto. No se trata de desconocer su historia; se trata de exigirle al Deportivo Pasto lo que merece.
No hay mucho que rescatar porque se perdió. Y esto tampoco se arregla con un asado. Si fuera tan sencillo, después de todo lo ocurrido, hubieran dejado a Risueño que con una paella arreglará el camerino y listo.
No se le puede mentir a la hinchada. Mucho menos a quienes hacen el esfuerzo de ir al estadio, pagan una entrada y esperan ver compromiso, entrega y un equipo que realmente compita.
Desde afuera queda la sensación de que para algunos jugadores el semestre ya terminó y que la mirada está puesta en diciembre. Afortunados ellos que tienen su salario extravagante asegurado. La hinchada, en cambio, se queda nuevamente con la frustración.
Y esa es quizás la parte más triste: otro semestre en el que Deportivo Pasto participa, pero no logra ser protagonista.
La gente no está pidiendo milagros. Está pidiendo un equipo que le devuelva la ilusión.