04/05/2026
Crecer se ve bonito hasta que te toca hacerlo solo.
Uno cree que cuando le empieza a ir bien, todo el mundo se acerca.
Pero no, papi, ahí empiezan los silencios raros, los chistes venenosos y la gente mirando callada.
A mí me tocó entender que no todo el que camina con uno puede subir con uno.
La soledad no siempre es castigo; a veces es la vida quitándote bulla para que escuches quién eres.