27/08/2026
Estuve a punto de irme, y fue Él quien me sostuvo. 🙏
NUNCA se me va a olvidar. Estuve ahí, al borde, a punto de partir de este mundo, y en ese momento no me aferré a nada ni a nadie más que a la mano de Diosito. Y Él no me soltó. Me salvó. Me devolvió la vida.
Solo Él pudo hacerlo. Nadie más. Por eso, mientras respire, viviré agradecido. Nunca se me borrará de el alma que Dios siempre está con nosotros: en la enfermedad, en el dolor, en la salud, en la alegría, en cada momento de nuestra vida. No solo cuando estamos en peligro, sino siempre. Él nunca se va, nunca nos abandona.
Me tocó estar cerca de la muerte y ahí entendí de verdad: lo único que nos salva es su mano. Gracias, Diosito, por no soltarme. Porque estoy aquí, vivo, para dar testimonio de tu amor ❤️