06/09/2026
QUIBDÓ NO PUEDE SEGUIR ESPERANDO, ES HORA DE INVERTIR Y CONSTRUIR PAZ, APROVECHEN LA VISITA DE MAÑANA PARA CONTARLE AL PRESIDENTE QUE...
Quibdó y el Chocó tienen grandes dificultades, pero también tenemos algo que muchas veces olvidamos mostrar, talento, juventud, biodiversidad, cultura, recursos naturales y enormes oportunidades para crecer.
Por eso, la llegada de empresarios, inversionistas y del Gobierno Nacional a nuestro territorio debe convertirse en mucho más que una visita para escuchar nuestros problemas.
Tenemos que aprovechar esta oportunidad para presentar proyectos, construir alianzas y hablar de soluciones concretas.
Quibdó, como municipio de sexta categoría, enfrenta importantes limitaciones fiscales y administrativas. Pero esta condición no puede convertirse en una condena para nuestro territorio.
Por el contrario, debemos convertir nuestras dificultades en oportunidades y aprovechar instrumentos como el régimen ZESE, que busca incentivar la inversión y la generación de empleo en territorios como el nuestro.
A los empresarios del país les digo, miren al Chocó, miren a Quibdó.
Aquí hay oportunidades para invertir en turismo de naturaleza, agroindustria, transformación de nuestros productos, economía cultural, emprendimiento, tecnología y otros sectores que pueden generar empleo y desarrollo.
Pero necesitamos una inversión que vaya más allá de hacer negocios.
Necesitamos empresarios que crean en nuestro territorio, que contraten a nuestra gente, que formen a nuestros jóvenes, que fortalezcan los emprendimientos locales y que entiendan que invertir en Quibdó también puede significar aportar a la transformación social y económica del Chocó.
Y hay un tema que para mí es todavía más importante, nuestros jóvenes y la construcción de paz.
Presidente, si realmente queremos hablar de paz en el Chocó, tenemos que hablar también de las oportunidades que les estamos dando a nuestros jóvenes.
Las BACRIM y las estructuras criminales han aprovechado durante años la falta de oportunidades para acercarse a nuestros muchachos y ofrecerles dinero, reconocimiento, pertenencia y un supuesto camino de vida.
Mientras nosotros muchas veces solamente les decimos "no entren a la delincuencia", las estructuras criminales llegan con ofertas concretas.
Por eso debemos ser capaces de ofrecerles algo mucho mejor.
No podemos pretender arrebatarle nuestros jóvenes a las estructuras criminales solamente con discursos. Tenemos que arrebatarles el territorio ofreciéndoles oportunidades reales.
Educación, formación para el trabajo, primer empleo, emprendimiento, acceso a financiación, deporte, cultura, tecnología, liderazgo, espacios seguros, acompañamiento social Y, sobre todo, garantías reales para que puedan mejorar sus condiciones de vida.
Porque la paz no solamente se construye con acuerdos.
La paz también se construye cuando un joven tiene la posibilidad de estudiar, conseguir un empleo, emprender, formar una familia y construir un proyecto de vida lejos de la violencia.
El joven que hoy está en riesgo puede mañana convertirse en empresario.
Puede ser profesional.
Puede generar empleo.
Puede ser artista, deportista, líder comunitario o transformar su barrio.
Nuestros jóvenes no pueden seguir siendo vistos únicamente como beneficiarios de programas. Tienen que ser protagonistas del desarrollo del Chocó.
Por eso necesitamos una gran agenda de futuro para Quibdó y el departamento, construida entre el Gobierno Nacional, los gobiernos territoriales, empresarios, universidades, organizaciones sociales, comunidades y, especialmente, nuestros jóvenes.
Una agenda que hable de empleo, educación, infraestructura, conectividad, seguridad, emprendimiento, turismo, cultura y paz.
Quibdó no quiere que vengan solamente a preguntarnos qué nos hace falta.
Queremos que nos pregunten qué podemos construir juntos.
No estamos pidiendo que vengan a salvarnos.
Estamos diciendo que queremos trabajar, proponer y construir soluciones.
A los empresarios que hoy están mirando dónde invertir, les digo nuevamente,
INVIERTAN EN EL CHOCÓ. INVIERTAN EN QUIBDÓ.
Aquí existen dificultades, sí.
Pero también existe una población trabajadora, jóvenes con talento, emprendedores con sueños, riqueza cultural, biodiversidad y un territorio con enormes posibilidades.
Invertir en Quibdó puede ser invertir en empleo.
Invertir en nuestros jóvenes puede ser invertir en paz.
Invertir en nuestros emprendimientos puede ser invertir en desarrollo.
Esta oportunidad no puede ser solamente de un gobierno, de un partido político o de un sector.
Esta oportunidad tiene que ser de todos los chocoanos.
Y desde mi visión como joven, como trabajador social y como alguien que cree profundamente en nuestra gente, estoy convencido de que el futuro del Chocó no se puede seguir aplazando.
Es tiempo de dejar de hablar solamente de lo que nos falta y empezar a mostrar todo lo que podemos construir.
Carlos Lagarejo
Una Mano Amiga