11/09/2026
Remberto Domínguez, “El Fifi”: un maestro de la vida y del pueblo
Hablar de Remberto Domínguez, mi querido amigo “El Fifi”, es hablar de una persona que dejó una huella profunda en mi vida.
Fue mi mánager, mi mentor político, mi mano derecha y, sobre todo, un gran maestro. De él aprendí muchísimo: los consejos que da la experiencia, la importancia de la popularidad bien ganada, el amor verdadero por el pueblo, el arte de comunicarse y ese poder que tiene la palabra cuando se dice con sinceridad y con sentimiento.
De él también aprendí una palabra que se convirtió en parte de mi manera de expresarme: “¡Pummmsh saleee!” Una expresión que lleva su sello y que siempre me hará recordar nuestras conversaciones, nuestras aventuras y tantos momentos compartidos.
Remberto es, sin duda, un personaje de esos que no pasan desapercibidos. Un hombre querido en nuestro municipio de Sahagún, Córdoba, reconocido como médico homeópata, conversador, alegre, espontáneo y dueño de una energía que, sinceramente, jamás había visto en otra persona.
Y cómo no mencionarlo: un hombre enamorado de las mujeres, de la vida, de la gente y de esos pequeños momentos que hacen que cada día tenga una historia que contar.
Fifi, gracias por haber sido mi compañero, mi consejero y mi amigo. Gracias por enseñarme que para llegar al corazón del pueblo hay que caminar con el pueblo, escucharlo, quererlo y hablarle con la verdad.
Tu amistad y tus enseñanzas hacen parte de mi historia. Y cuando recuerde tantos caminos recorridos, seguramente aparecerá aquella voz, aquel consejo y aquella palabra que tantas veces escuché de ti:
¡Pummmshhh saleee, Fifi!
Porque hay amigos que simplemente pasan por nuestra vida… y hay otros que se convierten en parte de ella. Tú eres de esos, mi querido Renberto “El Fifi”.