29/12/2025
Otro alcalde que prometió mucho y va a dejar a Aracataca esperando…
Desde muy temprano algunos lo sentenciaron. Que no iba a cumplir, que el municipio volvería a quedarse esperando, que las promesas serían muchas y los resultados pocos. Durante meses se intentó posicionar la idea de que esta administración seguiría el mismo libreto de siempre: anuncios ambiciosos y ejecuciones limitadas. Incluso, apenas iniciado el mandato, ya había voces que hablaban de decepción anticipada.
Sin embargo, dos años después —con el gobierno aún en pleno ejercicio y con dos años más por delante— esa narrativa comienza a desdibujarse frente a una realidad evidente. Porque Leiter Salgado no dejó a Aracataca esperando. Los resultados empezaron a sentirse desde el primer día de su administración, cuando se tomaron decisiones que comenzaron a transformar de manera estructural distintos barrios del municipio.
Desde entonces, la gestión mostró una característica clara: una administración donde el adulto mayor pasó a ser prioridad y donde el respaldo a la niñez se convirtió en eje central del gobierno local. Programas sociales fortalecidos, acompañamiento permanente y una política de atención más humana marcaron una diferencia visible en sectores históricamente olvidados.
A ello se suman las obras de infraestructura: calles pavimentadas, instituciones educativas en mejores condiciones, inversión constante en el sector rural, presencia institucional en la Sierra Nevada y avances sostenidos tanto en el casco urbano como en las zonas rurales. Acciones que dejaron de ser promesas para convertirse en hechos concretos que hoy impactan directamente la calidad de vida de la comunidad.
Mientras persistían las dudas, la administración avanzó con un equipo de trabajo articulado y una hoja de ruta clara, enfocada en atender necesidades reales. Lo que algunos calificaron como promesas exageradas terminó siendo una ejecución constante. Y aquello que se señalaba como falta de preparación, hoy se refleja en decisiones oportunas y resultados palpables.
No es casualidad que actualmente sea reconocido entre los alcaldes mejor valorados del Magdalena, ni que las expectativas frente a los dos años restantes de mandato apunten a una etapa de consolidación aún más fuerte. En los barrios ya no se debate si iba a cumplir; se habla de obras, de atención social y de un municipio que empieza a verse distinto.
Tal vez prometió mucho, como decían.
Lo que pocos imaginaron fue que comenzaría a cumplir desde el primer día.
Y que, cuando aún faltan dos años de gobierno, Aracataca no esté esperando… sino avanzando.