24/02/2026
Te fui soltando día tras día, en cada ausencia, en cada desplante, en cada promesa rota, en cada decepción, en cada flecha especial olvidada, en cada cinismo... Y sí, sí tengo culpa de todo, nunca debí ponerle nombre, nunca debí llamarle amor. Debí llamarlo por lo que era... momentos felices mientras estabas, decepción y desapego cuando te ibas. Si me preguntan cuánto duró... Si duró el tiempo que hoy duele, duró lo que yo intenté mantener, duró lo que yo aguanté, duró lo que mi alma dijo "no puedo más".
Te solté un día cualquiera, cuando ya no te extrañaba, cuando ya no te colabas en mis sueños, cuando en el día no te pensaba, cuando empecé a quitar de mi día a día cada cosa que me recordara a ti. Empecé a reemplazarte por trabajo, por canciones nuevas, por películas, por podcast... y así te fui soltando... Y tú... Pues, tú nunca sentiste nada, Tu estabas ocupado en tus salidas, en tu combo, justo ahí nunca encajé.
Hoy puedo decir te solté, ojalá nunca pero nunca tengas la necesidad de volver.