09/12/2025
Respondiendo objeciones sobre el bautismo en agua.
Algunos opositores de esta práctica han apelado a Efesios 5:26 para afirmar que el bautismo en agua no es necesario. Argumentan que el apóstol Pablo descarta su carácter indispensable al usar el término “agua” únicamente como un símbolo, sin referirse a un acto literal.
Pablo NO está hablando de bautismo aquí, sino de la purificación moral y doctrinal de la Iglesia por medio del mensaje de Cristo.
La frase griega es:
tō loutrō tou hydatos en rhēmati: “lavamiento de agua en (o con) la palabra”
Aquí la palabra no sustituye al agua, sino que acompaña el lavamiento. Si aquí el agua significara “Palabra”, entonces Pablo habría dicho simplemente “lavamiento por la Palabra”.
Entonces, se cometen algunas falacias al tratar de desvirtuar la necesidad de la práctica bautismal usando este versículo:
Quienes sostienen los mencionado, cometen la falacia de equivocación: usando una misma palabra (“agua”) en dos sentidos distintos, como si fueran lo mismo.
Es como decir: “Jesús dijo ‘yo soy la puerta" por tanto, Jesús es de madera”. El hecho de que “puerta” sea simbólico en un texto NO significa que “puerta” siempre sea simbólico en todos los textos.
En otras palabras, en la Biblia, “agua” no significa “Palabra” de manera universal.
Por ejemplo: Marcos 1:9–10
Jesús fue bautizado en agua literal. No fue “bautizado por la Palabra” sino inmerso en el Jordán.
Otro ejemplo es Hechos 8:36
El eunuco ve agua y dice “Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado?” Ahora, Si el agua fuese simbólica ¿por qué Felipe y el eunuco bajan al agua? ¿por qué buscar agua si la “Palabra” ya la tenían?
Como se puede ver, la Palabra no sustituye al agua; le da contenido y significado al lavamiento. El lavamiento sin la Palabra sería un rito vacío; la Palabra, al ser anunciada, llama al arrepentimiento y a la fe, y el bautismo es la respuesta visible a esa Palabra.