28/08/2026
La Vereda Guacanal no quiere promesas: quiere que la escuchen y actúen.
Por: Alfonso L. Cifuentes Arango
Desde la vereda Guacanal, en el Centro Poblado San Antonio, la Junta de Acción Comunal levantó su voz ante el Concejo Municipal de El Cerrito.
No hablan desde la política.
Hablan desde el territorio, desde las necesidades de una comunidad que lleva años insistiendo.
“Yo soy de Guacanal”. La frase parece sencilla, pero en boca de quien la pronuncia tiene el peso de toda una vida.
Se conoce sus caminos, sus necesidades y también sus esperanzas. Fue de la Junta de Acción Comunal. Por eso, cuando su gente habla ante los correspondientes, no lo hace únicamente como dirigentes comunales: hablan como habitantes, como ciudadan@s rural y como quienes sienten profundamente su territorio.
Su mensaje es claro: los comunales tienen que unirse.
Porque quienes integran las juntas no reciben un salario por recorrer caminos, tocar puertas, presentar oficios o insistir ante las administraciones.
Lo hacen, dice, “porque amamos nuestro territorio”.
Y Guacanal tiene mucho que mostrar.
Es tierra productiva. Allí se cultiva aguacate, tomate, cítricos y plátano. Es una zona que aporta a la seguridad alimentaria del municipio y Valle del Cauca pero que paradójicamente enfrenta dificultades para movilizar a su propia gente.
El transporte es costoso y la vía se convierte en otro dolor de cabeza. Durante la cosecha de la caña, los ingenios tienen un impacto directo sobre el territorio. La comunidad pide entonces que la maquinaria amarilla del municipio también aparezca cuando más se necesita. Pero, hasta ahora, aseguran, la respuesta no ha llegado.
Tampoco tienen sede comunal propia. El colegio les presta un espacio. No cuentan con escenarios adecuados para el deporte y la recreación. Reclaman gas domiciliario, mejores servicios públicos, atención efectiva de las empresas prestadoras y campañas de reciclaje.
Y hay algo que duele todavía más: sentirse olvidados.
Por eso la petición fue contundente con concejales y alcalde: seguirán insistiendo. No desistirán porque una petición haya sido repetida muchas veces.
“Solamente desistiremos el día que nos digan que no nos interesan, que no nos importan”.
La vereda Guacanal no está pidiendo privilegios. Está reclamando presencia, dignidad y respuestas.
Y a los dirigentes les hicieron una invitación que también fue un reclamo: que visiten la vereda, no solamente cuando haya elecciones.
Porque las comunidades rurales no necesitan fotografías de campaña.
Necesitan representantes que conozcan sus caminos, escuchen sus voces y regresen con soluciones.
Fotos Tomadas de Google maps