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08/06/2024

QUE QUÉ ESTOY PENSANDO, ME PREGUNTA FACEBOOK

Sí, Amigos, todas las mañanas Facebook me pregunta: ¿Qué estás pensando, Leonor ? Y qué puedo pensar, con este estado de cosas a las que nos ha llevado este gobierno? No puedo menos que pensar que es algo realmente inaudito que tantas personas aparentemente inteligentes y cultas hayan dado su voto por Petro.
Tantos intelectuales, tantos artistas y tantos escritores de prestigio que obnubilados por sus tendencias marxistas y zurdas pusieron todo su favoritismo en el voto que le regalaron a este sujeto que está destruyendo a Colombia porque para eso sí es bueno, para destruir, para llamar a los desórdenes, a la violencia, para defender y premiar a los delincuentes, para proteger a las mafias y para acabar con todas las instituciones del país. Ayer en una reunión con Asobancaria en Cartagena tuvo que reconocer que su gobierno se ha equivocado, que no tienen plata, y pedirle a los banqueros con su ya conocida desfachatez que le presten plata porque el presupuesto ya se acabó. Qué tal. Como si los banqueros fueran tontos. Si quiere que el dinero le rinda, que deje de gastarse el dinero de nuestros impuestos en sobornos, en viajes, en ministerios inventados, en embajadas para callar soplones, en carrotanques inservibles. Que reconozca el valor de Ecopetrol, de nuestras exportaciones y de nuestros empresarios. Y que dejen de robar porque esto en lugar de ser una revolución es una robolución. Porque como bien lo dice Bukele en El Salvador : el dinero alcanza cuando no se lo roban. Ojalá que en lo que le falta a este gobierno este sujeto no acabe con el país porque al paso que va lo está logrando. Sí, amigos, estoy emberracada por todo lo que está pasando en nuestro país y contra todos los que en un día aciago para Colombia votaron por este fiasco.

https://www.youtube.com/watch?v=3ApIFbbzUmE
09/03/2024

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Lyrics: Mis Derechos de MujerNorma Helena GadeaBakouckQuiero decir lo que piensolo que siento en lo profundode mi ser como mujeeerQuiero decir lo que muchasd...

CÁPSULAS DEL TIEMPO, ¿UNA APUESTA AL FUTURO?Comparto hoy con ustedes amables lectores, este artículo acerca de las sonda...
26/04/2023

CÁPSULAS DEL TIEMPO, ¿UNA APUESTA AL FUTURO?

Comparto hoy con ustedes amables lectores, este artículo acerca de las sondas espaciales, algo que siempre me ha interesado y que espero a pesar de su extensión se animen a leer.

Algún día, dentro de muchos años -tal vez miles de millones de años, nadie lo sabe- seres extraterrestres podrían sorprenderse al encontrar una vieja nave procedente de la Tierra. La antigua sonda, situada probablemente a millones de kilómetros de su planeta de origen, estará helada como el espacio que la rodea, su fuente de energía nuclear hace mucho que se habrá agotado, una antena blanca e icónica apuntará silenciosa hacia el vacío sin enviar dato alguno a la especie que la construyó. Pero aun así podrá hablar a quienes la encuentren, y si un extraterrestre logra descifrar su contenido se emocionará porque la Voyager tiene una historia para contar. Una historia de amor.

Hace 54 años, el 16 de julio de 1969, la primera misión espacial tripulada a bordo de la nave Apolo 11, de la NASA, llegó a la superficie de la Luna. La tripulación, que luego de ese espectacular viaje se inscribió en la historia, estaba compuesta por Neil A. Amstrong de treinta y ocho años, Edwin Aldrin, de treinta y nueve, y Michael Collins, de treinta y ocho años.

Recuerdo como si fuera ayer la expectativa que causó en todo el mundo ese primer y único viaje tripulado a la Luna. Expectativa que tuvo gran despliegue de prensa y uno que otro apunte jocoso. Una de las muchas caricaturas publicadas por aquellos días en relación con el acontecimiento mostraba la nave en el momento de alunizar y a un curioso desde la Tierra preguntándose: “¿Será de miel?”.

Aunque los científicos habían afirmado fehacientemente que las condiciones de la Luna no eran propicias para la vida, la verdad es que prácticamente todos albergábamos la esperanza de encontrar alguna clase de vida en nuestro romántico satélite.

Luego de la espectacular trasmisión televisada, que el mundo entero presenció emocionado segundo a segundo, muchos sentimos una profunda decepción a la vista de la soledad infinita y los yermos y desiertos arenales de la Luna que confirmaban lo que ya conocíamos. Nada. Ni una sola huella de un ser viviente. Ni un solo vestigio de alguna remota civilización. Continuábamos solos en el espacio.

La emoción había dejado paso a la desilusión. Después de esta hazaña las noticias acerca de la conquista del espacio fueron ya mucho menos espectaculares. La carrera espacial no se detuvo, claro está, pero en adelante su trasegar fue mucho más sosegado.

Por mi parte, la expectativa que generó en mí ese primer escarceo espacial tripulado a la Luna no volvió ya a repetirse sino varios años después, en 1972, luego del lanzamiento desde Cabo Cañaveral de las sondas Pioner de la NASA. Y es que una de ellas, la Pioner 10, fue enviada al espacio con la misión no solo de observar a Júpiter y Saturno, los dos gigantes gaseosos de nuestro sistema solar, sino también de llevar un mensaje de la Tierra a cualquier extraterrestre que se topase con ella durante su viaje a través de los complicados laberintos estelares. Y esa posibilidad me llenaba de emoción.

El mensaje de la Pioner 10 fue grabado en plaquetas ideadas por el científico Carl Sagan y dibujadas por su esposa Linda Salzman Sagan, con la intención de que fueran relativamente fáciles de descifrar por extraterrestres a los que les comunicarían de esta manera ciertos aspectos básicos de nosotros.
En una de ellas aparece una pareja desnuda, de pie y en actitud pacífica, para dar a conocer el aspecto físico de los seres humanos y su intención de paz. En un principio la pareja fue dibujada tomada de las manos, pero se cambió esta idea porque se reflexionó en que un observador extraño podía interpretar esa imagen como si se tratara un solo cuerpo. fanáticos religiosos consideraron inmoral que se enviara al espacio la imagen de una pareja desnuda, pero sus protestas no tuvieron eco.
En el centro de otra de estas plaquetas se trazaron una serie de líneas que partían de un punto. Una especie de mapa que indicaba la ubicación de la Tierra en el Universo. El punto central en este mapa era nuestro planeta, y las líneas indicaban las direcciones hacia los pulsares más significativos cercanos al sistema solar; cada uno con su indicativo en numeración binaria.

Se hicieron llegar copias de estas placas a varios científicos del mundo para que dieran su opinión al respecto, y lo curioso del asunto es que la gran mayoría de ellos no entendió el mensaje. Y eso que tenían la gran ventaja sobre los alienígenas a los que iba dirigido de que pertenecían a este planeta. Es de esperar que nuestros hermanos estelares sean un poco más listos.

La Pioneer 10 sigue actualmente viajando por el espacio. Hace dos años la NASA intentó contactarse con ella pero fue un intento infructuoso. Se sabe sin embargo, que la nave continúa su marcha rumbo a la estrella Aldebarán, de la constelación de Tauro, a la que arribará dentro de 1.690.000 años, hora más, hora menos.

Y el tiempo siguió su marcha. Pasaron cinco años durante los cuales no volví a tener noticias de las sondas espaciales. ¿Qué habrá sido de ellas?, me preguntaba. Pensaba que ya nada me volvería a entusiasmar con respecto al espacio.

Pero en 1977 mi interés resurgió con fuerza al conocer el lanzamiento de las sondas Voyager de la NASA con un nuevo y más completo mensaje para nuestros hermanos del espacio: un disco de oro con profusa información sobre nosotros y sobre nuestro planeta. ¡Algo emocionante!

El equipo que armó este disco de oro estuvo también dirigido por Carl Sagan, y conformado por Frank Drake, Ann Druyan, Timothy Ferris, Jon Lomberg y Linda Salzman Sagan. Todos ellos estuvieron de acuerdo en que el disco contuviera una selección de la mejor música de la Tierra, una galería de fotos de nuestro planeta y de sus habitantes, y un ensayo sobre sonidos terrestres, tanto naturales como tecnológicos, con soporte de audio.
Pero, ¿cómo guardar toda esa información? Era complejo y difícil escoger el mejor medio para trasmitir el mensaje.
“Después de varios intentos que no nos satisfacían del todo, finalmente decidimos diseñar un disco para que sonara a 16 2/3 revoluciones por minuto”, explicó luego Sagan y añadió: “Probablemente tendríamos algunas pérdidas respecto de la fidelidad del sonido, pero no serían extremadamente graves. Estábamos seguros de que quienes encontraran el disco serían tan listos como para saber manipularlo correctamente”.
Escoger el contenido del disco fue un proceso embriagante pero agotador. Aun con la velocidad de reproducción disminuida había apenas suficiente espacio para unos noventa minutos de música y poco más de cien imágenes.
La selección final contiene entre otras la Quinta sinfonía, de Beethoven; Johnny B. Goode, de Chuck Berry; el Cóndor pasa, del Perú; Melanchooly Blues, de Luois Armstrong; Canto nocturno, de los indios navajos de Estados Unidos; la Consagración de la primavera, de Stravinsky; y muchas otras melodías de América y del mundo.
Cuando todo estuvo dicho y hecho, las naves espaciales Voyager despegaron con ciento dieciocho fotografías, noventa minutos de música, saludos en cincuenta y cinco idiomas humanos y un lenguaje de ballenas, un ensayo con soporte de audio que contenía desde pozos de lodo burbujeantes hasta perros ladrando y el estruendoso despegue de un cohete Saturno V, un extraordinario saludo poético del Secretario General de las Naciones Unidas y... las ondas cerebrales de una joven mujer enamorada. De todas las selecciones hechas para el disco esta última puede ser la que quizá despierte más curiosidad en los extraterrestres que descubran la sonda.

“Me surgió la idea”, recuerda Ann Druyan,“de poner el electroencefalograma de alguien en el disco porque conocía que los patrones de los electroencefalogramas registran algunos cambios en el pensamiento. Y entonces me pregunté: ¿No sería posible que alguna tecnología avanzada, dentro de millones de años, pudiera descifrar los pensamientos humanos?”.
Sagan y los demás miembros del proyecto aprobaron la idea y pidieron a Druyan que fuese voluntaria para someterse al estudio de las ondas cerebrales.

El electroencefalograma fue programado para el 3 de junio de 1977. Ann Druyan preparó un libreto para guiar sus pensamientos: un itinerario mental de las ideas e individuos de la historia cuya memoria esperaba poder perpetuar. Pero algo sucedió que tuvo la virtud de añadir a ese encefalograma la emoción de una mujer locamente enamorada.

“El 1 de junio de 1977 Carl y yo mantuvimos una maravillosa e importante conversación telefónica”, recuerda Ann. Sin que hubiese una cita o tan siquiera un solo momento romántico previo los dos se habían enamorado durante los alocados apurones por terminar el disco de oro. “Decidimos casarnos. Para ambos fue simplemente un momento de esos en los que se exclama: ¡Eureka, lo encontré! ¡Encontré el verdadero amor!”.

Los ecos de aquel momento reverberaron en la mente de Ann durante la grabación. Su mente consciente pudo haber estado recitando cultura y filosofía, pero su subconsciente zumbaba con la euforia del amor. La hora de grabación fue comprimida a un solo minuto que suena muy parecido a una tira de petardos en explosión.

“Mis sentimientos de mujer de veintisiete años, locamente enamorada están en ese disco”, dice Druyan. “Es para siempre. Será verdadero dentro de cien millones de años. Para mí, las sondas Voyager son una especie de alegría tan poderosa que me aleja del miedo a morir”. Si los extraterrestres alguna vez encuentran las sondas Voyager y descifran su contenido, estarán brevemente en contacto con docenas de músicos, artistas, ballenas, perros, grillos, ingenieros y gente trabajadora común. Pero al único ser humano que tendrán oportunidad de conocer verdaderamente es a esa joven mujer.

La sonda Voyager, cual una botella con un mensaje en su interior, es una apuesta al futuro que los habitantes de la Tierra enviamos al inmenso océano del espacio. Pero pudiera acontecer que quienes luego de decenas o cientos de años encontraran las sondas Voyager fuésemos nosotros mismos. El escritor Arthur C. Clarke reconoció esa posibilidad y sugirió añadir esta nota al disco de oro: “Por favor, déjenme en paz; permítanme continuar mi viaje hacia las estrellas”.

Actualmente se trabaja en Europa en otro proyecto fascinante: el lanzamiento al espacio de la sonda espacial Keo, que llevará en su interior mensajes de los habitantes de la Tierra para quienes la habiten dentro de cincuenta mil años, cuando la órbita del satélite vuelva a pasar por la Tierra. Este proyecto está apoyado por la UNESCO, la Agencia Espacial Europea y otras instituciones.
Se ha invitado a cada persona del mundo a que escriba un mensaje dirigido a quienes habiten nuestro planeta dentro de cincuenta mil años. Los organizadores han recolectado mensajes de niños, adultos, adultos mayores, profesionales, científicos y analfabetas para representar cada sector cultural y demográfico de la Tierra. Keo también llevará un diamante que contendrá una gota de sangre del ser humano y muestras de aire, agua, mar y suelo. El genoma humano del ADN estará grabado en una de sus caras. Contendrá también un reloj astronómico que demostrará los índices actuales de la rotación de varios pulsares, fotografías de gente de todas las culturas y un compendio enciclopédico del conocimiento humano actual. Los mensajes y la biblioteca serán codificados en DVD hechos de cristal, resistentes a las radiaciones, con instrucciones simbólicas que mostrarán a buscadores futuros cómo construir un lector de DVD que muy probablemente no existirá dentro de cincuenta mil años. El proyecto Keo fue concebido en 1994 por el científico francés Jean- Marc Phillippe, pionero del arte espacial. Aunque su lanzamiento estaba previsto para el 2010, dificultades técnicas lo han postergado.

Probablemente la sonda será enviada al espacio en algún momento del 2012. Así que todavía estamos a tiempo de enviar nuestros mensajes a este link: Pagina oficial del proyecto KEO]

El envío de las Pioner y las Voyager al espacio con su mensaje a otros seres inteligentes despertó en mi un gran interés por estas cápsulas del tiempo, que no son solamente espaciales y mucho menos recientes como muchos pudiéramos creer. Desde hace siglos la humanidad ha preparado y preservado celosamente cientos de cápsulas del tiempo con sus mensajes para el futuro. De hecho, en La Epopeya de Gilgamesh, grabada en doce tablillas de arcilla con inscripciones cuneiformes y considerada la narración escrita más antigua de la historia (siglo XXVII a.C.), se dan instrucciones para encontrar una caja de cobre oculta entre los cimientos de las murallas de Uruk. Gilgamesh, el mitológico heróe-rey, dice en uno de los versos algo así como: “Tenía monumentos de bronce e inscripciones de arcilla cocida, los deposité en los fundamentos y los dejé para tiempos futuros”.

En Colombia también hemos tenido nuestra cápsula del tiempo. El martes 20 de julio de 2010, aniversario de nuestra independencia, las autoridades municipales abrieron una urna metálica fabricada a principios del siglo XX en Francia en la cual el 31 de octubre de 1911 el Cabildo distrital de la época archivó, con motivo de los primeros cien años de independencia, algunos documentos de importancia histórica con la premisa de que la urna fuera abierta luego de cien años. Al abrirla se encontraron efectivamente algunos documentos interesantes y curiosos de la época. La Alcaldía de Bogotá realiza actualmente una convocatoria ciudadana para saber qué se debería guardar en la urna que contendrá un mensaje para ser conocido por los habitantes de Colombia luego de un siglo, el 20 de julio del año 2112.u

De acuerdo con el historiador William Jarvis, considerado un experto en cápsulas del tiempo, la inmensa mayoría de estos artefactos contiene elementos de muy poco valor para los historiadores futuros. En general, dice Jarvis, se las rellena con “basura inútil, cosas que aportan muy poca información sobre la gente de la época”.

En el fondo, las cápsulas del tiempo no son otra cosa que una muestra de la ambición de trascendencia del género humano. En las ultimas décadas se han creado miles de ellas con el fin de ser abiertas sólo dentro de varios siglos. Sus constructores tienen la esperanza de que en el futuro habrá alguien aquí para abrirlas y maravillarse con su contenido. Independientemente de su efectividad, las cápsulas del tiempo proporcionan una interesante oportunidad para reflexionar sobre la fugacidad de la existencia y la desaparición de las culturas.

Como es fácil imaginar, y con la memoria cada vez más frágil del ser humano para recordar sucesos del pasado, existe el riesgo de que su ubicación (o incluso su misma existencia) sea olvidada, por lo que se ha creado una organización, llamada Sociedad Internacional de las Cápsulas del Tiempo, con el fin de mantener una base de datos mundial de todas las existentes.

Desde luego, no todos compartimos el mismo interés por estas urnas portadoras de pasado y hasta hay quienes consideran peligroso incluir en las sondas espaciales placas que indiquen la posición de nuestro planeta en el espacio porque, según alegan, esta información podría ser utilizada por alienígenas guerreros para llegar hasta la Tierra e invadirla.

Mi opinión al respecto es que no corremos ningún riesgo de ser invadidos. Quizá en otros momentos de nuestra historia pudimos ser atractivos para los extraterrestres, pero debemos reconocer que las circunstancias han cambiado y que actualmente el nuestro es un planeta con pronóstico reservado.

En el caso fortuito de que un alienígena llegara a la Tierra no tardaría mucho tiempo en observar nuestro insaciable instinto de depredación, nuestra agresividad, nuestros incontables conflictos, la contaminación, el calentamiento global, la deforestación y los innumerables problemas de todo tipo que acosan al planeta y a su población.

¿Saben qué pienso? Que si este alienígena tiene unos cuantos dedos de frente, volteará inmediatamente la cola y se alejará lo más rápidamente posible de este encantador planeta azul.

¿ No lo creen así también, ustedes, amigos lectores?

13/04/2023

Así es. No hay punto de comparación entre un hombre tan falso, prepotente, inepto y corrupto como Petro y un estadista de la talla de Álvaro Uribe. Ojalá algun día cercano quienes votaron por ese nefasto personaje que ahora tiene en vilo a Colombia reconozcan su gran error.

12/04/2023

El presidente Uribe ha sido calumniado y difamado a lo largo del tiempo por sujetos de la izquierda y muchos de sus simpatizantes que no podían ver con buenos ojos su manera acertada y efectiva de combatir el flagelo de las guerrillas y de la violencia que causaba terror e inseguridad en el pais. Llegaron hasta a afirmar que era el comandante de los paras y lo calificaron de "paraco". Todo esto porque es muy fácil levantar calumnias y por aquello de que *calumnia que algo queda*. Pero ahora, al cabo de varios años, uno de sus detractores debe reconocer su error y retractarse de sus acusaciones. Es con mucha satisfacción que hoy comparto este testimonio.

09/04/2023

Una nota fresca para celebrar la Pascua de Resurrección. Que Dios les depare en este Día muchas bendiciones. Feliz Pascua, de Resurrección, queridos amigos!!! ❤️❤️❤️

Cleopatra, cuyo nombre significa "gloria de su padre", nació durante el invierno del 69 al 68 a.C. en la capital de Egip...
12/11/2021

Cleopatra, cuyo nombre significa "gloria de su padre", nació durante el invierno del 69 al 68 a.C. en la capital de Egipto, Alejandría. Su padre fue Ptolomeo XII y su madre probablemente fue Cleopatra VI, aunque otras fuentes aseguran que era hija de una egipcia de clase alta. Cuando ascendió al trono de Egipto, a los 18 años, Cleopatra ya había desarrollado un atractivo irresistible, fruto de una intensa educación y de su presunta belleza. Poco más se conoce acerca de los primeros años de la vida de Cleopatra. Su figura está irremediablemente ligada a los últimos años de la historia de Egipto, un período que supuso la decadencia de una larga estirpe: la de los Ptolomeos. Todo sobre Cleopatra está auroleado por la leyenda y el misterio. Su muerte tiene también el sello y el atractivo que la acompañaron durante toda su vida. En esta excelente crónica sobre sus últimos días, publicada por National Geographic, viviremos esos definitivos momentos.,

LA MUERTE DE CLEOPATRA

Cuando el 12 de agosto del año 30 a.C. los soldados de Octavio irrumpieron en las estancias de la última reina de Egipto, Cleopatra VII, se encontraron un espectáculo sobrecogedor: la soberana yacía exánime sobre su lecho real, con una de sus doncellas moribunda a sus pies y la otra, a punto de derrumbarse, retocándole la diadema. Los intentos de los soldados para reanimar a la soberana fueron vanos: las tres mujeres acababan de suicidarse. Los soldados vieron en el brazo de Cleopatra dos ligeras punzadas, lo que hizo pensar que había mu**to a causa de la mordedura de un áspid. Otros creían que había ingerido algún veneno. Como quiera que fuese, el suicidio resultó una victoria póstuma de Cleopatra: Octavio no podría llevársela viva a Roma y exhibirla de un modo humillante en la procesión triunfal con la que pensaba celebrar su conquista de Egipto. Marco Antonio, el amante de la reina, se había librado del mismo destino suicidándose también él unos días antes.

NGS 77127
Marco Antonio estaba realmente hechizado por la reina de Egipto, aunque la propaganda romana lo presentaba como una víctima de las malas artes de la seductora Cleopatra y lo
El destino de Cleopatra y Marco Antonio había quedado sellado un año atrás, en septiembre del año 31 a.C., cuando su flota fue derrotada en la batalla de Actium por el ingenio de Marco Agripa, general y mano derecha de Octavio. Cleopatra regresó a Alejandría, su capital, y poco después Marco Antonio se reunió con ella. El ambiente cortesano que había surgido en torno a la ostentosa pareja decayó rápidamente por el miedo a su inminente caída en desgracia. Quedaban atrás los días de chanzas y francachelas, entre la alegre compañía de bebedores y aduladores en la sensual Alejandría, cuando se llamaban a sí mismos los «inimitables» (amimetobioi). Sus tropas y partidarios desertaron en masa, y solo quedó junto a Antonio un círculo de amigos fieles dispuestos a compartir su destino y que cambiaron su nombre por el más apropiado de «compañers en la muerte» (synapothanoumenoi). En efecto, a medida que Octavio se aproximaba a Alejandría, Marco Antonio y Cleopatra comenzaron a pensar seriamente en quitarse la vida antes de que los capturaran.

LA CAÍDA DE ALEJANDRÍA
Pese a este ambiente descorazonador, por un momento Cleopatra pensó que podría llegar a algún tipo de acuerdo con Octavio. Éste exigiría, sin duda, la muerte de Antonio, el único rival que amenazaba su supremacía en Roma, pero quizá pudiera hacer un ejercicio de magnanimidad y perdonar a la reina Cleopatra y a sus hijos. Sin embargo, resultaba insalvable el obstáculo de Cesarión, el hijo que la reina había tenido con Julio César, demasiado peligroso como rival de Octavio en el futuro. De modo que el nuevo hombre fuerte de Roma se limitó a responder de forma ambigua a las embajadas que le envió la reina egipcia, al tiempo que su ejército avanzaba sobre Alejandría.

Tras su triunfo sobre Cleopatra, Octavio dio un trato especial a la nueva provincia de Egipto y amplió, entre otras cosas, el templo de Isis en la isla de Filé.

En el verano de 30 a.C., la capital egipcia estaba totalmente cercada por las tropas romanas. Cleopatra, rodeada de sus más íntimos y fieles servidores, se atrincheró en el edificio más inexpugnable de su complejo palacial, seguramente el mausoleo de los reyes lágidas; allí guardó también todos sus tesoros: gemas, joyas, obras de arte, cofres de oro, vestimentas reales, especias... Entretanto, Antonio decidió presentar batalla. Junto a sus fieles se batió bravamente a las puertas de la ciudad para rechazar la incursión de la caballería de Octavio y mantener aún un poco más el asedio y la ilusión de resistencia. Pero Antonio hubo de ver cómo su flota se rendía, o más bien se pasaba al bando de Octavio, lo que hizo que la caballería desertara de inmediato. Agobiado por la situación e impresionado por un súbito rumor que se difundió acerca del suicidio de su amada reina, Antonio resolvió quitarse la vida con su espada, acompañado por un esclavo de confianza.
Cuando Octavio entró al fin en una Alejandría rendida y silenciosa, su principal preocupación se centró en Cleopatra, que se había atrincherado en el mausoleo, con las macizas puertas cerradas a cal y canto y con una provisión de madera para prender fuego al edificio y sus tesoros después de suicidarse. Eso era precisamente lo que más temía el nuevo amo de Alejandría. Octavio envió a un hombre de confianza, Gayo Proculeyo, para intentar persuadir a la reina de que desistiera de su encierro, pero fue en vano; el legado no podía conceder lo único que deseaba Cleopatra: salvar a sus hijos y sobre todo a Cesarión.

EN MANOS DE OCTAVIO
Un día después se celebró una nueva entrevista. Mientras uno de los enviados hablaba con Cleopatra a través de una reja, Proculeyo escaló el edificio con dos sirvientes y accedió a la sala donde se hallaba la reina. Cuando una de sus mujeres la avisó –«¡Desdichada Cleopatra, te van a capturar viva!»–, la reina se clavó una daga en el pecho, pero la herida no fue mortal y Proculeyo logró desarmarla rápidamente.

A continuación, Cleopatra fue trasladada al palacio de Alejandría, donde quedó bajo la custodia de un eunuco de confianza de Octavio y sometida a una estrecha vigilancia. Parece que la reina enfermó de pena y dejó de comer, en un intento por precipitar su muerte; Octavio sólo pudo convencerla de que se alimentara con la amenaza de dar muerte a sus hijos.

Cleopatra y Marco Antonio tuvieron tres hijos: dos mellizos, Cleopatra Selene y Alejandro Helios (abajo, en una estatua de piedra caliza), y Ptolomeo Filadelfo. Todos fueron educados en Roma por Octavia, hermana de Augusto y viuda de Antonio.

Unos días más tarde, Cleopatra solicitó una entrevista con Octavio. Las fuentes difieren mucho sobre lo que ocurrió en esa ocasión. Según Plutarco, Octavio vio a una demacrada Cleopatra que le imploró por su vida y la de sus hijos, mientras intentaba librarse de toda culpa. Dión Casio, en cambio, retrata a una reina digna y de luto, aún de irresistible belleza, que trató de seducir a Octavio como había hecho antes con Julio César y Marco Antonio.
Como quiera que fuese, el resultado sería el mismo. Cleopatra sabía que el designio de Octavio era llevarla a ella y a sus hijos a Roma para mayor gloria y triunfo del futuro Augusto; luego la meterían en una mazmorra, donde se volvería loca o se suicidaría, como les había ocurrido a otros monarcas helenísticos. Era una perspectiva insoportable para la orgullosa soberana lágida, que prefirió darse muerte ella misma.
Dos días mas tarde, tras haber rendido visita por vez postrera a los restos de su amado Marco Antonio, la última reina griega de Egipto volvió a sus aposentos, se dio un baño y cenó. Al mismo tiempo entregó un mensaje sellado para Octavio –en el que acaso consignaba su última voluntad de ser enterrada junto a Antonio– y se quedó con sus dos criadas de confianza.

Hay autores que recogen las últimas y patéticas palabras de Cleopatra dedicadas a su amado Antonio o la escena misteriosa de su suicidio. Pero lo que ocurrió en la cámara privada de la reina es más que historia y forma parte del mito de Cleopatra. En cuanto a Octavio, la muerte de la reina lo privó de un triunfo más sonado –tan sólo pudo hacer desfilar su efigie por Roma–, pero le dio no sólo el dominio total sobre el Egipto helenístico, convertido en provincia romana, sino también el impulso definitivo para convertirse en Augusto, esto es, en el primer emperador de Roma.
Tras su triunfo sobre Cleopatra, Octavio dio un trato especial a la nueva provincia de Egipto y amplió, entre otras cosas, el templo de Isis en la isla de Filé.

https://www.worldhistory.org/trans/es/1-286/ramses-ii/Este artículo sobre Ramsés II fue escrito por Joshua J. Mak para W...
09/08/2021

https://www.worldhistory.org/trans/es/1-286/ramses-ii/
Este artículo sobre Ramsés II fue escrito por Joshua J. Mak para Word History Encyclopedia. Ramsés II es indudablemente el faraón más conocido de Egipto. Tuvo un destino extraño: su existencia fue tan larga que sobrevivió a muchos de sus descendientes. Murió a los 90 años, tras 66 o 67 años de reinado. Tuvo varias Grandes Esposas Reales, y más de 150 hijos entre sus amantes y concubinas. Movido por el deseo de perpetuar su gloria para la eternidad, Ramsés II levantó monumentos por todo Egipto, entre ellos su magnífico templo funerario, el Ramesseum, en la orilla occidental de Tebas. Al morir fue enterrado en el Valle de los Reyes, en la tumba KV7. Un personaje fascinante.

Ramsés II (1279-1213 AEC) era conocido por los egipcios como Userma'atre'setepenra, que quiere decir "el que mantiene la armonía y el equilibrio, por derecho, elegido de Ra"...

Cuauhtémoc, el último emperador de los aztecasLa conquista de México hace referencia principalmente al sometimiento del ...
18/04/2021

Cuauhtémoc, el último emperador de los aztecas

La conquista de México hace referencia principalmente al sometimiento del Estado mexica, logrado por Hernán Cortés en nombre del rey Carlos I de España y a favor del Imperio español entre 1492 y 1521. Es violenta, cruel, valiente, salvaje, impredecible, heroica y sangrienta la epopeya que narra la conquista de México.

Son muchas las facetas interesantes y vibrantes de este momento de la historia de México. En este artículo escrito por Isabel Bueno para National Geographic se narra uno de sus últimos capítulos, la lucha, la resistencia, la prisión y la muerte de Cuauhtémoc, el último emperador azteca.

CUAUHTÉMOC, EL ÚLTIMO EMPERADOR AZTECA

A la muerte de Moctezuma, Cuauhtémoc dirigió la desesperada defensa de Tenochtitlán frente a las fuerzas de Hernán Cortés, quien lo apresó y más tarde ordenó ahorcarlo.

Cuando las tropas castellanas al mando de Hernán Cortés lanzaron su asalto final contra la capital del Imperio azteca, Tenochtitlán, en 1521, sabían que enfrente tenían a un monarca que les iba a plantar mucha más batalla que Moctezuma, el tlatoani que dos años antes los había recibido con los brazos abiertos.
El puesto de Moctezuma, fallecido el año anterior, lo ocupaba ahora un primo suyo, Cuauhtémoc, un joven de apenas 25 años que impresionaba a todos por su "muy gentil disposición, así de cuerpo como de facciones", pero sobre todo porque "era muy esforzado y se hizo temer de tal manera que todos los suyos temblaban de él", según escribió Bernal Díaz del Castillo.https://images.app.goo.gl/tmEXMWCftGik7zen8

Hijo y nieto de reyes, Cuauhtémoc tuvo una corta y azarosa existencia. Nació en Tenochtitlán en los últimos años del siglo XV, en un día que coincidió con un eclipse solar, preludio de un sino fatal que los sacerdotes confirmaron al darle el nombre de Cuauhtémoc, "águila que desciende". El joven príncipe asistió al calmecac, el centro de instrucción de todos los nobles, y al cumplir los 15 años completó su educación en el telpochcali, la escuela obligatoria en la que todos los varones aztecas recibían la formación militar. Pronto destacó como combatiente, y tras alcanzar el grado de tlacatécatl lideró los ejércitos de Moctezuma en diversas campañas, lo que le valió el mando militar de Tlatelolco, la ciudad gemela de Tenochtitlán.
EL NUEVO TLATOANI
Dado el importante rango que ocupaba, es lógico que Cuauhtémoc tuviera una participación destacada en los acontecimientos que siguieron a la llegada de Hernán Cortés a México. Probablemente fue de los primeros que se inquietaron por la presencia de Cortés y sus hombres en Tenochtitlán desde noviembre de 1519. Tras la matanza cometida por Pedro de Alvarado en el Templo Mayor, el 20 de mayo de 1520, Cuauhtémoc se sumó a la rebelión contra los invasores.

Tras la muerte de Moctezuma, los nobles aztecas eligieron emperador a su hermano Cuitláhuac, pero éste murió ochenta días más tarde. En septiembre de 1520 los aztecas eligieron como sucesor a Cuauhtémoc.

El 30 de junio, en la conocida escena en la que Moctezuma salió a una azotea de su palacio para intentar calmar los ánimos de sus compatriotas, Cuauhtémoc lo imprecó con violencia: "¿Qué es lo que dice ese bellaco de Moctezuma, mujer de los españoles, que tal se puede llamar, pues con ánimo mujeril se entregó a ellos de puro miedo y asegurándose nos ha puesto todos en este trabajo? No le queremos obedecer, porque ya no es nuestro rey, y como a vil hombre le hemos de dar el castigo y pago". Una fuente afirma incluso que de su mano partió una de las piedras que mataron al emperador. El príncipe participó en primera línea en la expulsión de los españoles de Tenochtitlán, durante la llamada Noche Triste.
Tras la muerte de Moctezuma, los nobles aztecas eligieron emperador a su hermano Cuitláhuac, pero éste murió ochenta días más tarde, víctima de la viruela. En busca de un líder fuerte y decidido, en septiembre de 1520 los aztecas eligieron como sucesor a Cuauhtémoc. El nuevo tlatoani se preparó para defender su capital de la contraofensiva de Cortés, que comandaba un ejército formado por 900 españoles y 150.000 aliados. Ordenó hacer más profundas las acequias, izar los puentes que unían la ciudad a tierra firme y hacer acopio de armas y víveres para llenar los silos de Tenochtitlán.

Se reunió con tarascos y tlaxcaltecas, sus eternos enemigos, para apelar a la unidad indígena frente al extranjero y ofreció a sus tributarios importantes ventajas fiscales a cambio de su lealtad. Cuando Cortés se aproximó a la ciudad, Cuauhtémoc rechazó todas las ofertas de rendición e incluso hizo ejecutar a dos hijos de Moctezuma partidarios de la negociación.

UNA DEFENSA ENCARNIZADA
A pesar de todos los preparativos llevados a cabo por Cuauhtémoc, nada impidió que los españoles pusieran sitio a Tenochtitlán y la bloquearan gracias a los bergantines que construyeron para navegar por la laguna que rodeaba la ciudad. Esto obligó a Cuauhtémoc y los suyos a retirarse a Tlatelolco, donde "de hambre y sed morirían, porque no tenían que beber sino agua salada de la laguna". En poco tiempo, la situación se volvió desesperada y así lo comunicó Cuauhtémoc a sus generales, pero éstos resolvieron seguir con la guerra. El tlatoani les advirtió que "en adelante ninguno osase demandarle paces o lo mataría".
A finales de julio de 1521, la suerte de Tenochtitlán estaba echada. Los templos ardían, los cadáveres llenaban las calles y los indígenas que combatían junto a Cortés hacían estragos entre los odiados mexicas.
Pese a ello, Cuauhtémoc seguía decidido a no rendirse, hasta que el 13 de agosto, cuando los españoles y sus aliados dieron el asalto final a Tlatelolco, trató de escapar en una canoa junto con su familia y algunos altos dignatarios para proseguir la lucha en otro lugar. Sin embargo, los españoles divisaron a lo lejos la canoa en la que huía el emperador y le cortaron el paso con un bergantín, ante lo cual Cuauhtémoc, "viendo que era mucha la fuerza de los enemigos, que le amenazaban con sus ballestas y escopetas, se rindió".
Cuauhtémoc fue llevado a presencia de Cortés, que había asistido a la batalla final desde una azotea donde había colocado una tienda carmesí. Allí el tlatoani exclamó ante el conquistador: "¡Ah capitán! Ya yo he hecho todo mi poder para defender mi reino y librarlo de vuestras manos, y pues no ha sido mi fortuna favorable, quitadme la vida, que será muy justo, y con esto acabaréis el reino mexicano". Cortés quiso tranquilizarlo y le ofreció reconocerlo como emperador a cambio de que en lo sucesivo le entregara el tributo señalado; los aztecas reconstruirían la ciudad y seguirían con su vida.

A finales de julio de 1521, la suerte de Tenochtitlán estaba echada. Cuauhtémoc seguía decidido a no rendirse, hasta que el 13 de agosto, cuando los españoles y sus aliados dieron el asalto final a Tlatelolco, trató de escapar en una canoa junto con su familia y algunos altos dignatarios para proseguir la lucha en otro lugar.

Pero los hechos desmentirían enseguida aquellas palabras. Aunque Cuauhtémoc siguió siendo en teoría gobernador de Tenochtitlán, sus poderes fueron transferidos a un primo suyo más dócil, Tlacotzin. Cortés consideraba al último tlatoani un "hombre bullicioso" y temía que organizara un alzamiento, por lo que ordenó mantenerlo prisionero en Coyoacán, cerca de Tenochtitlán, donde él mismo residía.

¿DÓNDE ESTÁ EL ORO?
Los conquistadores tenían la vista puesta en el oro, y particularmente en el tesoro que habían dejado en Tenochtitlán tras su huida durante la Noche Triste. Ya al día siguiente de la caída de la capital, Cortés se reunió de nuevo con Cuauhtémoc para preguntarle dónde lo había ocultado. Algún tiempo después, el conquistador volvió a interrogar al emperador derrocado, y esta vez decidió someterlo a tortura para arrancarle una confesión. Lo ataron a un poste y metieron sus pies y tal vez también sus manos, en aceite hirviendo.

Al ver que su primo, el señor del Estado aliado de Tacuba, le suplicaba con la mirada que confesara, Cuauhtémoc "lo miró con ira y le preguntó si estaba él en algún deleite o baño". Finalmente explicó que, poco antes de la caída de la ciudad, los dioses le habían revelado que el fin de Tenochtitlán era inevitable, tras lo que ordenó arrojar todo el oro a un pozo en la laguna. Los buceadores españoles, sin embargo, no encontraron allí nada de valor.
En octubre de 1524, Cortés salió de Tenochtitlán en dirección a Honduras para reprimir la rebelión de otro conquistador, Cristóbal de Olid. Se llevó consigo al tlatoani y sus principales a fin de evitar una insurrección en México. Durante el viaje, un noble de Tlatelolco contó a Cortés que Cuauhtémoc se quejaba de que "estaban desposeídos de sus tierras y señoríos y mandaban los españoles y que le parecía buen remedio matar a Cortés y a los que con él iban". https://images.app.goo.gl/8FX6ZmDxUCzjAfhj7
El 28 de febrero de 1525, Cortés ordenó que interrogaran por separado a Cuauhtémoc y al señor de Tacuba y "sin haber más probanzas los mandó ahorcar. Y fue esta muerte que les dieron muy injustamente dada, y pareció mal a todos", sentenció el cronista Díaz del Castillo. Cuauhtémoc tenía solo 29 años.

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