04/09/2026
Mientras Crepes & Waffles ya logró su cuarta sede en España, con su nueva heladería en la Gran Vía en Madrid, Frisby sigue en el litigio por su marca y que por ahora le va ganando el pulso Frisby España.
El conflicto empezó hace más de dos años cuando se conoció que empresarios querían poner un Frisby en ese país, pero no como una franquicia, sino como una empresa aparte, es decir, sin contar con los dueños colombianos.
Su nombre fue registrado en España por parte de otros empresarios, valiéndose de que la empresa colombiana nunca realizó operaciones allí, a pesar de si tener su marca registrada.
El contexto del conflicto legal
La acción de registrar Frisby S.A.S. en suelo español como un mecanismo de protección mientras lograban expandirse internacionalmente, no le sirvió a la marca colombiana, porque pasaron los 5 años reglamentarios y no hizo uso activo de ella en ese territorio ni en ningún otro en Europa.
Ahora, Frisby desde Colombia lucha contra un grupo que presuntamente, le usurpó su nombre y propiedad intelectual, para montar una empresa en ese país. Dichos empresarios, no han modificado nada de la marca, sino que presentaron una propuesta empresarial igual a la cadena de restaurantes que opera en Colombia.
Fallo en contra
El 22 de abril del 2026, la Oficina Española de Patentes y Marcas declaró caducados los registros de la empresa colombiana y allanó el camino para el triunfo de su contraparte europea.
Ya en un anterior fallo, la Audiencia Provincial de Alicante, había fallado también a favor de Frisby España, alegando que aunque la marca colombia era "notoriamente conocida en el sector público migrante colombiano en España, unas 850 mil personas no era suficientemente representativo en el mercado”.
Para Frisby Colombia, su esperanza estaba puesta en el último dictamen, que debía proferir la Oficina de Propiedad Intelectual de la UE (EUIPO), sin embargo Frisby España comenzará operaciones ahora en septiembre, aunque tenía previsto agosto, su servicio iniciará en próximos días.
La marca en ese país ya tiene su publicidad y aunque mantiene rasgos muy parecidos a la marca colombiana conservando la tipografía en el nombre, ha decidido no hacerla exactamente igual. En su página web, se presenta como "una marca española de restauración independiente, nacida y desarrollado en Europa, con una idea clara: traer al día a día europeo la cocina del sur de América, hecha con cuidado y pensada para compartir. Una marca nueva, con identidad propia y ambición de continente".
En su menú presenta ensalada, el conocido pollo apanado, postres, salsas, desde 3 euros y en sus bebidas ha incluido, al parecer como gancho para el público colombiano especialmente, la Pony Malta, Postobón como colombiana o manzana denominándolos "sabores latinos".
La operación iniciará con domicilios, por ahora, no tendrá puntos físicos y para ello menciona alianza con Uber Eats. Y que iniciará operación desde el 21 de septiembre.
"Piratería marcaria"
Este sería un caso de presunta piratería marcaria, que los ejecutan personas, corporaciones y grupos que se dedican a "cazar" marcas con distintos objetivos.
Una de las acciones conocidas es el Trademark Squatting (Okupación de marcas), registrar una marca ajena (a menudo famosa o en expansión) en una jurisdicción donde el titular legítimo aún no la ha registrado o usado, con el fin de bloquear su uso o venderla a un precio elevado.
Mientras, Frisby España responde que tiene derecho a usufructuar dicha marca (tras esta empresa estarían inversores españoles, pero también colombianos), señalaron sentirse ya ganadores en el litio y que pedirán casi 1 millón de euros a la empresa colombiana, por las presuntas pérdidas generadas con este litigio y el retraso en el inicio de sus operaciones. Mientras Frisby Colombia espera respuestas tras la apelación ante la Oficina de Patentes de España.