14/01/2022
¿Sabías que Kiva Han fue la primera cafetería del mundo y que abrió sus puertas en 1475 en la entonces Constantinopla, donde ya en el siglo XV los cafés eran espacios de interacción social? Tras esta, cafeterías para diferentes gremios (comerciantes, jenízaros, bomberos, poetas populares y músicos) se extendieron por toda la ciudad, funcionando como espacios sociales, culturales y de entretenimiento, superando el número de 500 cafeterías entre los distritos de Beyazıt y Babıali en poco tiempo. En su gran mayoría, los clientes eran hombres, quienes conversaban durante horas o se embarcaban en largas partidas de ajedrez.
El “oro pardo” se convirtió en la bebida oficial del imperio otomano, aunque su consumo fue prohibido en numerosas ocasiones. De la importancia que el café alcanzó en la sociedad turca da idea el hecho de que negar el café a la esposa fuera motivo de divorcio, pues los hombres prometían a sus mujeres que este nunca les faltaría. El esplendor de los cafés turcos donde se ofrecían actuaciones y entretenimientos a mediados del siglo XVI quedó recogido en los cuadernos de viaje de los aventureros occidentales que visitaban la ciudad.
El café no llegó a Europa hasta 1615, de la mano de los mercaderes venecianos que comerciaban y estaban establecidos en la colonia levantina de Bizancio. La llegada del café a Venecia en 1615 no estuvo exenta de polémica, fue condenado por el clero local por lo que el papa Clemente VIII tuvo que intervenir. Antes de tomar una decisión sin embargo, se decidió a probar la bebida por sí mismo, encontrándola tan reconfortante y satisfactoria que esta ¡recibió la aprobación papal!
Fragmento de "Estambul y la cultura del café" (Anamoralesblog.com)