16/03/2026
LA MAQUINARIA DE JUVENAL: UN MOTOR A MEDIA MARCHA
Tras el cierre de los comicios legislativos de 2026, el Partido Conservador en Santander logró salvar los muebles, pero no sin rasguños. Mantuvieron sus dos credenciales: Luis Eduardo Díaz Mateus, quien dio el salto de la Cámara al Senado, y Guillermo Blanco en la Cámara de Representantes (visto como la ficha de la reserva activa y aliado estratégico del gobernador).
Sin embargo, detrás de las fotos de victoria, los números cuentan una historia distinta: los conservadores están perdiendo terreno. Si comparamos con 2022, el bajón es evidente. En ese entonces, el partido sumó 120,650 votos al Senado y 127,941 a la Cámara. Este 2026, las cifras cayeron a 102,472 y 103,240 respectivamente. En resumen, la colectividad "se dejó en el camino" unos 20 mil votos en solo cuatro años.
Este declive es el síntoma de una crisis de representación y, sobre todo, de un estancamiento generacional. El partido parece atrapado en un bucle donde no hay espacio para la renovación; no se vislumbran nuevos liderazgos que no provengan de las tradicionales líneas de los Díaz Mateus o los Barrera. Esta falta de aire fresco es lo que ha desgastado su base electoral, especialmente si se tiene en cuenta que hoy cuentan con todo el empuje de la maquinaria: Gobernación, alcaldías aliadas, hospitales y la poderosa Corporación Autónoma Regional de Santander (CAS). El análisis es crudo: de no haber contado con ese aparato burocrático, es muy probable que sus candidatos ni siquiera hubieran rozado los 30 mil votos.
Ahora, el balón está en la cancha de Díaz Mateus y Guillermo Blanco. Ya anunciaron su apoyo a Paloma Valencia para la primera vuelta presidencial, una jugada que deja claro que el Gobernador urge de un Gobierno Nacional amigo para, por fin, empezar a cumplirle a los santandereanos y desengavetar los proyectos de los alcaldes que hoy solo acumulan polvo.
Pero más allá del resultado, queda una reflexión ética pendiente: ¿Hasta cuándo seguiremos permitiendo que instituciones como la CAS y los hospitales regionales se usen para presionar al personal de salud? Es inaudito que a nuestros "héroes de vida" se les condicione para votar por el candidato de turno. ¿No es hora de que la salud y el medio ambiente se manejen por mérito y no por conveniencia política?
¿Usted qué opina? ¿Cree que el conservatismo en Santander necesita una renovación urgente? Cuéntenos en los comentarios.