28/04/2026
Hoy quiero compartir con ustedes este bonito devocional que ha hecho una de mis sobrinas, Lorena, inspirado en una verdad que trasciende el tiempo y las circunstancias, tomada de 2da de Corintios 5:17: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron y todas son hechas nuevas.”
No es solo un versículo, es una invitación viva a renacer, a dejar atrás lo que pesa en el alma y abrazar una nueva identidad construida desde el amor, la fe y la esperanza.
Cuántas veces cargamos con historias pasadas, errores, culpas o heridas que nos atan a una versión de nosotros mismos que ya no nos representa. Vivimos recordando lo que fuimos, sin permitirnos experimentar lo que podemos llegar a ser. Pero este mensaje nos recuerda que no estamos condenados a repetir ciclos, que existe una oportunidad real de transformación, donde lo viejo no solo queda atrás, sino que pierde poder sobre nuestro presente.
Ser una nueva criatura no significa olvidar lo vivido, sino darle un nuevo significado. Es comprender que incluso las caídas tuvieron un propósito, que las lágrimas regaron semillas que hoy pueden florecer en sabiduría. Es decidir, con valentía, dejar de identificarnos con el dolor y empezar a reconocernos desde la gracia, entendiendo que cada día es una nueva página donde podemos escribir una historia distinta.
Este devocional, hecho con amor por Lorena, es un recordatorio de que la renovación no ocurre de la noche a la mañana, pero comienza con una decisión profunda: creer que es posible. Creer que hay algo más grande obrando en nosotros, moldeando nuestro carácter, sanando nuestras heridas y guiándonos hacia una vida con propósito. Cuando abrimos el corazón a esa transformación, algo dentro de nosotros empieza a alinearse con la paz que tanto buscamos.
Hoy te invito a escuchar este mensaje con el corazón dispuesto. Permite que cada palabra toque lo más profundo de tu ser y despierte en ti la certeza de que sí, puedes empezar de nuevo. Que no importa cuán oscuro haya sido el camino, siempre habrá luz suficiente para volver a empezar. Porque cuando decides caminar en fe, lo viejo pierde fuerza… y lo nuevo comienza a tomar forma en tu vida.