08/09/2026
Antes de la llegada de los españoles, estas tierras estaban habitadas por la comunidad Muisca. Cuenta la leyenda que Ocetá era una princesa indígena, hija del cacique de la región. Su amado, un valiente guerrero, murió en los combates contra los invasores. Rota por el dolor, la princesa subió a la montaña más alta del páramo para morir, esperando que los cóndores llevaran su cuerpo junto al de su amor. En memoria de este romance, su padre ordenó que el páramo llevara su nombre