11/05/2026
Radio Misionero Costa Rica les presenta el santo del dia....
San Francisco de Gerónimo, conocido como “el apóstol de Nápoles”, fue un misionero jesuita dedicado por completo a la predicación y al servicio apostólico en el antiguo Reino de Nápoles. Natural de Grottaglie, en Tarento, Italia. Francisco se hizo célebre por su incansable trabajo en favor de la conversión de los pecadores, a quienes buscó a ejemplo del Buen Pastor, Jesucristo.
No temió recorrer calles peligrosas ni acercarse a personas rechazadas por su mala reputación. Con compasión y amor fraterno ayudó a pobres, enfermos y pecadores empedernidos a descubrir el amor de Dios y recuperar el sentido de la vida.
Desde joven mostró una profunda vocación religiosa. A los 16 años ingresó al colegio de Tarento, dirigido por la Compañía de Jesús, donde estudió humanidades y filosofía. Más tarde fue enviado a Nápoles para continuar estudios de Teología Canónica en el famoso colegio Gesu Vecchio. El 01 de julio de 1670 ingresó oficialmente al noviciado jesuita.
Tras su primer año de formación fue enviado como misionero cerca de Otranto, donde confirmó su llamado a anunciar el Evangelio. Aunque pidió ser enviado a tierras lejanas, sus superiores le indicaron permanecer en Nápoles, decisión que aceptó con obediencia.
Durante años recorrió aldeas, calles, plazas e iglesias predicando sermones breves, enérgicos y elocuentes que movían a la conversión. Muchos afirmaban que lograba convertir cientos de pecadores cada año. También visitaba hospitales y cárceles, y buscaba personalmente a quienes vivían alejados de Dios, incluso arriesgando su propia vida.
San Francisco de Gerónimo murió a los 74 años y fue sepultado en la Iglesia de la Compañía de Nápoles. Fue beatificado en 1758 por Benedicto XIV y canonizado en 1839 por Gregorio XVI.