09/06/2026
Compartimos esta interesante publicación de nuestros hermanos de Sanctorum Dei communio, sobre Monseñor Víctor Manuel Sanabria en el aniversario de su fallecimiento.
En el año 2017, se presentó su causa ante el Dicasterio para las Causas de los Santos, donde se indicó que no existe ningún obstáculo. Aún se está a la espera de la apertura de la fase diocesana en el proceso de beatificación.
¡Somos !
🍂🇨🇷🌷 𝐀𝐍𝐈𝐕𝐄𝐑𝐒𝐀𝐑𝐈𝐎 𝐃𝐄 𝐋𝐀 𝐏𝐀𝐒𝐂𝐔𝐀 𝐃𝐄𝐋 𝐒𝐈𝐄𝐑𝐕𝐎 𝐃𝐄 𝐃𝐈𝐎𝐒 𝐕𝐈́𝐂𝐓𝐎𝐑 𝐌𝐀𝐍𝐔𝐄𝐋 𝐒𝐀𝐍𝐀𝐁𝐑𝐈𝐀 𝐌𝐀𝐑𝐓𝐈́𝐍𝐄𝐙, 𝐎𝐁𝐈𝐒𝐏𝐎 𝐃𝐄 𝐂𝐎𝐒𝐓𝐀 𝐑𝐈𝐂𝐀🌷🇨🇷🍂
Monseñor Sanabria es reconocido entre su pueblo como un verdadero cristiano que escuchó la Palabra del Señor con absoluta amplitud de mente y la acogió con generosidad de corazón tal; que como Abraham pudo esperar contra toda esperanza y vivió eternamente para cumplir paso a paso el divino beneplácito que le fue conduciendo por los más diversos estrados y difíciles cargos en la Iglesia para realizarse..
Nació en Oreamuno de Cartago el 17 de enero de 1898. Esa fe límpida de un niño que se fue acrecentando cada día en el alma diáfana de Monseñor Sanabria hasta su encuentro con el Señor, en que se tornó en evidencia, fue el arma poderosa que le sirvió para combatir valerosamente y alcanzar brillantes victorias sobre aquellos, que contra la voluntad del Pastor, por uno u otro motivo le combatieron, demostrando la certeza de esa sentencia de San Juan que "nuestra fe es la victoria sobre el mundo"
Esa fe que le colmó de esperanzas las más fundadas sobre la recompensa eterna del cielo, fue la que puso en juego Monseñor Sanabria para practicar en todo tiempo su gran caridad para con sus hermanos, de manera especial para con los pobres y desposeídos, abogando por ellos mediante el establecimiento de la legislación social e instituyendo el Día de la Caridad meses antes de su muerte.
Porque fue un auténtico cristiano Monseñor Sanabria, fue gran imitador de la humildad, pobreza y sencillez del hijo del carpintero. Heredero de una cuantiosa fortuna, que como fruto de honroso trabajo le legaron sus padres, se deshizo de ella para invertirla en obras de la Iglesia.
Es una de las figuras emblemáticas de la historia de Costa Rica no solo por su labor eclesiástica, sino también por ser uno de los reformadores sociales de Costa Rica en la década de 1940, por su decidido apoyo al movimiento sindical del país, que culminó en la firma del artículo sobre las Garantías Sociales en la Constitución política de Costa Rica.
A su obra pertenecen elementos como el traslado del Seminario Central a su nuevo edificio en Paso Ancho, la creación del Seminario Menor, innumerables tareas en cuanto a obras sociales y de atención a los pobres, el impulso de la Acción Católica, la Fundación de “Radio Fides”, la protección de la educación católica, entre otras. Su mérito más relevante fue la contribución a la redacción y a su constante apoyo para que se lograra la promulgación de las Leyes Sociales de la República, incorporación a la Constitución Política del Capítulo de las Garantías Sociales, así como el Código del Trabajo. Monseñor Sanabria contribuyó eficazmente para que desde entonces el costarricense disfrutara de beneficios, tales como: vacaciones pagadas, seguro social, seguros de enfermedad, maternidad e invalidez, pago de cesantía y otras prestaciones laborales. A Sanabria además enfrentó la trágica conflagración nacional y la revolución de 1948. No obstante, acabado el proceso bélico, logró fundir en un solo pensamiento las ideas de la Junta Fundadora de la Segunda República y las de la Iglesia, de manera que el pueblo costarricense pudiera volver a la fraternidad que le había caracterizado.
Sanabria fue investigador en el campo de la historia, sobre todo de la Historia Eclesiástica Costarricense, los cuales incluían estudios genealógicos. Fue miembro de la Academia de Historia de Costa Rica, de la Academia de la Lengua, de la Academia Bolivariana, entre otras instituciones. Manejaba varios idiomas y ha sido considerado por algunas publicaciones entre los hombres universalmente notables. A pesar de todo era modesto y sencillo de vida.
Monseñor Sanabria falleció, repentinamente, el 8 de junio de 1952 de un ataque cardíaco. Tenía apenas 53 años y llevaba catorce en el episcopado. En febrero del 2017 la jerarquía costarricense presentó su testimonio a la Congregación para las Causas de los Santos del Vaticano, para su debido proceso de beatificación recibiendo el Nihil Obstat pero sin abrir aún oficialmente su causa de Beatificacion a nivel Diocesano.