30/09/2026
!Adiós, amigo quimero!
Apenas hace una semana grabamos el último episodio de Quimeras Podcast. Fue una entretenida tertulia, con un Randall lleno de chispa, fluidez y picardía, esas cualidades que lo convertían en un buen conversador.
Pasadas las 10 de la noche nos despedimos. Un apretón de manos, un abrazo. ¡Vamos bien! me dijo emocionado y se fue.
Quedamos en vernos pronto para grabar un nuevo episodio. Ya eso no sucederá. Un mensaje de esos que uno nunca quiere recibir me anunció que Randall, el quimero, el cazador de sueños, el amigo, ha fallecido.
"Hay golpes en la vida, tan fuertes...", decía el poeta Cesar Vallejo. Y este, amigo, es uno de ellos.
Lo conocí en el barrio, en tiempos de la infancia, ahí llegaba de vez en cuando a jugar a casa de sus primas. Fue columnista en un periódico digital que dirigí allá por el 2008, luego le perdí el rastro por mucho tiempo, hasta que hace un par de años apareció Quimeras Podcast, uno de sus grandes proyectos, que él describía como un anhelo por ver la vida con vibración positiva. Un día me llevó como invitado y luego me ofreció formar parte del proyecto.
Compramos micrófonos, luces, y teníamos la meta de crear un set fijo de grabación. Pero la vida no tiene mañana. Uno sale de casa sin saber si habrá un regreso. Decimos adiós sin saber si ese fue el final. Hay cosas que nunca las vamos a entender y que solo nos recuerdan lo frágil que es el tránsito por este mundo.
¡Adiós, amigo quimero! Extrañaré la buena tertulia y la "lucidez imperfecta" de tus escritos. Queda pendiente un asado, un buen libro y uno que otro sabinazo. Te llevas la quimera. Los micrófonos se apagan.