03/04/2026
Hoy es el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo. Bueno, ya casi termina.
Y quise referirme al tema. Un tema que no esperaba toparme con él. Un tema que me está enseñando tanto de mí mismo, como nunca hubiera imaginado.
Un tema que como médico me he dado a la tarea de conocer, profundizar, entender. Y por lo que hasta ahora llevo, solo puedo llegar a una conclusión: nadie realmente lo entiende.
Y me refiero a los expertos que definen ¿qué es autismo?
¿Son ellos autistas? ¿O tienen hijos/as autistas? ¿Por qué cambia tanto el diagnóstico cada vez que lo revisan y “lanzan” un nuevo manual descriptivo?
Vamos por el DSM-5 que es el manual médico que lo cataloga y describe. El manual que en inglés se llama “Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders”.
Es el manual que describe trastornos y enfermedades mentales en Psiquiatría.
De hecho el término actualmente aceptado para el autismo se describe con las siglas TEA (Trastorno del Espectro Autista).
Lo interesante es que escuchas a muchos expertos repetir y repetir muchas veces que esta no es una enfermedad, sino una condición.
Mi pregunta sincera: si no es una enfermedad o ya se busca que deje de catalogarse así, ¿por qué sigue descrita en un manual de enfermedades psiquiátricas?
¿Será que deberían sacarla de ahí? ¿Ponerla en un manual de condiciones y no de enfermedades? Esto es muy confuso para mí. Pues trato de entender el tema de forma seria y pues estas incongruencias entre lo que se quiere explicar y lo que lo “define” no tiene sentido para mí.
Ya se habla de un DSM-6 pronto a salir. ¿Vendrán nuevos cambios? ¿Se ampliará más el espectro o se reducirá?
Actualmente hay una gran polaridad en el diagnóstico. Muchos adultos hemos encontrado frecuentes indicios de autismo en nuestros comportamientos y patrones de pensamiento, pero no somos ubicados con facilidad pues hay un gran estigma colectivo de que si no eres introvertido extremo, o te vales por tí mismo/a no deberías entrar en el diagnóstico.
También tenemos el problema del abuso. De los médicos deshonestos y de los casos que requieren real ayuda y por no tener dinero, deben aguardar años para que la seguridad social permita valorarles.
Sistemas educativos universitarios que dicen “somos inclusivos”, pero cuando el estudiante llega a su límite y debe rendir una nota para aprobar o reprobar (lo que ya por sí mismo puede desencadenar grandes crisis nerviosas y de ansiedad en estas personas), lo único que alcanza para decirles a padres o familiares es “lo sentimos… hicimos hasta donde pudimos pero no tenemos más que ofrecer”.
Sí, hoy es el día para conmemorar este tema. Pero ¿cómo podemos lograr concientizar realmente del asunto si las mismas autoridades, sistemas educativos, sistemas diagnósticos, vicios y corrupción parecen que enredan más y más el asunto?
Con sinceridad no tengo la respuesta en este momento. Pero sí una pista.
Hay muchas personas neurodivergentes de alta funcionalidad que podríamos ayudar a aquellos en que su neurodesarrollo requiere más esfuerzo. Más paciencia. Más empatía. Menos sistemas tradicionales. Más sistemas de acompañamiento en los que los que deban de ser calificados seamos los tutores, los maestros.
Que los estudiantes no se les pida nota para aprobar, sino que los maestros logren hallar en qué brilla ese cerebro neurodivergente para que se enfoque en ese tema, y convierta en un “crack” a ese chico/a para que pueda ser feliz y de paso defenderse económicamente.
Gracias LC y JD por llegar a mi escuela. He aprendido más de ustedes que ustedes de mí. Lo hacen excelente 👍🏻✨
Ruego bendición y protección para ustedes y sus familias 🩵