13/07/2026
Vista en el Festival de Cine Europeo- Costa Rica 2026.
Stille Freundin (El amigo silencioso, 2025) de Ildikó Enyedi.
Los ginkgos constituyen una especie de árbol única dentro de su familia. Considerados fósiles vivientes, han conservado sus principales características durante millones de años. Originarios de China, pueden vivir durante siglos y convertirse así en testigos capaces de trascender la fugaz existencia de los seres humanos.
Uno de estos árboles sirve como punto referencia para la directora húngara Ildikó Enyedi. La veterana realizadora dirige y escribe esta película, compuesta por tres historias ambientadas en distintos momentos del siglo XX y comienzos del XXI. Cada periodo es filmado de manera diferente, de acuerdo con su contexto histórico y su sensibilidad particular.
1908, Grete (Luna Wedler) es una joven que comienza sus estudios en la Universidad de Marburgo. Es una de las primeras mujeres en acceder a la educación superior en ese lugar. Sin embargo, pese a la apertura institucional, debe enfrentarse a numerosos cuestionamientos, prejuicios y muestras de rechazo, pues todavía no es aceptada en este espacio. Con el tiempo, Grete encuentra en la fotografía un medio para profundizar en sus investigaciones sobre el mundo vegetal.
-1972, en medio de un mundo cambiante, marcado por las protestas políticas, las transformaciones sociales y el despertar sexual de la juventud, aparece Hannes (Enzo Brumm), procedente de una zona rural, se siente desubicado frente a una realidad que no parece compatible con su personalidad tranquila y reservada. Entonces conoce a Gundula (Marlene Burow), una joven que estudia las reacciones de una planta ante su interacción con los seres humanos, entre ambos comienza a formarse un nexo donde él también se acercará a esta planta.
-2020, Tony (Tony Leung Chiu-Wai) es un neurocientífico hongkonés que llega a la Universidad de Marburgo como profesor invitado. Su intención es presentar sus investigaciones sobre la actividad cerebral de los bebés. Sin embargo, el inicio de la pandemia lo obliga a permanecer solo y aislado en una ciudad extranjera. Durante el confinamiento conoce, mediante videollamadas, a Alice (Léa Seydoux), una botánica francesa.
Tony comienza a interesarse por el antiguo ginkgo del jardín universitario y busca aplicar a este árbol algunos de los métodos utilizados en sus investigaciones científicas. Se trata del mismo ginkgo que fue testigo de los primeros pasos de Grete en la Universidad a comienzos del siglo XX y que también estuvo presente durante la experiencia de Hannes en los turbulentos años setenta. Un testigo silencioso, un amigo silencioso.
Enyedi entrelaza las tres historias de manera progresiva, alternando los relatos sin perder la claridad narrativa. Filma con sobriedad y logra reconstruir con precisión la época de cada período, mientras todo se desarrolla de forma coherente. Una obra atractiva que mezcla los avances científicos más profundos con lo más sencillo, la relación humana con la naturaleza que nos rodea.