31/05/2026
Este lunes por la tarde, la Selección Nacional se mete a la altura del Campín de Bogotá. No es un partido cualquiera para ellos: es la despedida de Colombia ante su gente antes de jalar al Mundial 2026. Para Costa Rica, en cambio, el panorama se ve desde la acera del frente, sirviendo de termómetro para un rival directo que calibra sus piezas pesadas de cara a la gran cita.
La prensa deportiva colombiana no se guardó los elogios hacia la Tricolor, calificándola como un sinónimo de respeto histórico y un bloque en plena renovación. Sin embargo, más allá de las flores sobre los procesos con técnicos colombianos o el peso del escudo a nivel de Concacaf, el tablero real muestra el contraste crudo: mientras los cafeteros pulen detalles tácticos para la Copa del Mundo, el cuadro tico asimila un proceso de reconstrucción bajo la dirección del "Bocha" Batista, intentando sacudirse el trago amargo de haberse quedado fuera de la fiesta grande. El fogueo medirá qué tan sólida es la base joven de la Sele antes de cruzar el charco para toparse contra Inglaterra.