El Caimán Barbudo

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El Caimán Barbudo Revista cultural cubana. El Caimán Barbudo es una revista cubana, nacida en 1966 como suplemento semanal del diario Juventud Rebelde.

Del tipo artístico-literaria, con énfasis en el pensamiento y la reflexión sobre la realidad, su publicación se mantiene hasta la actualidad, ahora dentro del grupo de publicaciones de la Casa Editora Abril, con frecuencia bimensual, y bajo el lema de “La revista cultural de la juventud cubana”. Su primer director fue el escritor Jesús Díaz y en la redacción de los números iniciales participó un grupo de destacados jóvenes intelectuales que ha sido identificado como la “Primera Generación de Escritores de la Revolución cubana”. En sus páginas siguieron colaborando en los años siguientes y hasta hoy, varias de las figuras más importantes de la cultura nacional. HISTORIA

La fecha exacta de su primer número está todavía en discusión, aunque se coincide en ubicarla entre marzo y mayo de 1966. En el equipo fundador estaban el reciente premio Casa de las Américas Jesús Díaz, director; Guillermo Rodríguez Rivera, jefe de redacción; Juan Ayús, diseñador; Silvia Freyre, la secretaria de redacción; y José Luis Posada (“El Gallego”), ilustrador y quien dio a la revista su nombre y creó el logo que la identifica. En el primer número salió un Editorial que la definía como “(…) Órgano de los jóvenes, sea éste un llamado a la colaboración y a la crítica. Sabemos que el arte no está divorciado de la vida, nuestra publicación tratará de literatura y de política; de artes plásticas y de filosofía. Así, comprometidos con la Revolución y con el arte hasta la médula de los huesos, entonaremos desde estas páginas el canto nuevo, alegre y triste, esperanzado y cierto de los constructores”. El momento inaugural está asociado a la publicación del Manifiesto Nos pronunciamos, firmado por los poetas Orlando Alomá, Félix Guerra, Sigifredo Álvarez, Rolen Hernández, Iván Gerardo Campanioni, Víctor Casaus, Helio Orovio, Félix Contreras, Luis Rogelio Nogueras (El Wichy), Froilán Escobar, José Yanes y Guillermo Rodríguez Rivera. En su Primera Época, colaboraron estrechamente figuras de la sociología y filosofía como Ricardo Jorge Machado y Fernando Martínez Heredia, artistas reconocidos de la gráfica como Nuez y Chago Armada; y los entonces jóvenes artistas de la plástica Manuel López Oliva, Nelson Domínguez, Roberto Fabelo, Zaida del Río, César Leal, Ever Fonseca y otros. Contribuyó a la promoción en Cuba de la literatura y el arte de Latinoamérica, publicando en sus páginas a Julio Cortázar, Mario Benedetti, Javier Heraud, Roque Dalton, Oliverio Girondo, Eduardo Galeano, entre otros. También estuvo vinculada a los inicios del Movimiento de la Nueva Trova con el concierto “Teresita y nosotros”, en el Museo Nacional Bellas Artes, donde hizo su primera presentación pública Silvio Rodríguez. Originalmente tuvo frecuencia quincenal como suplemento del diario Juventud Rebelde (órgano de la Unión de Jóvenes Comunistas) y tiradas de hasta 100 mil ejemplares. Pronto se convirtió en una revista aparte, de frecuencia mensual y con tiradas de 50 a 60 mil ejemplares. Durante la década de los ochentas fue reflejo de las renovaciones producidas en el campo cultural cubano y núcleo que aglutinó la creación de la promoción de escritores y artistas conocida como Generación de los 80. En ese tiempo fue auspiciadora de importantes concursos de poesía, cuento, ensayo, cine, etc. Dejó de salir durante la crisis económica en los años 90; y reapareció en 1996, ya con la actual frecuencia bimensual y una tirada de 20 mil ejemplares. Desde su regreso fue eje de controversias y sitio en donde se han manifestado las tendencias artístico-literarias de las dos últimas décadas en Cuba. Mantuvo la tradición de aliada de la Trova y la vertiente de la canción de autor, apoyando a los nuevos representantes de esta música. En los últimos años ha recuperado su vinculación con Latinoamérica, publicando a autores de Puerto Rico, Costa Rica, Nicaragua, Argentina, Ecuador, Colombia, y vuelto a hacer convocatorias a concursos, incorporando la ilustración y las historietas para adultos. En versión digital comenzó a aparecer desde 2001. Hoy pertenece al grupo de publicaciones de la Casa Editora Abril y su redacción está ubicada en:

Dirección: Prado 553 entre Dragones y Teniente Rey, La Habana, Cuba. Teléfono: (537) 8 60 42 37

e-mail: [email protected], [email protected]

🐊 DESDE LA WEB: Habana Underguater, afrofuturismo y distopíaPor: DAILENE DOVALE DE LA CRUZDel escritor Erick J. Mota se ...
12/10/2026

🐊 DESDE LA WEB: Habana Underguater, afrofuturismo y distopía
Por: DAILENE DOVALE DE LA CRUZ

Del escritor Erick J. Mota se puede escribir un perfil peculiar. Escritor de Ciencia Ficción, apasionado por la astronomía y graduado de Física, su primer trabajo fue en el Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso como informático, desde entonces ha desarrollado una obra literaria donde el caribe mestizo queda bien reflejado. Un modo de narrar que nombra como «prieto punk», así escriba desde el mestizaje y una mirada crítica con la ciencia ficción escrita desde el norte global. Habana Underguater es una de sus obras representativas y llegó a esta Feria del Libro gracias a Sed de Belleza en una publicación impresa, todo un logro en el contexto actual.

Habana Underguater forma parte de esa búsqueda de autores latinomaericanos y caribeños por narrar desde códigos propios, historias donde lo punk es representado desde la cercanía cultural. En el libro —los orishas conviven con las IA y la tecnología— la lengua yoruba está presente, así como referencias muy propias tanto religiosas, como geográficas y culturales. Resulta parte de lo que hace esta obra particularmente interesante. El autor no solo describe un escenario de caos, rapiña y lucha por la sobrevivencia, sino que lo describe desde la ironía y enraizado en el contexto cubano: Ciudad Deportiva, la Víbora, el Cerro, la Habana inundada forman parte de este relato y se vuelve más que verosímil tanto el escenario, como las pugnas y personajes que afloran allí.

El escritor Alberto Marrero declara sobre la propuesta:

«Echar una mirada desde la ficción a un futuro apocalíptico, colapsado por guerras y desastres naturales, regido por la violencia, la ambición y la deshumanización entre grupos de poder y sectas religiosas que se disputan a sangre y fuego los despojos del caos, con referentes culturales autóctonos y en un contexto geográfico conocido, valiéndose de los avances de la tecnología, podría ser en síntesis el propósito de esta novela de Erick J. Mota».

A través de ese futuro distópico, Erick Mota construye una realidad alternativa que parte de un futuro altamente distorsionado de la línea temporal actual. Para empezar, aquí la URSS fue la vencedora de la guerra fría, la parte costera de la Habana se inundó en una tormenta. La ciudad y el país, entre tanto, se encuentran fragmentados. Esta disrupción y aparente distancia sirven para contar el presente, para alertar desde la mirada crítica de la distopía los caminos y senderos por los cuales bajo ninguna circunstancia se debe transitar. Esa es otra de las oportunidades en la obra de Mota, donde confieso mi absoluta predilección por El Foso de Mabuya, mirar el futuro con lentes absolutamente propios, desde la perspectiva de los subalternos y despojados, de los sobrevivientes.

Habana Underguater es una obra altamente recomendada, por primera vez accesible para el público lector y una oportunidad imperdible para adentrarse al futuro desde Cuba.
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https://caimanbarbudo.zoom.cu/web/image/953-10ef5d84/Habana-Undergater-de-Erick-J.-Mota.webp?access_token=20c06b1e-6d39-442f-b5d2-580e98941351

El espacio   que conduce el escritor y promotor Fernando Rodríguez Sosa en la librería Fayad Jamís, fue dedicado hoy a l...
08/10/2026

El espacio que conduce el escritor y promotor Fernando Rodríguez Sosa en la librería Fayad Jamís, fue dedicado hoy a los 40 años de la Asociación Hermanos Saíz.
En la celebración participaron Yasel Toledo Garnache, Presidente Nacional de la AHS; Santa Massiel Rueda, Vicepresidenta; Manuel Ramírez Heras, director de Radio Arte; Linn Fernández, cantante y director de Programación del Pabellón Cuba, entre otros artistas y público en general.
El momento fue propicio para entregar el Sello 40 Aniversario de la AHS a Rodríguez Sosa, quien fuera miembro de la Brigada Hermanos Saíz y ha dedicado una extensa obra a la promoción de los jóvenes escritores cubanos

07/10/2026

🐊HOY EN EL CAIMÁN: Víctor Jara Martínez, cantautor chileno, director teatral, investigador del folclore y de los instrumentos indígenas, actor, dramaturgo y libretista, pero alcanzó la mayor trascendencia como compositor y cantante popular.
De origen campesino, heredó de su madre la afición por la música. Al ser abandonados por el padre, la familia se trasladó a Santiago, a una cité en la población Los Nogales. A los 15 años quedó huérfano e ingresó en el Seminario Redentorista de San Bernardo. Allí permaneció dos años. En 1957 entró en la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile. Fue uno de los más emblemáticos del movimiento músico-social llamado «Nueva canción chilena», y uno de los pilares en la música latinoamericana. Hoy te presentamos algo de su obra .


05/10/2026

El Movistar Arena de Madrid repleto para disfrutar el concierto del trovador cubano Silvio Rodríguez. Grande Zurrón del Aprendiz - Silvio Rodríguez.

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🐊 POESÍA EN EL CAIMÁN: Desnudez total _ Idea VilariñoYa en desnudez totalextraña ausenciade procesos y fórmulas y método...
01/10/2026

🐊 POESÍA EN EL CAIMÁN: Desnudez total _ Idea Vilariño

Ya en desnudez total
extraña ausencia
de procesos y fórmulas y métodos
flor a flor,
ser a ser,
aún con ciencia
y un caer en silencio y sin objeto.

La angustia ha devenido
apenas un sabor,
el dolor ya no cabe,
la tristeza no alcanza.

Una forma durando sin sentido,
un color,
un estar por estar
y una espera insensata.

Ya en desnudez total
sabiduría
definitiva, única y helada.

Luz a luz
ser a ser,
casi en amiba,
forma, sed, duración,
luz rechazada.



La Asociación de Escritores de la Uneac entregó en la mañana de hoy los Premios Uneac 2026.Desde El Caimán felicitamos a...
30/09/2026

La Asociación de Escritores de la Uneac entregó en la mañana de hoy los Premios Uneac 2026.
Desde El Caimán felicitamos a todos los ganadores

🐊DESDE LA WEB: La resignificación de la danza folclórica en la escena contemporáneaPor: LEIVAN GARCÍA VALLEHablar de fol...
28/09/2026

🐊DESDE LA WEB: La resignificación de la danza folclórica en la escena contemporánea

Por: LEIVAN GARCÍA VALLE

Hablar de folclore en el contexto contemporáneo implica sumergirse en campo de tensiones entre lo institucional y lo popular, entre lo académico y lo espontáneo. No es raro que al mencionar la palabra folclore, muchas personas aún piensen en estampas coloridas, en tradiciones congeladas para el turismo o en representaciones de lo exótico. Sin embargo, el folclore como cultura popular tradicional es mucho más que eso: es una forma de conocimiento vivo, que se transmite de generación en generación, atravesando cuerpos, ritmos y silencios.

La danza folclórica cubana es un territorio vivo. No se limita a la conservación de formas antiguas, sino que late en el ritmo cotidiano del pueblo, en sus transformaciones, en la manera en que cada generación reinventa su propio modo de decir. El folclore, como creación social, es una construcción colectiva que evoluciona al mismo tiempo que la vida misma; se adapta, se resignifica y encuentra nuevas rutas para expresarse sin olvidar su origen.

A lo largo de décadas, la danza y los bailes folclóricos en Cuba han funcionado en un puente entre tradición y contemporaneidad. Su desarrollo ha estado marcado por procesos de investigación, por la búsqueda de una identidad corporal propia y por la necesidad de comprender cómo la gestualidad se convierte en memoria, en símbolo y en comunicación. En la base de estas prácticas se reconocen los aportes de la cultura popular tradicional —campesina, urbana, comunitaria— y las profundas raíces africanas que sostienen una visión del mundo, una ética y una filosofía que todavía hoy dialogan con la realidad cubana.

Sin embargo, el escenario actual exige nuevas reflexiones. Nos encontramos viviendo una época de cambios acelerados, atravesada por transformaciones tecnológicas, dinámicas virtuales, crisis globales y búsquedas espirituales que reconfiguran la manera en que nos relacionamos con el cuerpo, el arte y la identidad. En medio de ese contexto la danza folclórica en su enseñanza y escenificación enfrenta desafíos que invitan a pensar de manera crítica sus métodos de creación, sus intenciones escénicas y su lugar dentro de la cultura nacional.

La influencia de la religiosidad de matriz africana —con su cosmovisión, cantos, rezos, mitos y principios éticos— constituye uno de los pilares más fecundos de nuestra identidad. Su impacto en la corporalidad y en los lenguajes expresivos ha marcado de forma decisiva el desarrollo de la danza folclórica en Cuba. Reconocer este legado implica no solo reproducir pasos y ritmos, sino profundizar en los significados que sostienen esos gestos: comprender la intención, la narrativa implícita, la filosofía que los estructura.

Repensar la danza folclórica es, en esencia, repensarnos como país. Implica cuestionar las lógicas heredadas, abrir espacios a nuevas sensibilidades, dialogar con los saberes ancestrales y recuperar el valor simbólico del cuerpo como herramienta de memoria, comunicación y transformación social. Este articulo surge, precisamente, como una mirada a hacia ese proceso. Como una invitación a repensar qué entendemos como folclore hoy, qué elementos merecen ser preservados, cómo dialogan las tradiciones con el presente, y de qué manera los nuevos creadores pueden encontrar en la investigación, en la filosofía religiosa y en la memoria popular, una fuente legitima de renovación.

No se pretende ofrecer respuestas cerradas, sino acompañar un proceso de reflexión necesario para quienes crean, investigan, enseñan o viven la danza folclórica cubana. Es, sobre todo, una invitación a mirar con profundidad aquello que nos ha sostenido culturalmente y a imaginar desde ahí los caminos futuros.

Como creación social, el folclore es una actividad humana en constante evolución. En la medida en que el pueblo transforma su entorno, las nuevas costumbres surgen de forma espontánea. La transmisión de generación en generación permite que este hecho asuma nuevas características según su época. Hoy la danza folclórica se encuentra en una etapa de retos. Vivimos un momento en el que las expresiones artísticas, en todos los continentes, atraviesan procesos de transición. Las exigencias teatrales crecen cada día más. La aparición de escenarios tecnológicos, acompañados por el mundo virtual y las redes sociales, han creado espacios con infinitas posibilidades, pero también con múltiples trampas.
Al mismo tiempo, la naturaleza le recuerda a la especie humana su fragilidad y su fortaleza lanzando epidemias funestas que agravan el mundo en que vivimos. La humanidad está dando un salto cuántico en su desarrollo evolutivo, acompañado de un giro en la visión del mundo. Una mirada contemporánea del universo intenta responder dos preguntas fundamentales: ¿quiénes somos? ¿hacia dónde vamos?

Sin dudas, todavía existe el deseo regenerador de aquellos que se esfuerzan por brindar, a través de su arte, las ideas de la vida moderna. Atender a los cambios históricos y sociales que inevitablemente inciden en el espectador exige a la escena nuevas formas de pensar su construcción. En este contexto, valdría la pena acercarnos a las siguientes preguntas:

¿Qué hace que la escena folclórica nacional se encuentre en un receso creativo?
¿Cuánto se aleja una teatralización folclórica del foco en la actualidad? ¿Cómo expresar en la contemporaneidad nuestra herencia africana?
¿De qué manera se puede reposicionar la tradición de la danza folclórica y atraer nuevos públicos?
¿Cómo despertar el interés de jóvenes egresados de escuelas de arte para que se integren a instituciones folclóricas?
¿El aumento de practicantes en la regla osha–ifá será favorable para las proyecciones de la danza folclórica?
¿Cómo asumen las nuevas generaciones este fenómeno social?
¿Los informantes poseen el conocimiento requerido o, por el contrario, contribuyen a la deformación identitaria de nuestra cultura más raigal?

Gran parte de las tradiciones que proyectan nuestras agrupaciones folclóricas están estrechamente ligadas a la religión y a los mitos. En los saberes de la mitología yoruba en Cuba se recoge una vasta información que aún permanece oculta en los significados de cantos, rezos, toques, danzas e historias. Un acercamiento profundo por parte de los coreógrafos a las bibliografías de investigadores que han desentrañado la filosofía existente detrás de la cultura folclórica cubana, evitaría el facilismo de repetir un movimiento específico sin lograr transmitir su sentido más profundo. La exploración del material folclórico llevado a escena revela la amplitud de posibilidades que pueden emplearse en el desarrollo de la acción escénica. Una gran parte de los movimientos de estas danzas son, en esencia, expresión de su contenido más antiguo.

Adentrarse en la investigación de las concepciones filosóficas de la cultura popular tradicional constituye uno de los caminos para combatir prejuicios existentes y, a su vez, ofrece una nueva visión del hecho folclórico. El folclore no se ocupa únicamente de antigüedades vivas, sino de lo que sabe el pueblo. De ahí que sea necesario preguntarse: ¿qué vale la pena rescatar de lo perdido? Si el folclore no marcha al ritmo de la sociedad, se muere.

Si bien el Conjunto Folclórico Nacional desde sus inicios se propuso rescatar aquellas manifestaciones de verdadero valor artístico para ser repensadas en la escena teatral cubana, hoy, con el devenir de los años y en el contexto de la cultura danzaria folclórica, el camino nos conduce a repensar el quehacer investigativo de los coreógrafos de estas manifestaciones. En este proceso se evidencia claramente que no todo lo presente en la cultura popular tradicional posee valor artístico ni resulta representativo.
Otra de las ideas arraigadas en la sociedad defensora del folclore es que este puede ser realizado por cualquier persona. Esto es cierto, pues el folclore lo hace el pueblo; sin embargo, las representaciones escénicas folclóricas tienen sus propias exigencias. Estas requieren de un artista con las características necesarias para ejecutar y traducir artísticamente aquello que tiene sus raíces en el pueblo. La estética adecuada de un bailarín de cualquier género que pertenezca al movimiento profesional de la danza en Cuba se aplica también al intérprete de la danza folclórica. La delgadez, la buena figura y el cuerpo entrenado son características que no pueden desligarse de quien actúa bajo las luces de la escena, ante un público que decide dedicar su tiempo a disfrutar de un arte de excelencia. Ese espectador espera, además, un espectáculo de alto nivel que se refleje en la imagen de quien lo representa. Quizás habría que insistir en una idea esencial: ninguna compañía musical o danzaria hace folclore. Lo que llega a la escena es danza de inspiración folclórica, y no debe confundirse con el hecho folclórico en sí.

El arte folclórico, en sus proyecciones escénicas danzarias, tiene mucho que aportar en la siembra de valores identitarios. La interpretación de los códigos presentes en el lenguaje coreográfico revela cuánta conciencia de educación social transmite la cultura popular tradicional en Cuba. En los saberes ancestrales se encuentran principios con un profundo sentido educativo que contribuyen al mejoramiento espiritual del ser humano, tan necesario en estos tiempos confusos. Una estilización caprichosa podría acabar con las representaciones artísticas creadas por el pueblo. El movimiento recreado a partir de las pautas establecidas en la danza folclórica no es un capricho: obedece a un acto creativo que no puede ser ignorado. Por ello, los procesos creativos deben someterse a una crítica especializada que conozca los fundamentos del folclore cubano.

Cuando hablo de resignificar la danza folclórica, no me refiero únicamente a una actualización formal o a un cambio estético superficial. Hablo de una nueva escritura en la escena folclórica, de una manera distinta de concebir la teatralización del hecho danzario. Resignificar implica pensar la danza desde la filosofía que habita en nuestro pueblo, desde sus sistemas de pensamiento, sus ideologías, sus modos de entender la vida y la espiritualidad. No se trata solo de representar cómo se baila, de mostrar estructuras conocidas: el baile en parejas, el circulo, la línea; ni de reproducir fielmente códigos heredados. Se trata de trascender la demostración para construir un discurso escénico capaz de generar reflexión social. En este sentido, el movimiento deja de ser un fin en sí mismo para convertirse en parte de un mensaje mayor, en un recurso expresivo al servicio de una idea, de una postura ante el mundo. La resignificación responde a una necesidad creativa evidente. Al revisar escrituras coreográficas antiguas se observa la reiteración de los mismos diseños espaciales: composiciones circulares, líneas frontales, estructuras simétricas que, aunque coherentes con su tiempo, hoy reclaman ser repensadas. La búsqueda de nuevos códigos compositivos, la exploración de la asimetría, de tensiones espaciales menos convencionales, abre caminos para una danza folclórica escénica más cercana a la complejidad del presente. Resignificar no es negar la tradición ni traicionar su esencia. Es reescribirla, darle un nuevo color, un nuevo matiz, permitirle dialogar con su época. Es asumir que la danza folclórica, como es la misma, se transforma con el tiempo y necesita responder a la dinámica contemporánea sin perder su raíz.

Las danzas folclóricas constituyen un patrimonio cultural. La creación folclórica en Cuba necesita repensar su razón de ser y transformar su visualidad. La investigación del arte popular se vuelve indispensable en la teatralización de inspiración folclórica. En estos tiempos resulta necesario reconstruirse como creador: acudir a la filosofía religiosa, a los cantos como fuentes de motivación creativa; cuestionar las lógicas corporales vacías de sentido; recuperar el movimiento como espacio de comunicación social; pensar cuerpos entrenados técnica y exploratoriamente que tributen a una escena actual. Estos y otros procesos contribuirían a mejorar la labor de las danzas tradicionales en la contemporaneidad.

El folclore nunca desaparece: se transforma. Debemos desprendernos de la visión estática de este fenómeno. Los artistas folclóricos tienen la tarea de proponer a la sociedad nuevas lecturas del hecho folclórico, resignificando su posicionamiento en la escena contemporánea.
La danza es un lenguaje de comunicación y, sin un lenguaje que transmitir, se cae en lo vago y lo errático. El mundo atraviesa una situación difícil; la aparición de la COVID-19 agravó profundamente el momento que vivimos. La danza folclórica enfrenta una tarea urgente que requiere sacrificio y dedicación. La victoria está en nuestras manos: se trata, simplemente, de traer lo que un día fue y convertirlo en parte del hoy.
https://caimanbarbudo.zoom.cu/blog/cronicas-5/la-resignificacion-de-la-danza-folclorica-en-la-escena-contemporanea-46


En la mañana de hoy se presentó en el espacio   del Libro del Instituto Cubano del Libro, la 5ta edición de El telescopi...
26/09/2026

En la mañana de hoy se presentó en el espacio del Libro del Instituto Cubano del Libro, la 5ta edición de El telescopio de la hormiga (los períodos creativos del Indio Naborí) del poeta y ensayista Fidel Antonio Orta.
El título, propuesta de la Editorial José Martí, fue presentado por el poeta, Premio Nacional de Literatura y Maestro de Juventudes de la , Waldo Leyva. El libro celebra los 104 años de Jesús Orta Ruíz, el Indio Naborí, a celebrarse el próximo 30 de septiembre.
A la acostumbrada cita del , asistió el poeta y Ministro de Cultura Alpidio Alonso Grau, directivos del Libro y la Editorial, y otros escritores, creadores y público en general.
Desde El Caimán saludamos a Fidelito y recomendamos esta biografía creativa del Indio Naborí

 . BECA DE CREACIÓN DE PROYECTOS TRANSMEDIALES JOSÉ LUIS ESTRADALa Asociación Hermanos Saíz convoca a la Beca de Creació...
26/09/2026

. BECA DE CREACIÓN DE PROYECTOS TRANSMEDIALES JOSÉ LUIS ESTRADA

La Asociación Hermanos Saíz convoca a la Beca de Creación de Proyectos Transmediales José Luis Estrada.

Podrán participar jóvenes productores de contenidos multiplataforma de hasta 35 años de edad residentes en Cuba, sean miembros o no de la Asociación Hermanos Saíz, con propuestas que reflejen, mediante la conjunción de códigos y formatos contemporáneos, elementos de la identidad cultural de la nación, así como las diferentes aristas de su devenir sociocultural.

Para optar por la beca los interesados deberán presentar un proyecto donde especifique sus objetivo, fundamentación y propuesta de producción de contenidos multiplataforma, además de los siguientes datos personales: título del proyecto, nombre y apellidos, número de carné de identidad, dirección particular, teléfono, correo electrónico, currículo y una declaración jurada acerca del carácter inédito del mismo.

Será financiado un solo proyecto y la beca consistirá en diploma acreditativo y en el pago de 5 000 CUP mensuales al solicitante, durante seis meses. Previa coordinación con la Dirección Nacional de la AHS, se destinará un presupuesto para los gastos de preproducción, producción y postproducción.

Así como la publicación del material terminado por la Asociación Hermanos Saíz.

Es requisito indispensable que el proyecto responda a los códigos y formatos propios de las producciones transmediales contemporáneas, y reconozca en los créditos de la obra el auspicio de la Asociación Hermanos Saíz.

El proyecto resultante será publicado por el sitio web y los perfiles oficiales en redes sociales de la AHS, así como por otros espacios identificados por el autor en la estrategia de socialización del proyecto, previo consenso con las partes.

Los proyectos deben enviarse antes del 31 de octubre de 2026 a la dirección de correo electrónico [email protected] Un jurado integrado por especialistas del medio seleccionará el proyecto ganador.

Los resultados se informarán en enero de 2027, en un acto público en el Pabellón Cuba, sede nacional de la Asociación Hermanos Saíz.
El fallo del jurado será inapelable.

La participación en este concurso supone la total aceptación de sus bases.

Dirección

Centro Habana

Teléfono

(53)78665496

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