09/06/2026
TV en clave de humor 🚔📺😅
Si usted es de los que cambia el canal justo cuando empieza un policiaco cubano… tenemos que hablar seriamente 😏. Porque entre el aniversario 65 del Minint y el centenario de Jesús “Chucho” Cabrera, hay que ponerse de pie (aunque sea frente al televisor) y rendir honores… o al menos no cambiar para ver otra novela repetida 📵.
Porque, seamos honestos: en Cuba uno no crece viendo dibujitos, crece viendo cómo alguien dice con voz grave: “compañero, tenemos un caso” 🕵️♂️. Y ahí empieza todo.
Los policiacos de la TVC no son solo series, son casi una asignatura nacional 📚. Ahí están Sector 40, En silencio ha tenido que ser, Los comandos del silencio, La frontera del deber, Día y Noche, Patrulla 444, U.N.O. y, por supuesto, la eterna Tras la Huella, que ha enseñado más sobre investigación criminal que cualquier maratón de series extranjeras (y con menos presupuesto y más café ☕).
Y si hablamos de historia, hay que hablar de Chucho Cabrera 🎬. El hombre no solo dirigía, el hombre vivía dentro del rodaje. Filmaba de día, reunía de noche y, si lo dejaban, seguro editaba de madrugada ⏱️. Hoy le dirían “multitasking”, pero en aquel entonces era simplemente… ser un genio.
Dicen que para En silencio ha tenido que ser reunió psicólogos, escritores, oficiales del Minint, agentes reales… ¡casi sesenta! 😳 Aquello no era un equipo de trabajo, era una operación encubierta.
Porque ese es el secreto: los policiacos cubanos no se inventan la vida, la investigan 🔍. Muchos de los casos están basados en hechos reales, lo cual explica por qué uno los ve con esa mezcla de intriga… y miedo a reconocer la esquina del barrio 😅.
Además, tienen algo que no falla: siempre hay un personaje que parece tranquilo, pero no lo es 😶🌫️. Y siempre hay un investigador que parece saberlo todo desde el minuto uno. Uno como espectador juega a adivinar… y pierde. Siempre pierde 🤦♂️.
Y aunque los tiempos cambien, hay algo que no cambia: ese momento en que la televisión decide, en verano o fin de año, que es hora de sacar la artillería pesada 💥. Y ahí regresan los policiacos, como quien no quiere la cosa, a dominar la audiencia 📈.
En medio de aniversarios, homenajes y recuerdos, queda claro que este género es más que entretenimiento: es tradición 🇨🇺. Una tradición donde el ritmo lo marcó Chucho Cabrera, donde los casos se construyen con rigor, y donde el público sigue esperando ese clásico: “tenemos resultados” ✔️.
Así que ya sabe: la próxima vez que empiece un policiaco cubano… no cambie el canal 📺😉. Nunca se sabe, puede que resuelva el caso antes que ellos (aunque no es muy probable 😄).
🖌️ Alfredo Martirena Hernandez