31/03/2021
Nomi: una Cuba más inclusiva
✒ Dailene Dovale
Nomi nació en la Habana Vieja. Es uno de sus lugares favoritos, aclara, y completa la imagen con el sonido de las olas y la música, si es realizada por mujeres, mejor todavía. Ella tiene 44 años, es activista y secretaria en el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex). Lo escribe una tarde de sábado, en que me cuenta su historia, una historia de luchas por el respeto a su identidad de género.
"Inicié el proceso de transición cuando tenía como 21 o 22 años, aunque desde mi niñez supe que era una niña. Mi padre no lo entendía. Me llevó al psicólogo, me apuntó en clases de karate, todo lo que él pensaba que me haría actuar masculino. No recibí apoyo, a no ser un poco de mis pares, personas trans como yo. Cuando me uní a la Red TransCuba, aprendí muchas cosas que me ayudaron a comprender lo que sentía".
Nomi Ramírez Santiuste cuenta que la experiencia en los centros de enseñanza se complejizó a medida que crecía. Una realidad que la empujó a dejar el preuniversitario. Sería la Red de Personas Trans, Parejas y Familias TransCuba el espacio donde encontró apoyo y afecto, pero en especial, comprensión. Terminaría entonces sus estudios.
"Nuestro mayor reto, desde mi punto vista, sería crecer como mujeres trans, ser capaces de aprender. Es todo un reto ser una persona trans. Creo también en la importancia de la Educación Sexual, de aprender sobre sexualidad y género. Es muy importante conocernos para entender quiénes somos, por ende, si educamos desde una mirada inclusiva creo que nos hará bien a todxs".
Nomi Ramírez no pide demasiado. “Una Cuba más inclusiva, no solo para nosotras, sino para todxs"
Ayudemos a construir ese país anhelado.