Palabra Nueva Cuba

Palabra Nueva Cuba Palabra Nueva, fundada en abril de 1992, es la revista de la Arquidiócesis de La Habana. Nuestro destinatario primero son los católicos de La Habana.

Palabra Nueva , revista de la Arquidiócesis de La Habana , se funda en abril de 1992, Año del V Centenario de la Evangelización , como respuesta al reclamo del Santo Padre Juan Pablo II para impulsar, en la realidad cubana, una "nueva evangelización": nueva en su ardor, nueva en sus métodos y nueva en su expresión . Sin acceso a los medios de comunicación de masas existentes hoy en Cuba (de propiedad estatal), la Iglesia comprendió la necesidad de desarrollar medios escritos propios, modestos y de menor alcance, pero capaces de mantener el diálogo y la comunicación con los fieles católicos. Sabiendo que la fe no nos aísla del mundo, y que todo cuanto acontece en la sociedad es de interés eclesial, desde un principio nuestra revista ha estado atenta y abierta a todos los tópicos que interesan hoy a los católicos: la economía, la cultura, el deporte, las ciencias sociales..., sin olvidar la religión. La Unión Católica Internacional de Prensa (UCIP), durante el Congreso Mundial celebrado en la sede de la UNESCO en París, en 1998, concedió a Palabra Nueva la Medalla de Oro , el más importante premio de esa organización internacional (www.ucip.ch) . Una representación de nuestra revista, encabezada por el Cardenal Jaime Ortega, Arzobispo de La Habana (quien tuvo a su cargo el discurso de aceptación ), acudió a recibir el Premio. La edición impresa es de once números al año. La edición digital comenzó en Febrero de 2005.

Religión En la Novena a la Virgen de la Caridad del Cobre, y cercano el día en que los cubanos celebran el gozo de su cu...
31/08/2026

Religión
En la Novena a la Virgen de la Caridad del Cobre, y cercano el día en que los cubanos celebran el gozo de su culto a la Patrona de Cuba, Palabra Nueva se remite a uno de los muchos textos que su historia y aparición han inspirado. La Virgen de la Caridad del Cobre. Historia y Etnografía, de ese gran sabio que fuera don Fernando Ortiz.

La edición consultada incluye prólogo, compilación y notas de José A. Matos Arévalo, habida cuenta de que Ortiz no concluyó la organización total y la redacción definitiva del material de su acuciosa investigación. Se trata de un libro extenso, útil, de mirada profunda y que todo cubano, creyente o no, debe tratar de leer. La aparición, la historia, las semejanzas y diferencias de la Madre cubana con otras vírgenes marianas, entre otros detalles, se estudian y repasan en este volumen. Por supuesto, la extensión del texto solo permite reproducir breves fragmentos. Pero dejamos abierta la invitación a la lectura y pedimos la bendición de nuestra Patrona, aquí y en cualquier sitio del mundo donde lata un alma cubana, para todos y por el bien de todos.

La Virgen de la Caridad del Cobre. Historia y Etnografía
(Fragmentos)

por Fernando Ortiz

Debemos decir desde ahora que no hemos hecho esta monografía para dar el punto de nuestras pesquisas acerca de la Virgen de la Caridad del Cobre, como una de tantas advocaciones marianas del catolicismo. Aunque hemos recogido su historia y su leyenda, y hemos desentrañado aspectos nuevos de su iconografía eclesiástica, nuestro propósito ha sido conocer a la Virgen de la Caridad del Cobre, tal como vive en el alma popular de Cuba, ya con la pureza más ortodoxa que desea la Iglesia católica, ya con los antecedentes paganos que en ella perduran o con las coloraciones negras que la han amulatado y traído a las capas populares.
(…)
La Virgen de la Caridad del Cobre es considerada por los católicos como la más cubana de las advocaciones marianas, y por la Iglesia católica, previa bula pontificia de Benedicto XV, como Patrona de Cuba. Según expresa uno de sus primeros capellanes, el cubano Julián Josef Bravo, la aparición prodigiosa de la Virgen de la Caridad ya fue profetizada, nada menos que en el Antiguo Testamento, y precisamente en el versículo Cantate Domino (v. 42), de Isaías.
(…)
Expongamos ahora la tradicional invención de la Virgen de la Caridad, considerada por los católicos como milagrosa.
El padre Ramírez transcribe el siguiente texto del padre Onofre de Fonseca, que debe ser tenido por el más antiguo de los llegados a nuestros tiempos:

“Habiendo entrado el siglo de 1601, y fundándose, como se ha dicho, por S. M. Católica el referido lugar de las minas del Cobre, sucedió que saliendo del hato de Barajagua (perteneciente a dicho pueblo), a buscar sal a la bahía de Nipe, tres hombres, los dos de ellos indios naturales del país, llamado el uno Rodrigo y el otro Juan de Joyos, hermanos, en cuya compañía iba por tercera persona un negrito criollo del referido pueblo, nombrado Juan Moreno (que sería de edad como de nueve a diez años y fue el que teniendo setenta o setenta y uno, hizo la mejor declaración como testigo de vista); estos tales, luego que llegaron a la antedicha bahía de Nipe, se alojaron en un paraje que llaman Cayo Francés, y también Vigía; y como hicieron mansión allí aquel día, intentaron al siguiente salir a la costa en una canoa en solicitud de sal; lo que no pudieron llegar a ejecutar por los malos vientos y alteración del mar. Ni tampoco al otro día se determinaron a emprender el proyectado viaje, porque aún se mantenía el tiempo sin bonanza, cuya demora les tenía bastante afligidos; pero acabado el tercero, reconocido ya el mar tranquilo desde la media noche del cuarto día entrante y sereno el tiempo, trataron de madrugada de emprender el viaje, que verificaron luego con la esperanza de llegar a salvamentos según lo anunciaba el favorable del tiempo. Así que empezaron a bogar los remos, apartados algún trecho de la dicha Vigía o Cayos, principió a aclarar la luz del día; y con el sosiego que el mar tenía, entre la confusa luz descubrieron los tres navegantes a larga distancia un bulto blanco a manera de aquellos pájaros que vuelan casi tocando con las alas sobre las olas del mar; con esta novedad, cargaron más los remos, hicieron un esfuerzo por seguir el bulto, que venía al encuentro del mismo camino que ellos llevaban. Ya más claro el día e inmediatos a la visión, reconocieron que aquello que les parecía un ave, era la imagen de María Santísima ‘ave de gracia llena’: apareciéndoles también, venir volando hacia donde ellos estaban. Con este caso maravilloso arrimaron la canoa, y tomándola en sus manos, la introdujeron en ella: traía un niño hermosísimo en su mano izquierda y en la diestra una cruz de oro. Absortos de todo lo visto, y más reconociendo que venía sobre una reducida tabla, que era la barca donde navegaba sin fluctuarse en ella ni mojarse siquiera su vestido. Resueltos ya a seguir el viaje les detuvo ver que en la tablilla que venía (y que se les quedó sobre el mar) estaban unas letras escritas de bastante proporción la que también tomaron y Rodrigo de Joyos, que sabía leer, vio que decían: ‘YO SOY LA VIRGEN DE CARIDAD’”.

👉La inflación interanual en el mercado formal cubano alcanzó en julio de 2026 un 20,70 %, y consolidó un repunte que ref...
28/08/2026

👉La inflación interanual en el mercado formal cubano alcanzó en julio de 2026 un 20,70 %, y consolidó un repunte que refleja el impacto del cerco petrolero impuesto por Estados Unidos desde enero.
Según la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), los precios de alimentos, bebidas no alcohólicas y transporte han sido los más afectados. Sin embargo, economistas independientes advierten que las cifras oficiales subestiman la realidad del mercado informal, donde los importes se disparan aún más.👈

A finales de 1991, el país eslavo estaba al borde de la quiebra y el dinero se devaluó rápidamente: la tasa de inflación fue del 160 % en 1991

El Papa: el mundo no necesita una inteligencia artificial que disminuya la humanidadAl recibir a los participantes en el...
22/08/2026

El Papa: el mundo no necesita una inteligencia artificial que disminuya la humanidad

Al recibir a los participantes en el encuentro de la International Catholic Legislators Network, León XIV advierte del riesgo de una innovación se convierta en instrumento de «colonialismo ideológico o económico», una «forma sutil de dominio» que corre el riesgo de hacer que las naciones más pobres dependan de las más ricas. A continuación, el Papa vuelve a poner de relieve la familia como «escuela de humanidad» e invita a promover políticas para fortalecerla.
Benedetta Capelli – Ciudad del Vaticano

La tentación de construir «una nueva Torre de Babel donde el poder, la eficiencia y el control oscurezcan el rostro de la persona humana». Es uno de los riesgos que el Papa León destaca en el encuentro celebrado en la Sala Clementina con los participantes en la XVII Reunión anual de la International Catholic Legislators Network, una iniciativa creada en 2010 con el objetivo de establecer una red entre los legisladores cristianos para la defensa de la dignidad de todo ser humano. El Pontífice retoma el tema de su encuentro, que se celebra en Roma hasta el 23 de agosto —«Dignidad humana e inteligencia artificial: desafíos, oportunidades y control»— para ofrecer una profunda reflexión en inglés sobre la innovación tecnológica, que sin duda abre nuevos horizontes, pero que también plantea una cuestión de sentido, en particular sobre hasta qué punto está al servicio del desarrollo integral de la persona.
León recuerda la necesidad de una legislación que salvaguarde los derechos y las libertades del ser humano, velando por el riesgo de un dominio sutil por parte de las naciones más ricas, y propone de nuevo como camino a seguir la doctrina social de la Iglesia; además, frente a la cultura del poder, invita a seguir «la cultura del amor» propuesta por la Iglesia. En este sentido, es necesario proteger a la familia, «primera escuela de humanidad», y por ello —tal es la recomendación del Papa León— «nunca se debe permitir que la inteligencia artificial erosione esta célula primaria de la sociedad».
El mundo no necesita una inteligencia artificial que disminuya la humanidad, más bien, necesita una inteligencia humana iluminada por la sabiduría, una autoridad política guiada por la conciencia y una innovación tecnológica guiada por la caridad. Solo entonces la inteligencia artificial se convertirá no en un rival de la humanidad, sino en un servidor del bien común.

La buena legislación
La audiencia comienza con el Pontífice disculpándose por el retraso y bromeando sobre el calor: «Bienvenidos a la sauna del Vaticano», dice a los presentes. «Nuestra familia humana —afirma— se encuentra ante una elección fundamental». Remitiéndose a la encíclica Magnifica humanitas, el Papa recuerda que es necesario construir una civilización en la que la tecnología esté al servicio del desarrollo integral de cada persona.
A continuación, subraya que los principios de la doctrina social de la Iglesia —la dignidad inviolable de cada persona, el bien común, la destinación universal de los bienes, la subsidiariedad y la solidaridad— «proporcionan criterios seguros para el discernimiento». De ahí la invitación de León XIV a los legisladores para que no se obstaculice la innovación, sino que se guíe «con sabiduría».
Una buena legislación debería fomentar la creatividad científica y tecnológica, salvaguardando al mismo tiempo los derechos humanos y las libertades. Debería proteger a los usuarios de la explotación, salvaguardar la privacidad personal, garantizar la transparencia en el uso de las tecnologías emergentes y asegurar que estas refuercen las instituciones democráticas.

Nuevas formas de adicción
Se trata, por tanto, de identificar «marcos jurídicos adecuados, una vigilancia independiente, la educación de los usuarios y una política que no renuncie a su cometido». Una vigilancia a nivel local, nacional e internacional que garantice que «ninguna ideología o interés específico dicte los valores incorporados en los sistemas de inteligencia artificial».
El rápido desarrollo de la inteligencia artificial corre el riesgo de crear nuevas formas de dependencia tecnológica, con las naciones más pobres cada vez más dependientes de las más ricas. Debemos permanecer alerta al respecto, para evitar que la innovación se convierta en otro vehículo de colonialismo ideológico o económico.

La tentación del dominio
No pueden ser los algoritmos los que decidan «quién es visto y quién permanece invisible», ni si se debe subordinar la dignidad de los trabajadores a la optimización de los sistemas.
Estos avances revelan una nueva faceta de la antigua tentación del dominio y del poder sin servicio.

La familia, escuela de humanidad
Hay un camino que seguir que se opone a la cultura del poder y es «la civilización del amor» propuesta por la Iglesia; «una civilización —explica el Papa— que sepa guiar sabiamente la inteligencia artificial, formando corazones capaces de caridad, compasión y responsabilidad».
En una sociedad así, la primera escuela de humanidad sería la familia. Porque es en la familia donde aprendemos la confianza antes que el cálculo, la generosidad antes que la competición, el diálogo antes que la división y el amor antes que el poder.
Por eso, hay que tener cuidado de no reducir la familia a datos y modelos económicos que hacen que la vida familiar sea económicamente precaria. «Por eso —subraya el Pontífice— los animo a promover políticas que fortalezcan el matrimonio y las familias, apoyen a los padres en su misión educativa y permitan a los jóvenes mirar al futuro con confianza».

👉Un grupo de adultos mayores, con sus manos curtidas y sus miradas vivas, seguían atentamente las palabras de las doctor...
16/08/2026

👉Un grupo de adultos mayores, con sus manos curtidas y sus miradas vivas, seguían atentamente las palabras de las doctoras Georgina Zayas y Zulema Marrero, del Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología y Microbiología. No era una clase cualquiera. Era un taller de nutrición, pero también un acto de cuidado.
En un país donde la alimentación se ha vuelto un desafío cotidiano, donde las colas y la escasez son parte del paisaje, una iniciativa como esta no es menor. No se trata solo de enseñar qué comer; se trata de decirle a un adulto mayor: «Usted importa. Su salud importa».👈

La mañana era calurosa, como suele serlo en La Habana Vieja. Pero dentro del Antiguo Convento de Belén, el ambiente era distinto. No se respiraba el polvo del tiempo ni el cansancio de los años; [...]

Palabra Nueva rescata su sección «Cosas de curas», que ideó y escribió hasta su muerte el padre Antonio Rodríguez, Tony....
10/08/2026

Palabra Nueva rescata su sección «Cosas de curas», que ideó y escribió hasta su muerte el padre Antonio Rodríguez, Tony. Fue este, uno de los espacios fijos más leídos de la revista de la Arquidiócesis de La Habana, gracias al ingenio, la buena memoria y el verbo simpático, a veces filoso, en ocasiones irónico y duro, de ONITOAN, Antonio al revés, como él se firmaba.
Aunque en el rescate de «Cosas de curas» los lectores no encontrarán ahora las disfrutables parrafadas del padre Tony, compartiremos textos de diferentes sacerdotes cubanos y extranjeros, sobre temas que los párrocos hayan querido difundir entre sus feligreses, disponibles ahora para todo el que quiera leerlos.
Comenzamos con un texto del sacerdote español Jorge González Guadalix, licenciado en teología pastoral, con treinta años ejerciendo su ministerio en parroquias de la diócesis de Madrid, algunos de ellos como párroco rural. Ha pertenecido por dos legislaturas al consejo presbiteral de Madrid y al consejo diocesano de pastoral. Se trata de un texto ya publicado por el autor, quien, a petición de Palabra Nueva, accedió de buen gusto a compartirlo con los lectores cubanos.

Religión
De encontronazos entre párroco y feligreses, o que se fastidie el capitán, que yo no como rancho

Nadie es billete de cien euros que a todos viene bien. Los curas no somos una excepción. A unos les caemos bien, a otros mal, y para otros somos del todo indiferentes. Para la inmensa mayoría de los fieles no pasamos de ser sus sacerdotes, con nuestras pequeñas o grandes manías, pero que, salvo casos extremos, son perfectamente soportables.
Alguna vez, no hay más remedio, puede ocurrir que haya algún encontronazo con un feligrés o una familia en concreto. Bien porque el feligrés pedía lo que no puede ser y además es imposible, bien porque ese día el señor cura párroco se había levantado con el pie izquierdo y andaba para pocas bromas. El caso es que se produce choque de trenes y, desgraciadamente, la cosa se pone fea.
Comprendo que, en esos casos, sobre todo si la pelotera ha sido solemne, para el susodicho feligrés no sea de especial agrado acudir a esa reunión del párroco donde un grupito se encuentra para hablar de la Palabra de Dios o preparar el día de la parroquia. Incluso llego a comprender, en casos especiales sin entrar en más detalles, que ese feligrés se encuentre más cómodo en la misa de D. Fulano que en la de D. Mengano, que somos así de humanos unos y otros. Lo que me resulta más chusco es que el feligrés decida mostrar su enfado con el párroco tirando piedras contra su propio tejado, castigando a la parroquia o alejándose de Dios, pero en esto la complejidad del ser humano es infinita.
Pongo casos de una y otra. Y perdón si en alguna respuesta sale el cura borde. Ya digo que aquí perfectos solo Dios y un señor que acabo de descubrir en Murcia.

Anécdotas
Doña Fulanita ha decidido que no vuelve a misa, ni a confesar, ni a rezar. «Mientras sea párroco don Fulano, no vuelvo a misa. Ni en mi parroquia ni en ninguna». Hace bien. Y el día que Dios Padre le pregunte por su vida, que le diga que la culpa fue del párroco.
En aquella parroquia un servidor era administrador del cementerio parroquial. Las familias que allí tenían enterrados a sus difuntos pagaban una pequeña cuota anual de mantenimiento. En una de las subidas de cuota, y digo era cuota mínima, unas familias me dijeron: «¿Y si dejamos de pagar el cementerio qué pasa?». Mi respuesta: «Yo tengo a mis difuntos en otro cementerio, si ustedes prefieren tener a los suyos en un camposanto abandonado, de cualquier manera, es su problema».
Otra vez me ocurrió en esta parroquia. Estábamos comenzando las obras de construcción del nuevo templo: «Me daré de baja en la aportación mensual que hago para pagar el préstamo de la construcción de la parroquia». Sin problema. En mi pueblo tenemos una magnífica iglesia pagada y yo tengo mi casa. Si ustedes prefieren seguir en el prefabricado toda la vida, yo no tengo nada que objetar.
Gente hay en la parroquia, de misa semanal e incluso diaria, que no quiere ni pisar la capilla de la adoración perpetua. Otros que tenían turno fijo, lo han dejado. La razón, la misma. La adoración perpetua es algo que promueve el párroco, el párroco no me cae bien o he tenido un encontronazo, pues dejo de acudir a la capilla. Es decir, que me enfado con el párroco y lo pago con Dios, o mejor lo pago conmigo mismo que renuncio a ese tiempo de oración con el Señor.
Lo pago con Dios o con la Virgen de Fátima. Porque en unos días comenzamos en la parroquia una misión mariana con la Virgen de Fátima que, entre otras cosas, recorrerá los hogares de aquellas familias que así lo deseen. Una familia nos ha dicho que no quieren que la Virgen vaya a su casa porque el párroco no les cae bien. Que digo yo que qué tendrá que ver la Virgen de Fátima.
Pues eso, que sin remedio.

CulturaEl tesoro de Padurapor Mario Vizcaíno SerratUna montaña de lectores leales le da a Leonardo Padura el estímulo pa...
04/08/2026

Cultura
El tesoro de Padura

por Mario Vizcaíno Serrat

Una montaña de lectores leales le da a Leonardo Padura el estímulo para imponerse al destino amargo de ser apartado por las instituciones cubanas. El camino de silencio por el que sigue transitando en su país, lo compensa con la satisfacción de encontrarse con alguien que le extiende un manoseado ejemplar de Pasado perfecto para que se lo firme, 30 años después de su primera edición.
Es solo una de las muestras de admiración que recibe comúnmente en La Habana. No es extraño que asista a una cita para dictar una conferencia sobre literatura y el encuentro termine en una larga cola de personas que llevaron sus ejemplares con la esperanza de regresar a casa con la firma de su autor.
Hace poco tiempo, al caer la tarde, y después de una charla literaria como homenaje a la Academia Cubana de la Lengua, un grupo nutrido de sus lectores se puso en fila en una esquina improvisada y esperó así a que terminara de ser entrevistado por una periodista española. Se había ido la electricidad, como preludio de otra noche oscura y calurosa, pero lo esperaron para saludarlo, cruzar alguna frase y llevarse a casa sus libros firmados.
No fue necesario otra cosa para volver a demostrar que los ardides y pretextos para mantener a un artista fuera del foco de atención se estrellan en segundos contra la admiración del público por una obra creativa.
En la casa-estudio del fotógrafo Carlos Torres Cairo, en El Vedado, algunas de cuyas imágenes animan el libro La Habana nuestra de cada día, con textos de Padura sobre la capital cubana, hubo una muestra reciente de ese vínculo ídolo-admiradores. La morada resultó pequeña para albergar con comodidad a los lectores que asistieron a una conferencia del creador de Mario Conde. A las cuatro de la tarde, una hora antes de la cita, ya había personas en el jardín, y cuando abrieron las puertas la multitud desbordó el espacio destinado y muchos tuvieron que ubicarse al costado y al fondo de Padura, donde no se escuchaba con igual claridad.
Había personas de todas las edades, y no se oía el murmullo típico del desinterés, más común en otras citas culturales que sobreviven a estos tiempos de penurias, y a las cuales muchos van en busca de vida social, o tras una cerveza o un bufet. Uno de los lectores que hacían cola cargaba con cinco títulos diferentes de la obra de Padura, un detalle descubierto por una pareja que lo comentó jocosamente. Vivir en Cuba y tener novelas escritas por Padura es la prueba inequívoca de un gusto total por su literatura, pues para conseguirlas es preciso buscarlas con afán y pagarlas a los altos precios de los libreros particulares, los únicos que las tienen.
Esto de perseguir al autor para pedirle un autógrafo es una práctica que se hizo famosa en el mundo a partir de la década de los 2000. Si la gente no se lleva a casa el libro firmado, no le da tanto valor como años atrás, cuando lo más importante era el contenido de la obra, y al lector no le interesaba tanto toparse con el escritor.
Eso me contó la francesa Annie Marie Metalié, la editora de Padura que le abrió las puertas del mercado en ese país, durante una conversación vía whatsapp sobre la literatura del escritor cubano.
Pero en Cuba, y en el caso de Padura, ese detalle emocional adquiere una dimensión mayor por dos razones: el escritor cubano contemporáneo que mejor ha puesto frente a un espejo la vida nacional en las últimas décadas, es el más leído entre sus coterráneos en el mundo y el menos difundido en su propio país, una contradicción inexplicable que solo aumenta el interés por su obra y el deseo de conocerlo personalmente.
A ningún funcionario cultural o ideológico que decide si Leonardo Padura merece la pena ser publicitado, le importa que estamos ante un Premio Princesa de Asturias de las Letras, ni que sea el único escritor cubano en merecerlo hasta hoy. Mucho menos debe apreciar el detalle «frívolo» de haber recibido la flamante distinción la misma noche en que fue distinguido en la categoría de cine Francis Ford Coppola, sentados uno al lado del otro durante la ceremonia en el teatro Campoamor, de la ciudad española de Oviedo.
Sin embargo, es raro que la televisión o la radio entreviste a Padura. Hasta hace unos años, las ferias del libro de La Habana presentaban alguna novela suya, pero en las más recientes ha estado ausente.
Mientras esta es su realidad en Cuba, universidades de cinco países lo han distinguido con un Honoris Causa, y su obra, en especial quince novelas que ha escrito, circulan en más de treinta idiomas de países de todos los continentes.
Por lo que parece, Padura seguirá llevando a la literatura su visión de la realidad, a juzgar por su novela más reciente, Morir en la arena, el más amargo de los retratos de la vida cubana que suelen ser sus obras desde que el inconforme Mario Conde apareció en la década de 1990 para enseñarnos una Isla que parecía haber estado debajo de la alfombra.
De ser así, Leonardo Padura, buscado y mimado por instituciones y públicos foráneos, tal vez continúe marcado por el sonido del silencio en Cuba, pero anclado a la lealtad de sus lectores, hombres y mujeres reacios a que alguien les quite el derecho de leer sus libros y la oportunidad de agradecérselo con la petición de su firma. Y eso, para cualquier escritor, es un tesoro.

👉En tiempos como estos, la misericordia del Señor debe multiplicarse con nosotros, discípulos del último llamado, y con ...
29/07/2026

👉En tiempos como estos, la misericordia del Señor debe multiplicarse con nosotros, discípulos del último llamado, y con un corazón agradecido vamos al encuentro con Jesús en los pobres.

En tiempos como estos, la misericordia del Señor debe multiplicarse con nosotros, discípulos del último llamado, y con un corazón agradecido vamos al encuentro con Jesús en los pobres.

SociedadSutilezas de lo cotidianopor María Nela Hernández Ojeda*¿Puede interesar nuestra vida cotidiana? Los días se sup...
24/07/2026

Sociedad
Sutilezas de lo cotidiano

por María Nela Hernández Ojeda*

¿Puede interesar nuestra vida cotidiana? Los días se superponen casi idénticos o con pocas variaciones, repletos de automatismos y lugares comunes en la mayoría de las personas anónimas y de escasa trascendencia: esa multitud que habita en lo que llamamos el promedio y, sin embargo, es relevante. La prueba es la abundante producción de contenido que satura las redes y las plataformas como Facebook o Instagram, atiborradas de gente que quiere mostrarse, decir «estoy aquí, mi vida es interesante, tengo una forma de hacerlo que te parecerá increíble».
A algunos les preocupa la sobreexposición, otros cuestionan lo dudoso del contenido que se produce, pero ese poder mirar en las vidas cotidianas de los otros, o al menos en lo que ellos desean publicar, alimenta el observador social que habita en cada uno de nosotros, ese que históricamente ha buscado en el chisme vecinal, el culebrón y las biografías literarias o audiovisuales, pistas para solucionar las múltiples interrogantes que la vida nos plantea.
Y sí, hay regularidad en esas vidas, cosas cotidianas que son comunes en ciertos contextos: objetos, patrones de interacción, modas, sistemas de valores más o menos explícitos que regulan la interacción y el devenir. Lo que sucede es que los contextos varían, y tratar de imponer los modos donde son diferentes los medios puede llevar a la impostura, al malestar, al descalabro.
Hace unos años vi un documental sobre una pareja que quería adoptar un modo de vida «verde», «ecológico», «hippie». Eran personas convencidas, coherentes, con una concepción del mundo articulada. Sin embargo, el hombre comenta que cuando tuvieron hijos todo cambió: asumir la inserción de los niños en el sistema académico implicó una distribución temporal atípica y tuvieron que hacer concesiones, como usar el microondas para poder ganar tiempo. Hacer concesiones, he ahí una clave que disiente de nuestros totalitarismos personológicos: no somos seres totales, sino circunstanciales, y asumir eso con compasión puede ser la clave de la gratitud en la relación con los otros y con el planeta, y de la humildad en nuestra relación con Dios.
Los días trascurren casi idénticos, con sus siempre y sus nunca, pero sería maravilloso que atisbáramos la humana condición de nuestros a veces. De hecho, a veces en español tiene un plural delicioso, y siempre y nunca se apocan en un singular empobrecido. En esta red existencial diversa, multiétnica, multidisciplinar… debemos acriollar los modos a nuestros medios, que es algo que el cubano ha sabido hacer siempre por la izquierda y también por la derecha.
Nos va a salir bien, de eso no cabe dudas. Tengo un amigo italiano que, si le comento un imponderable, me dice que en Cuba todo se resuelve, y es cierto, los cubanos somos seres increíblemente adaptativos, pero esa tendencia a la adaptación puede verse reñida con la tendencia a la transformación, con una resistencia al cambio afianzada en familiaridad acrítica y, en sus casos extremos, con desesperanza aprendida. Todos esos son procesos muy estudiados en la psicología y la sociología de la vida cotidiana. Un ejemplo es la solución humorística de los cubanos: se vuelve una y otra vez sobre la idea de nuestro ánimo festivo, nuestra identidad chistosa y jaranera. En una oportunidad escuché a un investigador decir que no soportaba un chiste más sobre el pan en Cuba, pues ya eran redundantes. Se sigue produciendo humor sobre el pan en Cuba porque es un problema irresuelto y el humor trabaja casi siempre sobre el síntoma, pero no puede (ni debe) trabajar con la causa del malestar. El humorista no va a organizar, por ejemplo, cadenas de producción y supervisión, su oficio es la iluminación crítica (ahora mismo recuerdo geniales monólogos de Miguel Moreno) y la diversión, un vocablo, por cierto, nada ligero, divertir entretiene, pero bifurca, y en esa bifurcación, en ese aceptar otros caminos está la clave para darle a la rutina el sitio que le corresponde en nuestra vida cotidiana. La curiosidad y el cambio pueden ser motivaciones aun cuando parezca que sólo nos queda la receta del agua hervida. Nuestra vida y la de los otros son caleidoscopios de vivencias, solo hay que saber escoger cómo y dónde mirar.

*La autora de este texto es psicóloga

CulturaCruz y CaballeteLa Virgen y el niño de la manzanapor Carlos Vicente FernándezCuradorMuseo Nacional de Bellas Arte...
15/07/2026

Cultura
Cruz y Caballete
La Virgen y el niño de la manzana

por Carlos Vicente Fernández
Curador
Museo Nacional de Bellas Artes, (MNBA)

Uno de los grandes artistas del llamado Siglo de Oro español y que más vinculó su obra con los temas y asuntos religiosos fue Francisco de Zurbarán. El Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana posee y exhibe en su sala permanente de arte español un hermoso cuadro del pincel de este artista, se trata de La Virgen y el niño de la manzana, realizado posiblemente en una fecha cercana a la muerte de Zurbarán.
Es una obra representativa del estilo y la técnica del artista, donde prevalece la intención de lograr una comunicación directa de lo que quiere transmitir. La Virgen y su Hijo están representados de manera sencilla y directa, ella sentada sobre una silla simple, ofreciéndole a Jesús niño una manzana, tal como haría una madre cualquiera. Se trata aparentemente de la imagen de un instante, una anécdota de la vida cotidiana.
Siguiendo cánones iconográficos establecidos en la pintura tradicional de temas cristianos, la Virgen viste ropajes de color azul y rojo; el primero señala la pureza de la Virgen; el segundo, la maternidad y la devoción. La luz que ilumina ambas figuras es frontal, y estas se destacan, además, por el fuerte contrate con un fondo oscuro, recurso pictórico efectista que proviene de la influencia del gran pintor barroco italiano Michelangelo Merisi da Caravaggio (1571-1610). Así, el contraste entre luz y sombra deviene instrumento visual para resaltar a las sagradas efigies.
La representación de la manzana dentro de la composición tiene varias lecturas iconográficas y teológicas, entre otras y según la tradición católica, la de que María puede ser considerada como la nueva Eva. Ambas tradiciones otorgan otros atributos a la fruta y que se asocian a María y al mismo Jesús, como el conocimiento, la belleza, la inmortalidad, el amor y la fidelidad.

Religión Guillermo Delgado, o la fe hecha esculturaEl músico devenido escultor apuesta por Cristos fuertes y vírgenes he...
08/07/2026

Religión
Guillermo Delgado, o la fe hecha escultura

El músico devenido escultor apuesta por Cristos fuertes y vírgenes hermosas, alejadas del dolor tradicional. ¿Su sueño?: Colaborar directamente con la Iglesia católica.

por Ángel Marqués Dolz

Cuando Guillermo Delgado conversa sobre su arte hace que las palabras leviten. Tal vez sea precisamente una traducción de un estado de gracia. Nació en marzo de 1980 en La Habana, un año que sería recordado por la estampida migratoria del Mariel y toda su violencia aparejada.
Durante mucho tiempo, Guillermo se definió como músico de profesión, guitarrista y compositor que transitó por escenarios de hoteles, bares y clubes dentro y fuera de Cuba. Jazz y trova fueron sus bazas. Sin embargo, la pandemia, con sus rigores y cuarentenas, lo llevó a un giro inesperado: el descubrimiento de la escultura.
«Yo soy músico de profesión, devenido escultor», resume con sencillez, consciente de que su vida se partió en dos etapas: la del sonido y la de la forma.
El aburrimiento y la soledad del confinamiento lo empujaron a experimentar con arcilla y plastilina. Lo que comenzó como un pasatiempo se convirtió en obsesión: «Cuando uno lo empieza ya con cierta edad tiene que cogerlo de manera obsesiva, si quiere adelantar», confiesa con un pausado tono de voz.

El aprendizaje junto al Wajiro
Su tránsito hacia la escultura no fue solitario. El encuentro con Yeinier Núñez López, conocido como el Wajiro, uno de los artistas jóvenes de la plástica de mayor visibilidad, fue decisivo. Núñez se convirtió en maestro y hermano, acompañando cada pieza, revisando cada molde y alentando la disciplina del taller. «Yo modelo y él me revisa las piezas… siempre está ahí», dice Delgado, agradecido por la guía que le permitió dominar técnicas clásicas de modelado en arcilla, yeso y silicona, así como fundiciones modernas en resinas epóxicas y poliéster.
Tales resinas son polímeros termoestables que, al mezclarse con un endurecedor, se convierten en un material sólido, resistente y adherente. Se usan ampliamente en la industria (pisos, recubrimientos, adhesivos estructurales, electrónica) y también en arte y diseño (mesas, joyería, encapsulados).

Retratos de ídolos y santos. Taller Estudio 31
Los primeros ejercicios fueron bustos de figuras icónicas musicales: John Lennon, Joaquín Sabina, Michael Jackson, Amy Winehouse, Pablo Milanés; y Lionel Messi, el astro del fútbol. Ese fan art le sirvió de escuela para perfeccionar proporciones, texturas y rostros.
Pronto, sin embargo, la devoción religiosa se impuso. Retrató al Padre Pío de Pietrelcina y se volcó hacia un catálogo creciente de vírgenes, santos y cristos. «Yo siempre fui muy religioso y devoto… el arte religioso es algo que se ha perdido, porque es difícil de lograr», explica.
Su casa habanera, en la avenida 31, en el municipio Playa, se transformó en Estudio 31, un espacio donde conviven música y escultura. Allí produce imágenes de la Virgen de la Caridad o de Regla, Santa Bárbara, y Cristos de gran fuerza estética.
El taller funciona como equipo: Guillermo modela, mientras Gaby Montes se encarga de la policromía. «Ella me ha superado porque tiene la delicadeza de la mujer al pintar, la sutileza y la magia», reconoce. Juntos logran piezas que combinan tradición y modernidad, con detalles en acrílico, hoja de oro y resinas UV que simulan metales preciosos.
Las resinas UV son polímeros líquidos que se endurecen rápidamente al exponerse a luz ultravioleta, gracias a fotoiniciadores que desencadenan la reacción de curado. Se utilizan en joyería, manualidades, odontología, impresión 3D y recubrimientos industriales.

El costo del arte y una estética épica
En Cuba, conseguir materiales es un desafío. La resina de poliéster, antes barata, hoy cuesta el doble que en España. Aun así, Delgado mantiene precios accesibles: una pieza de 65 centímetros se vende en torno a 150 dólares, con costos de producción de 60 a 70 USD.
«Quizás pueda sonar costosa para Cuba, pero es extremadamente barata comparada con el mundo», afirma. En talleres europeos, una escultura religiosa de un metro puede alcanzar los diez mil euros; él ofrece precios mucho menores, fiel a su principio de acercar el arte a la gente.
Su estilo rompe con la tradición dolorosa de la imaginería clásica. Prefiere mostrar santos y cristos fuertes, protectores, casi heroicos.
«Mi Cristo es de espalda ancha, de manos de carpintero… no inspira sufrimiento, sino la devoción del padre protector», explica. Sus vírgenes poseen cuellos largos y rostros hermosos —¿un guiño a Modigliani?— alejados de la iconografía del dolor tan cara a la tradición católica. Sin dudas, es un atrevimiento, una apuesta estética que divide opiniones, pero que él defiende como expresión de belleza y épica espiritual.
Un proyecto hasta acariciado de Guillermo Delgado es consolidar un taller de imaginería religiosa en Cuba, algo inédito en la isla. Aspira a colaborar directamente con la Iglesia católica, restaurar imágenes y reproducir figuras religiosas contemporáneas como Carlo Acutis, el llamado influencer de Dios (1991-2006); o el cardenal Jaime Ortega (1936-2019); o también rescatar del pasado al venerable padre Félix Varela (1788-1853), de quien muestra orgulloso una de sus versiones plásticas.
«Es un sueño poder tenerlo en Cuba, poder construir santos… que la Iglesia pueda disponer de mis servicios y ambos salir beneficiados», asegura.
Su obra se inscribe en una tradición que remite a los talleres de Olot, en Cataluña, fundados en 1880 por Joaquim y Marià Vayreda i Vila, que surtieron de esculturas religiosas a América desde el siglo XIX. Delgado quiere ser parte de esa continuidad, pero desde Cuba, con un sello propio.

El gran sueño de Guillermo
Cada pieza es un puente entre fe y arte. Delgado insiste en que no trabaja solo: su equipo, sus materiales y su inspiración religiosa forman un entramado inseparable. El resultado son esculturas que buscan permanecer por generaciones, hechas de resina resistente y policromías vibrantes.
«El sueño es que la gente las tenga en sus casas, en las galerías, en las iglesias… que sean parte de la vida cotidiana y espiritual de Cuba».

¿Y la música, quedó atrás?
«Todavía toco, pero estoy más centrado en lo que es el proyecto de mi taller de escultura», concluye en medio del transparente silencio del Centro Cultural Padre Félix Varela, el antiguo Seminario San Carlos y San Ambrosio de La Habana. Fundado a fines del siglo XVIII, aquí se forjaron generaciones intelectuales y políticas que aportaron decisivamente a la identidad nacional de la isla.
La entrevista tuvo lugar justo delante de la puerta por donde entraba al recinto el padre Valera para dar sus clases de Filosofía, aunque también introdujo la enseñanza de Física, Matemáticas y Ciencias Modernas, algo revolucionario para la época. Que la conversación sucediera en ese sitio fue un hecho casual, pero no por ello un dato menor. La historia también respira en el presente… y en el futuro.

Dirección

Calle Tacón S/n Entre Chacón Y Mercaderes
Havana

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