16/06/2026
🔥⛔EXPLOSIÓN EN RODAS: EL GAS QUE SE ESCONDE ENTRE LAS PAREDES.⛔🔥
La madrugada del 15 de junio estremeció al municipio Rodas. Un cilindro de 45 kg de gas GLP, mal asegurado en una vivienda de la calle Delicia, desató una explosión que derrumbó tres casas y dañó otras dieciséis. El saldo humano es doloroso: cinco lesionados, entre ellos dos menores que fueron atendidos en el pediátrico “Paquito González Cueto” y dados de alta, gracias a Dios, dos adultos con lesiones leves, y un morador que lucha entre la vida y la muerte con quemaduras en el 95 % de su cuerpo.
Las autoridades locales respondieron con rapidez: asistencia médica inmediata, traslado de los afectados, preparación de espacios en el centro recreativo “La Playita” para acoger a las familias damnificadas y brigadas de limpieza que aún trabajan entre los escombros. La investigación técnica determinó que el origen estuvo en la fuga de una válvula y la conexión de la manguera, la cual accionó con algún emisor de fuego o electricidad.
Pero más allá del parte oficial, queda la pregunta que retumba en la conciencia colectiva: ¿Qué hacía Juan de Dios con cinco botellones de gas, grandes y pequeños, en su vivienda, cuando en Cienfuegos la crisis de este producto lleva meses sin existencias, por el bloqueo energético? ¿Cómo llegó ese gas hasta allí, sin contratos con CUPET, en medio de la escasez que golpea a todos?
Este hecho no es solo una tragedia doméstica. El gas, convertido en mercancía clandestina, se acumula en hogares sin condiciones, multiplicando el riesgo de explosiones que no distinguen entre culpables e inocentes. Ojalá que “Juan” le venza a la muerte.
La prevención es la única respuesta posible. El GLP no puede almacenarse sin control, ni manipularse sin conocimiento técnico. Cada válvula, cada manguera, cada cilindro exige responsabilidad. La seguridad no es un lujo.
Porque cuando el gas se esconde entre las paredes, la chispa que lo despierta no solo destruye casas: destruye vidas.