08/04/2026
La huelga del 9 de abril de 1958: Un acontecimiento histórico en la lucha contra la dictadura batistiana en el Condado de Santa Clara (Aniversario 68)
La huelga del 9 de abril de 1958: Un acontecimiento histórico en la lucha contra la dictadura batistiana (Aniversario 68)
Como parte de las acciones previstas para propiciar el desarrollo de la lucha contra el régimen dictatorial existente en Cuba, se decidió la realización de una huelga revolucionaria prevista para el 9 de abril de 1958.
Ese día, con la clarinada del 9 de abril de 1958 tuvieron lugar acciones armadas en numerosas ciudades; entre ellas, Sagua la Grande fue una de las más destacadas. Sin contar el apoyo numeroso de los frentes guerrilleros, que incluyeron la intrépida presencia de Camilo Cienfuegos Gorriarán en los Llanos del Cauto, los hechos más significativos ocurridos a través del país fueron:
• Asalto a las emisoras nacionales y transmisión por sus canales del llamamiento a la Huelga General Revolucionaria
• Asalto a la armería de La Habana Vieja, voladura de registros de electricidad
• Paros y sabotajes en varias terminales del transporte
• Quema de gasolineras y vehículos
• Interrupción del tránsito de entrada y salida de la capital
• Sabotajes, acciones y paros en Guanabacoa, el Cotorro y Madruga
• Asalto a la emisora de Matanzas dirigido por Enrique Hart
• Descarrilamiento de trenes en Jovellanos
• Ataque al Cuartel de Quemado de Güines e interrupción de la Carretera Central en Manacas
• Acciones en El Condado en Santa Clara
• Paralización y dominio absoluto de Sagua la Grande
• Asalto y sabotaje a la planta eléctrica de Vicente en Ciego de Ávila
• Acciones diversas en Camagüey
• Paralización prácticamente completa de todo Oriente por la acción combinada de las fuerzas guerrilleras y de la clandestinidad, incluido el ataque al Cuartel de Boniato por las milicias de Santiago de Cuba dirigidas por René Ramos Latour
• Se luchó y murió en toda Cuba. Al mediodía la huelga fue decreciendo y las faltas de coordinación impidieron que el paro en el sector del trasporte fuera unánime. Marcelo Salado, dirigente del Movimiento en la capital, fue interceptado por los esbirros de la tiranía en la esquina de las calles G y 25, y fue masacrado en plena vía pública ante los clientes y empleados del garaje ubicado en esa intersección.
El 9 de abril, en correspondencia con el llamado a la huelga realizada a través de una transmisión por una emisora de radio de alcance nacional se realizaron acciones armadas en numerosas ciudades, en Santa Clara, en el barrio Raul Sancho Cantos, el Condado, un gran número de combatientes revolucionarios, en su gran mayoría jóvenes obreros y trabajadores humildes, intentaron paralizar a la nación y desatar un movimiento de masas que propiciara el derrumbe de la dictadura batistiana.
No obstante, factores de orden táctico y organizativo malograron el éxito de esa huelga, la que fue reprimida por las fuerzas de la dictadura, lo cual ocasionó una gran cantidad de mu***os y heridos.
En el Condado la acción fue dirigida por: Orestes de la Torre Morgado (Niñolo) que falleció posteriormente, con 27 años, el 26 de julio de 1959, en un accidente automovilístico. En el momento de la acción de la huelga era trabajador del expreso de carga por carretera, vecino de la calle Nazareno entre Ciclón y Central.
Numerosos jóvenes que cayeron en los enfrentamientos directos con las fuerzas del régimen (los mártires de la acción):
1. Antonio Julián Aúcar Jiménez, con 27 años, vecino de la calle San Pedro 67 esquina Independencia, mensajero de farmacia, trabajaba en la Internacional y fue abatido a tiros en Pastora esquina a Virtudes, fallece con una hemorragia interna.
2. Héctor Tomás Martínez Valladares (estudiante y trabajador de oficios), fue abatido a tiros en la calle Pastora esquina Virtudes, con solo 17 años, vecino de la calle Real 52 entre Toscano y San Pedro.
3. David Orestes Díaz Guadarrama, con 20 años, vendedor de boletines de los ómnibus playa azul, vecino de la calle Libertadores entre Real y A.
Asesinados como represalia en la tarde del mismo día 9 de abril de 1958:
4. Los hermanos (estudiantes de la Escuela de Comercio de Santa Clara) Eneldo Fuentes Moreira, de 32 años, vecino de la Calle Ciclón y Barcelona, graduado de Contador, trabajaba como almacenero en SC Motor y
5. Fabio Fuentes Moreira, de 21 años, de la misma dirección y de oficio radiotécnico.
6. Pedro Huergo Román, de 23 año vecino de la calle Virtudes # 19, comerciante y tenía un puesto de fritas en la esquina de Toscano y Central.
7. Juan Arcia Artiles, de 24 años, vecino de Nazareno 365, comerciante, zapatero remendón, también fue víctima de las acciones represivas, estudio en la Escuela Carlos J Finlay.
8. Mario Hurtado Rodríguez (Mantecadito), de 29 años, no contamos con su foto, vecino de San Miguel y Roble, de oficio jornalero, estudió en la Escuela Mariana Grajales del barrio, asesinado por relacionarse y tener relaciones de amistad con algunos de los participantes en la Huelga.
9. Eduardo García Hernández (“Bayoya”), boxeador, con 27 años, vecino de la calle Zayas entre Síndico y Caridad, asesinado posteriormente, su cadáver fue encontrado carbonizado, en la loma de los Guiros, días después el 18 del propio mes, por su participación en las acciones de la huelga.
También apoyaron y participaron muchos de los pobladores del Barrio, que bloquearon las calles, regaron puntillas, vidrios y grampas, que al terminar las acciones de la huelga subieron al Escambray para escapar de la represión del gobierno y seguir combatiendo hasta el Triunfo revolucionario del 1ro de enero de 1959.
Fidel, expresó el 9 de abril de 1959
"No fue el triunfo del pueblo un triunfo fácil. Muchas veces tuvo que sufrir nuestro pueblo la humillación de la derrota y la represión que siguió a cada una de aquellas derrotas. Bueno es recordar cómo se sobrepuso el pueblo a cada una de ellas..."
El Condado y Santa Clara, no pueden olvidarte, te recordaremos siempre.
Cómo dijera Fidel el 23 de abril de 1961, "(...) las victorias se logran así (...) a base de los hombres que cayeron para garantizar el porvenir de la patria..."
! Gloria eterna a los héroes y mártires que cayeron hace 66 años en la Huelga General Revolucionaria del 9 de abril del año 1958!
El 14 de abril, 5 días después de la acción, Fidel realizó una primera intervención especial a través de Radio Rebelde, emisora que había comenzado sus transmisiones desde hacía casi dos meses en la Sierra Maestra.
Se refirió al fracaso de la huelga y precisó cómo había que prepararse para enfrentar la posible ofensiva que pudiera llevar a cabo la dictadura a partir de ese instante con el propósito de exterminar la lucha revolucionaria en todo el país.
Precisó que sobre el montón de cadáveres con que la dictadura ahoga en sangre la huelga, no se puede mantener en el poder ningún gobierno, porque los centenares de jóvenes y obreros asesinados en esos días y la represión sin precedente desatada contra el pueblo, no debilitaba la Revolución, “sino que la hace más fuerte, más necesaria, más invencible”.
Y agregó: “La sangre derramada hace más grande el valor y la indignación, que cada compañero caído en las calles de las ciudades y en los campos de batalla despierta en sus hermanos de ideal un deseo irrepetible de dar también la vida, despierta en los tibios el sentimiento de la patria que se desangra por su dignidad, despierta en todos los pueblos de América la simpatía y la adhesión”.
Fidel reiteró que ni las fuerzas represivas del régimen, ni su legión de confidentes y traidores podían contrarrestar el avance revolucionario. Y aseguró al pueblo de Cuba que la Sierra Maestra sería una fortaleza invencible y que los rebeldes mantenían el juramento “de que la patria será libre o morirá hasta el último combatiente”.
Varias semanas después, exactamente el tres de mayo de 1958, convocado por Fidel, se realizó en la Sierra Maestra una reunión con los dirigentes del Movimiento 26 de Julio para no sólo analizar lo de la huelga, sino, sobre todo, coordinar un plan de acción a realizar de inmediato que garantizase la continuidad de la guerra contra la dictadura.
Y esto se hizo realidad en el transcurso de los siguientes meses de 1958. Primero los integrantes de la tropa rebelde en las montañas orientales fueron capaces de hacerle frente y derrotar la gran ofensiva desatada por la dictadura batistiana. Seguidamente se produjo la invasión de las columnas encabezadas por los Comandantes Camilo Cienfuegos y Ernesto Che Guevara que se trasladaron desde la Sierra Maestra hasta la provincia de Las Villas, en la zona central de Cuba.
A su vez, continuó la lucha clandestina en ciudades y poblados y también se abrieron otros frentes en distintos lugares.
Tras haberse producido el triunfo de la Revolución, en enero de 1959, en ocasión de conmemorarse el primer aniversario de la huelga del 9 de abril, Fidel habló en La Habana, en un acto efectuado en La Alameda de Paula.
Entonces expuso: “Hace un año, un día como hoy, esta ciudad, estas mismas calles estaban bajo el terror. Desde allá, desde la Sierra Maestra, donde también pasamos por el dolor de aquel 9 de abril, imaginábamos la capital de la República y a todos los pueblos de Cuba en aquella noche triste del 9 de abril, en aquella noche triste después de la derrota, en aquella noche triste que significó uno de los momentos más duros de la Revolución Cubana. Me imaginaba estas calles, estas calles que ustedes vieron, me imaginaba aquellas perseguidoras, aquellos carros cargados de criminales, aquellos carros repletos de cadáveres y aquel minuto de escepticismo general que sigue a las grandes derrotas, no era la única que hubo de sufrir la revolución”.
Tras recordar que durante el desarrollo de la lucha revolucionaria hubo que encarar momentos difíciles, Fidel también detalló: “No fue el triunfo del pueblo un triunfo fácil. Muchas veces hubo de sufrir nuestro pueblo la humillación de la derrota y la represión que siguió a cada una de esas derrotas. Bueno es recordar también, cómo se superaba el pueblo a cada una de ellas, porque si bien es cierto que fueron amargas y que muchos hombres valerosos cayeron, también es cierto que nuestro pueblo se hizo un propósito y que ese propósito se cumplió a pesar de todos los reveses”.
Y más adelante precisó: “Pero aquella derrota del 9 de abril fue lo más duro, y fue lo más duro porque nunca había concebido el pueblo tanta esperanza, como la que concibió aquel día. Nunca nos hicimos tantas ilusiones como las que nos hicimos en aquella ocasión.
Puede decirse que fue el golpe más duro que sufrió la revolución a lo largo de su trayecto. Pero golpe del que supo rehacerse nuestro pueblo”.
En otra parte de su discurso Fidel manifestó que precisamente los pueblos que aprenden de los acontecimientos históricos pueden llegar adelante, muy lejos en la marcha hacia el futuro.
Y seguidamente puntualizó: “Es bueno recordar las horas difíciles, porque hay dos clases de hombres, hay dos clases de ciudadanos: Los que permanecen firmes en las horas difíciles y los que se acobardan en las horas difíciles; dos clases de pueblos: los que creen en las horas difíciles y los que pierden la fe en los momentos difíciles…”
Al cumplirse el aniversario 65 de la huelga del 9 de abril, las actuales generaciones de cubanos les rinden homenaje a todos los que cayeron en esa fecha, y en días posteriores, en la lucha por la verdadera independencia. Se les rinde dicho homenaje teniendo presente, y haciendo realidad, que la causa por la que ellos entregaron su vida sigue latente, hay nuevos retos, limitaciones y problemas a encarar, pero existe un pueblo que ha demostrado, con su entereza y trabajo, lo que Fidel expusiera cuando habló en La Habana, en 1959, en el acto por el primer aniversario de la huelga del 9 de abril y aseguró: “El pueblo de Cuba debe saber que la revolución es lucha, que la palabra lucha no debe asustar a un pueblo. Lucha es una palabra de timbre de orgullo para cualquier pueblo que tenga que luchar por defender la revolución” .