25/04/2026
El viceprimer ministro de Cuba, Jorge Luis Tapia Fonseca, constató este sábado en Unión de Reyes el estado de cumplimiento de la Ley de Seguridad Nutricional y Soberanía Alimentaria (SAN), como parte del seguimiento a uno de los programas priorizados del país.
En este contexto, Tapia Fonseca examinó los avances y dificultades en la articulación de esfuerzos entre las distintas entidades implicadas. Señaló que, aunque existen progresos, “aún existen reservas sobre cuánto más se puede avanzar, especialmente en el acercamiento a los productores”, por lo que insistió en la necesidad de fortalecer el vínculo directo con el sector agrícola. “Es necesario incrementar las visitas, el intercambio directo y priorizar la comercialización de las producciones agropecuarias”, subrayó.
El viceprimer ministro también revisó el estado de los 18 programas de la agricultura asociados a esta política, considerados pilares para el fortalecimiento de la producción de alimentos y el avance hacia la soberanía alimentaria a nivel local. En ese sentido, enfatizó la urgencia de implementar mecanismos más eficaces para la compra y pago de las producciones.
Como parte de las proyecciones inmediatas, Tapia explicó que “se propone llegar directamente a los productores, adquirir sus producciones y resolver las limitaciones asociadas a la bancarización, garantizando pagos parciales en efectivo”. Añadió que esta medida busca facilitar el cumplimiento de las obligaciones financieras de los campesinos y dinamizar el flujo comercial en el sector.
Asimismo, anunció que en los próximos días “cada cooperativa deberá certificar sus producciones y formalizar su contratación, de modo que el banco pueda asegurar el financiamiento mediante créditos de comercialización aprobados en el Decreto Ley 143”. Esta disposición pretende ordenar los procesos contractuales y asegurar respaldo financiero a las formas productivas.
El dirigente enfatizó que el objetivo central es “comprar directamente a los productores y pagar en el campo al menos el 50% de la producción en efectivo”, una estrategia que apunta a incrementar la eficiencia en la comercialización y mejorar la disponibilidad de alimentos.
El intercambio permitió identificar áreas de mejora en la gestión y reforzó la importancia de una coordinación efectiva entre los actores involucrados, con la mira puesta en elevar la calidad de vida de la población rural y fortalecer la seguridad alimentaria en el territorio.
Texto y fotos: Yaudel Rodríguez Vento