24/09/2026
Este comentario sí me causó mucha risa 😂, pero también me hizo pensar en algo.
Hoy publiqué un post diciendo que me preocupa la manera tan exagerada en que algunas estudiantes de 12, 13 y 14 años están llegando a secundaria con el maquillaje. Y claro, aparecieron opiniones muy distintas.
Entiendo el punto del profesor: si una estudiante se maquilla y eso no interrumpe su clase, para él el asunto termina ahí.
Pero mi mirada como psicóloga educativa va más allá del maquillaje. Lo que me preocupa es que, en algunos casos, junto con esa imagen también empiezan a asumir comportamientos y actitudes propias de mujeres adultas desde muy pequeñas: mayor preocupación por quién las enamora, por cómo las perciben sus compañeros y por la aprobación de los demás.
Y ahí aparecen otros elementos que sí nos competen: presión social, burlas, conflictos, autoestima, autoconcepto y conducta.
No queremos ocupar el lugar de los padres. La familia tiene una responsabilidad fundamental, pero la escuela también tiene la suya. Una responsabilidad no elimina la otra.
No se trata de prohibir ni de juzgar. Se trata de observar, orientar, prevenir y acompañar. Porque son niñas y su desarrollo también merece nuestra atención.
Y sí, profe, entiendo su punto 😂. Pero desde mi rol de psicóloga, la historia no termina cuando empieza la clase.