20/06/2013
En ningún lugar se aplica la frase de "la religión es el opio del pueblo" como en el Aeropuerto de Santo Domingo: ¡retuvieron a nuestro buen Frankie dos semanas en la aduana! No se imaginan la cantidad de sobornos y trámites burocráticos que tuvimos que llevar a cabo para traer a nuestro ídolo de vuelta. Frankie, que conoce la virtud de la paciencia, ni se inmutó, y cuando llegó, dijo que no podía esperar a regresar. Ese chiquillo: nos es inspirador y deprimente por igual. Gracias por su preocupación; aquí las fotos que logramos revelar de su larguísima travesía. Los comentarios, como se darán cuenta, son descripciones dictadas del mismo Frankie. ¡Ni la Palabra del Señor se pone tan canónica como esto!