17/01/2026
Mensaje basado en Santiago 4:8
"Acercaos a Dios, y Él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones." (Santiago 4:8)
Este versículo es una invitación directa y llena de gracia. Dios no se esconde ni pone distancia: Él espera que demos el primer paso. Cuando decidimos acercarnos a Él con un corazón sincero, Su respuesta es inmediata: Él se acerca a nosotros.
Acercarnos a Dios implica humildad, arrepentimiento y decisión. Es reconocer que lo necesitamos, que sin Él estamos incompletos. Santiago nos recuerda que no basta con palabras; debemos limpiar nuestras manos, es decir, apartarnos del pecado visible, y purificar el corazón, dejando la doble vida y la indecisión espiritual.
Dios anhela una relación real, no superficial. Cuando dejamos la tibieza y escogemos buscarlo con todo el corazón, experimentamos Su presencia, Su perdón y Su transformación.
Hoy el llamado es claro: da el paso. Vuélvete a Dios, búscalo en oración, en Su Palabra y c