14/09/2025
Asumir como Venerable Maestro no es simplemente ocupar una silla distinta en el Oriente, es aceptar la carga de ser brújula, columna y guardián de la armonía de tu logia.
Es un honor que nace de la confianza de tus hermanos, pero también es un compromiso que te ata con la tradición y con el porvenir. Te toca ser el artesano del tiempo, velar porque los trabajos se hagan con orden, que la sabiduría impere sobre la prisa y que la fraternidad nunca se quiebre en vanidades.
En ese sitial, cada palabra pesa, cada silencio enseña y cada decisión marca el camino. Serás juez, guía y hermano a la vez. No se espera perfección de ti, sino firmeza, prudencia y corazón abierto.
Ser Venerable Maestro es, en realidad, descender más hondo en la humildad, saber que la luz no te pertenece, sino que la custodias en nombre de todos.