31/10/2022
Muchas personas dicen que la superstición no encaja con el ejercicio de la política, sin embargo, hay otros individuos que si creen en que hay una profunda conexión entre una y otra. Entre ambas, se da una especie de mezcla que pocos entienden, pero muchos la ejercen sin tener plena conciencia.
El ejercicio de la política se alimenta de poder cautivar las emociones, incluyendo las que registra la superstición, para así encauzar acciones propias del interés político. Podemos decir que, de cierta forma, el ejercicio de la política peca de supersticioso. Aunque abiertamente no lo reconoce.