12/01/2026
Hemos construido un sistema donde el examen memorístico sigue siendo el altar principal. La prueba reina. El juez supremo. Da igual si el alumno comprende, si sabe transferir, si es capaz de aplicar, de explicar, de conectar ideas o de resolver problemas reales. Lo que importa es cuánto recuerda en un momento concreto, bajo presión, en soledad y contra el reloj.
Y a eso lo llamamos “aprendizaje”. Después vienen los promedios. Esa operación, aparentemente neutra, que convierte trayectorias complejas en una cifra redonda. Se mezclan contenidos inconexos, momentos vitales distintos, procesos de maduración desiguales… y se obtiene un número que pretende definir al estudiante.
Un promedio que castiga con rigor aquello que no se sabía antes, aunque hoy ya se haya aprendido. Una nota que se arrastra como una sombra, incluso, cuando el alumno ha cambiado.
Mientras tanto, hablamos de innovación. Cambiamos metodologías, rediseñamos aulas, incorporamos tecnología, promovemos proyectos, trabajo cooperativo, aprendizaje basado en retos. Decoramos la escuela con palabras nuevas. Pero, al final del camino, seguimos evaluando como siempre. Exámenes tradicionales para metodologías que dicen
ser transformadoras.
Rúbricas modernas para medir productos antiguos. Instrumentos del siglo XXI para valorar prácticas del siglo XX. Hay una contradicción profunda en todo esto: decimos que importa el proceso, pero solo calificamos el resultado. Decimos que el error es parte del aprendizaje, pero solo premiamos el acierto. Decimos que queremos alumnos críticos, pero evaluamos obediencia académica. Decimos que buscamos autonomía, pero medimos reproducción.
Pocas veces se evalúa el “cómo”. Cómo pensó. Cómo resolvió. Cómo se equivocó. Cómo corrigió. Cómo pidió ayuda. Cómo transfirió lo aprendido a otro contexto. Cómo explicó a otro. Cómo sostuvo una idea con argumentos. Cómo fue capaz de renunciar a una respuesta fácil para construir una mejor. Eso casi nunca entra en el acta.
Puedes continuar leyendo el artículo de Emilio Torres en nuestra página web www.revistacontactord.com