22/08/2026
LA COMUNIDAD DE HAVERSTRAW RECIBE CON GRAN ENTUSIASMO AL PADRE JAVIER BÁEZ JORGE
El Sol de New York
HAVERSTRAW, NY. — Con muestras de cariño, fe y alegría, la comunidad de Haverstraw recibió al padre Javier Báez Jorge, procedente de Tamboril, República Dominicana, durante una emotiva misa celebrada la noche del viernes 21 de agosto en la Iglesia San Pedro y Santa María de Haverstraw.
La celebración contó con la participación del párroco, padre Rumaldo Peralta, pieza fundamental para hacer posible la visita. El padre Javier agradeció profundamente la acogida y expresó que el cariño de los residentes lo hizo sentirse como si estuviera en su propia casa.
A la misa asistieron feligreses y líderes políticos, comunitarios y religiosos. Entre las autoridades presentes estuvo el senador estatal Bill Weber, quien reiteró su compromiso de continuar apoyando a los residentes del condado de Rockland y expresó su respaldo y reconocimiento al padre Javier.
También participó Ramón Soto, en representación del Ejecutivo del Condado de Rockland, Ed Day, quien agradeció al sacerdote por visitar Haverstraw y motivó a los presentes a continuar promoviendo su mensaje de unidad de los pueblos y las comunidades como instrumento para su crecimiento y fortalecimiento.
El concejal del Town de Haverstraw Johnny Ortiz, quien desempeñó un papel importante para concretar la visita, expresó que fue un verdadero honor recibir al padre Javier Báez Jorge y agradeció especialmente al padre Rumaldo Peralta por hacer posible este encuentro.
“Gracias, padre Javier, por su presencia, sus bendiciones y por compartir su fe y su mensaje con nosotros. Que Dios lo bendiga siempre y esperamos que haya disfrutado mucho su visita a Haverstraw”, expresó Ortiz.
La visita se convirtió en una noche especial de fe, confraternidad y unidad. Al concluir la celebración quedó demostrado el cariño y respeto de la comunidad hacia el sacerdote dominicano.
“EL PUEBLO DE HAVERSTRAW LO QUIERE MUCHO”
Con esas palabras de afecto, miembros de la comunidad resumieron el sentimiento de una celebración que dejó un mensaje de fe, unidad y servicio a los demás.