14/09/2026
Cinco hermanos resultaron heridos en un accidente que los dejó sin su madre, ahora intentan reconstruir sus vidas después de una tragedia que marcó para siempre y, por segunda vez, enfrentando la pérdida de uno de sus padres.
El accidente ocurrió el 30 de agosto en el norte de Ambato. La familia había salido desde Belisario Quevedo, en Latacunga, con destino a Baños para aprovechar los últimos días de vacaciones. Durante el trayecto, el vehículo en el que viajaban sufrió un siniestro que provocó la muerte de Rosa, de 43 años, mientras sus cinco hijos resultaron heridos.
La historia es todavía más dura porque los hermanos ya habían perdido a su padre seis años atrás. Desde entonces, Rosa había quedado al frente de la familia. Ahora sus hijos, de 24, 17, 14, 9 y 3 años, enfrentan juntos las consecuencias del accidente.
Tres de ellos, de 24, 17 y 9 años, ya pudieron regresar a casa, aunque continúan con tratamientos y cuidados. Los otros dos permanecen hospitalizados: el pequeño de 3 años está internado en el Hospital Baca Ortiz, en Quito, mientras su hermana de 14 años permanece en el Hospital de Latacunga.
Aracely, de 17 años, también quedó lesionada y todavía presenta dificultades para caminar. A pesar de su propia recuperación, asegura que quiere apoyar a sus hermanos para que puedan volver a estudiar y cumplir uno de los mayores deseos que tenía su madre: que terminen sus estudios y lleguen a la universidad.
La situación económica también se ha complicado. Sus familiares aseguran que ya tuvieron que vender una vaca para cubrir parte de los primeros gastos y ahora afrontan medicamentos, terapias, alimentación especial y constantes traslados entre hospitales.
Una familia que salió de casa pensando en compartir unos días juntos terminó enfrentando una pérdida que cambió por completo la vida de cinco hermanos. Ahora, además de recuperarse físicamente, tendrán que aprender a continuar sin su mamá y sin su papá.