18/02/2020
¡Memorial Santo!; celebra Iglesia en Curazao
WILLEMSTAD, Curazao, 16 de febrero de 2020. (Berea Internacional El Caribe).-Elegida por el Espíritu de Dios para celebrar Santa Cena, esta Isla del Caribe se vistió de luz, pues con la autoridad del Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, conmemoró este mandamiento simultáneamente con las Iglesias reunidas en Cuba, Puerto Rico, República Dominicana y Haití.
Antes de la participación del pan y del vino, la Iglesia del Señor preparó su corazón durante el servicio de alabanzas, en él, se escucharon hermosas alabanzas a Dios que sirvieron de meditación para los hermanos.
Transcurría el tiempo y los hermanos presentes percibían la llegada del momento principal en el que quedarían unidos en un sólo cuerpo. Enseguida el ministro autorizado por el Apóstol de Jesucristo expresó: “el momento ha llegado”, y con la autoridad conferida consagró el pan que representa el cuerpo de Cristo.
Los ministros comenzaron a impartir la bendición a cada uno de los hermanos, expresándoles las mismas palabras que el Señor Jesús pronunció aquella noche que fue entregado: "Tomad, comed, esto es mi cuerpo que por vosotros es partido”. Acto seguido, después de que todos tomaron el pan, volvió a hacerse presente la autoridad apostólica tomando la copa, y la bendijo diciendo: “bebed de ella todos, porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados”.
Así pues, la Iglesia del Señor al participar de esta Cena, quedó perfectamente unida con Dios; las lágrimas no dejaron de derramarse en los rostros de los hermanos, pero su llanto ya no era de arrepentimiento, sino de alegría, pues sus vestiduras quedaron limpias, y su espíritu totalmente fortalecido para continuar su carrera espiritual.
Acto de sublime comunión, en el que se manifiesta el más grande y puro amor de Dios a la humanidad, al dar a su hijo en expiación por el pecado, llenó de fortaleza a la Iglesia del Dios Vivo, Columna y Apoyo de la Verdad, La luz del Mundo en Curazao, ya que la intercesión del Amigo de Dios los abarcó, pues ésta no tiene límites, es poderosa y absoluta.
"Unidos, porque la Iglesia merece lo mejor"