17/11/2025
Un niño de 11 años originario de Boca del Río, Veracruz, llegó por su cuenta a las oficinas del Registro Civil con un objetivo claro: obtener su acta de nacimiento para poder ingresar a clases.
La necesidad era sencilla pero urgente: sin ese documento no le permitían estudiar. Con mucha seguridad, contó que sus padres viven separados y que, al nacer, nadie realizó su registro. Con una sinceridad que conmovía, mencionó: “Mis papás se les olvidó”.
La situación era aún más complicada porque la partera que lo atendió al momento de nacer había mu**to, así que no tenía ninguna prueba oficial de su identidad. Aun así, el menor no perdió la determinación.
El personal del Registro Civil se movilizó para apoyarlo y, después de completar los requisitos necesarios, Salomón finalmente obtuvo su acta de nacimiento por primera vez.
Al tener el documento entre sus manos, no ocultó su emoción y expresó: “Estoy feliz porque ahora sí voy a poder ir a la escuela”.