19/09/2026
El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
Juan 10:10
No permitamos que el enemigo venga a robar nuestra paz, nuestra fe y nuestra tranquilidad, ni que destruya nuestro hogar y nuestra familia. Dispongamos nuestro corazón para que Jesús transforme nuestras vidas y aprendamos a vivir en Él, disfrutando de esa vida abundante que Él nos ofrece.
Jesús no vino para quitarnos la vida, sino para darnos una vida plena, con propósito y esperanza. Permanezcamos cerca de Él y no dejemos que aquello que busca destruirnos nos aparte de su presencia.