15/09/2026
📣 | Protestar es un derecho, pero romper, agredir o delinquir es otra cosa.
El presidente colombiano Abelardo de la Espriella puso la mirada sobre las universidades públicas y ordenó preparar un protocolo nacional para que las autoridades puedan distinguir cuándo existe una protesta legítima y cuándo se cruza la línea hacia hechos de violencia, flagrancia o graves alteraciones del orden público.
De la Espriella fue tajante: la autonomía universitaria no puede convertirse, según él, en un “cheque en blanco para la impunidad”.
Ahora viene la parte clave: que el protocolo permita enfrentar delitos sin terminar confundiendo al estudiante que protesta pacíficamente con quien comete actos violentos... Algo que en Ecuador aún debemos aprender.