26/12/2025
Diario de una mamá Pt 1
Deseo contarles amigos míos, con un n**o en la garganta un suceso que me hizo recapacitar y a valorar la inocencia e infancia de mi hija.
Había tenido un pésimo día en el trabajo, soy de las personas que no expresa sus sentimientos, hasta cuando explota.
Ese día me dirigía a mi casa con lágrimas en mis ojos, hablando con Dios y diciéndole lo mal que me sentía, por qué sentía que todo me hiba mal.
Llegué a casa como todos los días y estaba mi madre esperandome con un plato de comida como de costumbre y mis hermanos preguntándome cómo fue mi día.. Quería gritar y decirles me fue de la mi**da, Pero los mire, sonreí y dije ecxelente, si...! Guarde silencio una vez más. Les dije voy a mi dormitorio porfavor déjenme sola, ingresé y ahí estaba ella AMANDA tan inocente y sonriente como siempre, esperándome con sus brazos extendidos y en sus labios un mamá. La mire la abrace y no paraba de llorar, ella solo en silencio me miró se sentó a mi lado, tomo un pantalón de ella y me limpio el rostro, ella solo tenía 1 año. Trate de calmarme pero no podía ella en su inocencia se levantó y se puso a jugar, de repente regó agua y yo explote y le grite, ella me miró asustada y empezó a llorar abrazándome diciéndome mamá. De repente como una película dolorosa, mientras trataba de calmar a mi hija, mi mente retrocedió hace 16 años atrás y me pude ver a mi en un rincón llorando y mamá gritando, mamá estaba muy enojada, por qué tenía muchas manchas en su alma y el estrés encima del que nos daría de comer a mi hermana y a mi, recordé muchas cosas y las lágrimas me cacheteaban en seco, por qué yo era niña y no tenía ni la menor idea de lo que le pasaba a mamá y aunque con el pasar de los años la comprendí, también comprendí que mi hermana y yo no teníamos la culpa de esas manchas en el alma, comprendí que necesitábamos de mamá, Pero no de mamá la que se desquita, quería de vuelta a mamá la que todos los domingos nos llevaba a la iglesia, al parque y concluimos nuestro día comiendo lo que haya en la orilla de un río. Cuando volví a mi, mire directamente a mi hija a los ojos, mientras yo le sacaba las lágrimas y le pedia perdón, por qué como madre desde la primera vez que la tuve en los brazos le pedí a Dios me permita cortar patrones, pues solo quiero para mí hija felicidad. Hoy ya no me enojo como antes, comprendo que los días grises hacen parte del paisaje llamado VIDA y que tengo una vida en mis brazos, amo demaciado a mi hija más no sabía como reaccionar ni quien ser, hoy tengo todo claro, la infancia es solo una vez en la vida, mi Amanda algún día se sentará con alguien y contara su historia y yo Kerly Dayanna Vega Santander, anhelo con mi alma que cuente mi hija su historia con una enorme sonrisa.
Me prometí recordar siempre, que la infancia es una parte muy fundamental en la vida adulta y deseo cuidarla y atesorar hasta la Eternidad.
Hoy entiendo que todo para mí hija es nuevo y yo como madre deseo darle la mejor experiencia. Nadie nace con un manual de como ser madre o padre, pero se que los patrones podemos cambiar y cortar cadenas de dolor e infelicidad. Solo toma silencio y reencuentrate en esa mirada inocente que espera todo de ti.
La mejor lección de vida, me dió una personita de 1 año que no sabía nada más que decir mamá.