31/05/2026
La enfermedad renal crónica avanza lentamente y muchas veces sin síntomas al inicio. Todo comienza con un daño leve en los filtros del riñón, reduciendo poco a poco su capacidad para eliminar toxinas y líquidos del cuerpo. Con el tiempo, el daño progresa y empiezan a alterarse funciones esenciales como el control de la presión arterial, el equilibrio de minerales y la producción de glóbulos rojos. En las etapas más avanzadas, los riñones pierden casi por completo su capacidad de filtración, llevando finalmente a una insuficiencia renal crónica que puede requerir diálisis o trasplante para mantener la vida.