17/09/2025
UNA MULTITUD RECHAZÓ DURANTE HORAS
LA CONCESIÓN MINERA EN QUIMSACOCHA
La mañana y mediodía de este martes Cuenca vivió la que, probablemente sea la mayor jornada de movilización cívica de su historia. Y es que no solo se presentó el pueblo de Cuenca sino además de gran parte del Azuay e incluso de la región.
Por los letreros, pancartas y consignas, se apreció que llegaron pobladores de Nabón, de Girón, de las parroquias rurales como Molleturo, Quingeo, Octavio Cordero Palacios, incluso de la provincia del Cañar y especialmente de los sectores de incidencia del proyecto minero Loma Larga, que prevé la explotación de alrededor de un millón de onzas de oro.
El proyecto Loma Larga, concesionado a la empresa canadiense Dundee Precious Metal está cerca del área natural protegida, donde se encuentran las Tres Lagunas (QuimsaKocha, en lengua quichua). Según el periódico Primicias, el cuerpo mineralizado está a 600 metros del área protegida. Los participantes en la protesta rechazaron la explotación minera por temor a que la misma cause contaminación a las fuentes de agua que abastecen a plantas de potabilización para Cuenca y los cantones Girón y San Fernando.
En la marcha se cuestionó a la empresa minera y a las autoridades del gobierno nacional que impulsan la explotación aurífera. Sostuvieron que no existe minería sostenible y que el cuidado del agua tiene primacía por encima de todo aprovechamiento minero. A su paso por la Municipalidad recordaron que, con sendas consultas populares, los ciudadanos de Cuenca y Girón ya expresaron su oposición a cualquier explotación minera en cuencas hídricas. Muy activos, se presentaron usuarios del proyecto comunitario de agua potable de Nero.
A la manifestación acudieron agrupaciones sociales urbanas y rurales, gremios, profesionales, jóvenes, estudiantes, barrios, juntas de riego. Con uno de los carteles se recordó la frase de la líder precursora de las luchas indígenas Dolores Cacaguango: “Somos como la paja del páramo. Si estamos solos, el viento la lleva lejos; pero a todos juntos, nada hace el viento”.
Si bien el proyecto de operación minera, en concreto, cubriría 200 hectáreas de las 7.960 hectáreas concesionadas a la empresa minera, persiste el temor de que la explotación minera, además de los riesgos de contaminación, pueda, en el largo plazo, puesto que se trata de una zona de páramo, regulador de los flujos de agua, afectar la cantidad de la misma que hoy aportan a las cuencas de ríos como el Yanuncay y Tarqui. (I)
ARGUMENTOS
En la marcha, que duró más de cuatro horas, se insistió en que la minería no aportará riqueza para las poblaciones. Al contrario, los riesgos de contaminación son altos, al igual que los costos de remediación de los impactos ambientales. Este martes hubo estado de excepción y el presidente Daniel Noboa responsabilizó a las autoridades locales de millonarias indemnizaciones que habría que pagar a la empresa, si no se permite la explotación de la mina