29/08/2026
La Tierra que Llamamos Hogar*
Nos encontramos bajo el cielo ancestral,
tres corazones bajo una luna,
nuestras manos unidas como raíces bajo la tierra,
nuestros espíritus llevados
por el mismo viento.
La Madre Tierra nos ha dado ríos
para saciar la sed de nuestros hijos,
bosques que albergan
el canto de los pájaros,
y montañas que recuerdan
las huellas de quienes
nos precedieron.
Ella no nos pertenece.
Nosotros le pertenecemos a ella.
Por eso caminaremos con cuidado sobre su tierra,
sin dejar huella por donde pasen nuestros pies,
y escucharemos cuando el río
nos hable de las estaciones venideras.
Las plumas de nuestro cabello
llevan las oraciones de nuestros ancestros.
El turquesa de nuestros pechos
contiene el color de cielos lejanos,
recordándonos que
lo que protegemos hoy
será la herencia del mañana.
Protejamos las aguas
como protegeríamos
nuestra propia sangre.
Protejamos los bosques
como protegeríamos a nuestros hijos.
Honremos a cada criatura
que camina, vuela, nada
y respira a nuestro lado.
Cuando se apague el último fuego
de nuestra generación,
que la tierra siga cálida.
Cuando nuestros nombres
caigan en el olvido,
que los ríos sigan fluyendo cristalinos.
Cuando nuestras huellas desaparezcan en el polvo,
que los jóvenes encuentren flores
creciendo donde una vez estuvimos.
Por mil años,
y mil años más,
que nuestras manos
permanezcan unidas.
No como dueños
de esta tierra sagrada,
sino como sus guardianes.
Y cuando la Tierra nos pregunte
qué dejamos atrás,
que sea el sonido del agua pura,
el aleteo de los pájaros que regresan,
el susurro de los bosques
bajo las estrellas
y la silenciosa promesa
de que cumplimos nuestra palabra
a la Madre Tierra.
*El texto no es mío, lo reproduzco con mi voz y con la intención que percibo de la riqueza espiritual y sabiduría de quien lo escribió ✨
Créditos:
Texto de: Piahn Indigenous Rythm Circle
Tomado de la página de Fb: Ciencia de la Mente, de Argentina.