Historias y Reflexiones E.M

Historias y Reflexiones E.M Aquí puedes contar tus historias y todo será anónimo

25/08/2026

Les contaré lo que más me indigna de mi ex pareja.
Soy madre soltera y hay algo que todavía no logro entender. Cuando una mujer queda sola criando a sus hijos, muchos esperan que trabaje, cocine, limpie, pague las cuentas y además esté disponible para todo. Pero cuando el padre desaparece, algunos simplemente continúan con su vida como si nunca hubieran tenido responsabilidades.
El padre de mi hija aparece cuando le conviene. Si desea verla un domingo, viene y se lleva todos los aplausos porque dicen que es un papá presente.
Nadie ve las noches en las que yo me levanto cuando está enferma, las veces que falto al trabajo porque necesita algo ni las cuentas que pago sin ayuda, lo peor ocurrió cuando alguien me dijo que yo debería agradecerle porque él “al menos” visita a la niña. Me quedé sin palabras.
Desde cuándo cumplir con los propios hijos se convirtió en un favor que debemos agradecer?
Mi hija no necesita un padre que aparezca solamente cuando tiene tiempo.
Mi hija necesita estabilidad, responsabilidad y alguien que entienda que criarla no es una ayuda que me está dando a mí, yo elegí ser madre, pero nunca elegí criar sola.
Y sí, me indigna que todavía haya quienes culpen a la mujer por las decisiones de un hombre.
El cree que con verla un día ya es padre presente, pero mi hija no tiene la culpa algún momento se dará cuenta y sabrá juzgar ella misma.
Ustedes que opinan
O estaré exagerando y debo agradecer que la ve un solo dia??
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24/08/2026

Ayer en la tarde vino mi hermana a mi casa a proponerme algo que no esperaba, y desde entonces no he podido ni dormir pensando en el problema que se me va a armar con la familia.

Mi hermana mayor ya tiene 63 años. Ella nunca se casó ni tuvo hijos, se quedó a en la casa con mi mamá cuidándola día y noche hasta que mi mamá falleció.
Apenas enterramos a mi mamá, mis otros hermanos llegaron a la casa diciendo que ya urgía venderla para repartirnos el dinero de la herencia y que cada quien agarrara su parte.
En esa ocasión discutimos fuerte. Yo les dije que no fueran ingratos, que le diéramos oportunidad a mi hermana de acomodarse y no echarla a la calle de golpe.
Queriendo o no, aceptaron darle 5 años para que viera qué hacer. En todo este tiempo, mi hermana venía seguido a quedarse conmigo. Le encanta mi casa porque tengo un jardín enorme con árboles; siempre saca su silla para sentarse en la sombra a leer, pasa horas ahí sentada plácidamente.
Se queda a dormir en un cuartito que tenemos hasta el fondo del jardín, con su puertita independiente, y mis hijos la quieren muchos porque es muy cariñosa.
Hace una semana nos volvimos a juntar todos los hermanos para afinar los detalles de la venta de la casa. Mis hermanos no se midieron y le dijeron que ya se le había acabado el tiempo, que fuera sacando sus cosas porque la casa ya se iba a entregar. Mi hermana no dijo nada, solo agachó la cabeza aguantando las ganas de llorar. Me sentí muy mal por ella.
Ayer llegó a buscarme con los ojos bien rojos. Nos sentamos en el jardín y me dijo directo que me daba hasta el último peso de lo que le toque de la venta de la casa si la dejaba venirse a vivir para siempre a ese cuartito del jardín.
Me dijo llorando que le da miedo quedarse sola de vieja en un cuarto de renta y enfermarse sin nadie cerca. Que ella tiene su pensión del seguro, que a mí no me iba a pedir ni un cinco para sus comidas y sus medicinas e incluso ella podía pagar su parte de los servicios.
Fue tan grande mi sorpresa que me quedé sin saber qué decirle, solo que lo iba a pensar. En la noche lo platiqué con mi esposo y él me dijo que por él no había problema, que ellos se llevan bien y en el cuarto ella estaría independiente porque está afuera.
Por ese lado no hay problema, solo que hay algo que me preocupa.
Y es que conociendo a mis hermanos, en cuanto sepan que me dio su dinero van a poner el grito en el cielo.
Y van andar diciendo en toda la familia que me aproveché de ella y que le quité su dinero.
Y lo peor es que el día de mañana que mi hermana se ponga mala de verdad o no pueda caminar, mis hermanos se van a lavar las manos y me van a dejar todo el paquete a mí sola diciendo que como yo me quedé con su dinero, ahora a mí me toca cuidarla.
Por un lado siento que no la puedo dejar sola después de todo lo que cuidó a mi mamá, pero por el otro sé que meterme en esto me va a costar pleitos con todos mis hermanos.
No sé qué me aconsejan
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24/08/2026

Hace unos años mi esposa me ayudó a pagar mis estudios con su trabajo,
Pero desde hace algunos meses para acá ya no me siento a gusto con ella y no quiero estar más con él la.
Pero ella cree que ahora porque soy alguien más importante como dice, y que por eso la estoy votando de mi vida.
Me repite qué de ahora en adelante hará que me vaya mal, que eso corre por su cuenta,
Pero acaso yo me tengo que quedar con ella por la ayuda que en su momento me dio?.
Yo también la ayudé y la saqué de trabajar para que descansará....y no hay otra personas en medio solo que mi amor por ella se enfrió.. Las cosas ya pasaron la ayuda ella me dio en su momento no pensé que era algo así como un préstam0
Ustedes que me aconsejan???
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24/08/2026

Con 30 años yo siempre he dicho que las mujeres mayores deben vestirse de acuerdo con su edad.
Nunca imaginé que una sola persona pudiera hacerme cambiar de opinión tan pronto.
Mi vecina es ingeniera, es mayor que yo y tiene una seguridad que llama mucho la atención desde lejos. Cada vez que sale de su casa, siento que mis ojos se van detrás de ella.
No sé si esta sea la forma en que combina su ropa, la manera en que camina o esa tranquilidad con la que se para en la puerta, pero cuando aparece, me cuesta muchísimo disimular. Yo intento seguir con mis cosas, mirar el teléfono o entrar a mi casa, pero termino observándola sin querer.
Lo más curioso es que ella parece saber perfectamente el efecto que causa.
Nunca pensé sentir alguna atracción por una mujer mayor, mucho menos por mi propia vecina.
Ahora me descubro esperando verla salir, arreglándome un poco más cuando sé que estará afuera, y buscando cualquier excusa para saludarla.
Creo que mi problema no es su edad, sino que ella rompió todas las ideas que yo tenía sobre cómo debería vestirse una mujer mayor. Ahora me siento más atraído que una mujer así se vista de esa manera, me tiene loco
Necesito un consejo para no sentirme así de atraído 🫣
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23/08/2026

Gerardo Lomelí es mi suegr0 y una noche estaba parado en la puerta de mi recámara a las doce con diecisiete de la noche.
Descalzo. Camisa blanca. El cabello perfectamente peinado.
Y en la mano sostenía un vaso de jugo
Sonreía, pero sus ojos no.
Ándale. Tómatelo aquí, enfrente de mí decía.
Sentí un escalofrío.
Mi esposo, Gael, llevaba tres días fuera por trabajo. Desde que él se fue, mi suegro había encontrado cualquier pretexto para vigilarme.
Preguntaba a qué hora me levantaba.
Con quién hablaba.
Por qué cerraba la puerta.
Hasta revisaba si mi coche seguía estacionado detrás del portón.
Aquella noche, sin embargo, había algo distinto.
Gerardo no venía a hablar.
Venía a comprobar algo.
Tomé el vaso. Gracias. Me lo tomo ahorita.
No se movió.
Dije enfrente de mí.
El silencio se volvió pesado.
Afuera apenas se escuchaban los perros
Gerardo cruzó los brazos.
En esta casa hacemos muchas cosas por ti, Ximena. Lo mínimo que espero es respeto.
Acerqué el vaso a mis labios.
Entonces lo vi.
Pegados al cristal, justo debajo de la espuma amarilla, había pequeños grumos blancos que no se habían disuelto.
Muy pocos.
Pero suficientes.
Sentí que el corazón me golpeaba las costillas.
No pregunté qué era.
No hice cara.
Había aprendido algo desde que me casé con un Lomelí: en esa familia, quien mostraba miedo primero perdía. Está muy frío le dije.
Gerardo soltó una risita.
Mejor.
Tomé un sorbo mínimo, sin dejar que el líquido pasara de mis labios, y fingí tragar.
Su expresión cambió al apenas un segundo.
Pero lo vi Aliviado
Eso me asustó más que el polvo.
Todo me ordenó.
En ese momento sonó su celular desde la sala.
Gerardo maldijo por lo bajo.
No lo tires.
Señaló el vaso con el dedo.
Regreso y quiero verlo vacío.
Salió.
Esperé hasta escuchar sus pasos bajar las escaleras.
Escupí el jugo en una toalla.
Me temblaban tanto las manos que casi dejé caer el vaso.
No sabía qué contenía.
Solo sabía una cosa:
Gerardo necesitaba verme beberlo.
Y eso significaba que no era un accidente.
Salí de la recámara.
La cocina estaba a oscuras, salvo por la luz amarilla encima de la estufa.
Abrí el refrigerador.
Sobre una charola estaba la jarra de jugo que habíamos tomado durante la cena.
Serví otro vaso.
Mismo color.
Mismo nivel.
Mismo hielo.
Vaciaría el de Gerardo en el fregadero y escondería la prueba.
Era lo más sensato.
Pero escuché pasos.
Mi cuñada apareció detrás de mí con una bata gris y el cabello recogido.
Qué haces despierta?
Casi brinqué.
Nada. Me dio sed.
Mi cuñada vio los dos vasos.
Es mango?
Antes de que pudiera detenerla, agarró uno.
El equivocado.
espera…!!!!
Ya había bebido.
Tres tragos largos.
Cuando le arranqué el vaso de la mano, me miró ofendida.
Qué te pasa?
Miré el fondo.
Los restos blancos habían desaparecido.
Sentí que se me helaban las piernas.
Quién te dio esto, me preguntó.
No alcancé a contestar.
La voz de Gerardo retumbó desde el pasillo.
Ximena?
Mi cuñada levantó las cejas.
Yo tomé el vaso limpio y le puse en la mano el otro vacío.
Por favor No digas nada. Dije silenciosamente
Nada de qué?
Gerardo apareció en la cocina.
Primero me miró a mí.
Después al vaso vacío.
Su sonrisa regresó.
Así me gusta.
Se acercó y me dio una palmada suave en el hombro.
Demasiado suave.
Buenas noches, hija.
Nunca me decía hija.
Mi cuñada soltó una risa.
Qué milagro. Ya hasta cariñoso te pusiste, papá.
Gerardo ni siquiera la miró.
Sus ojos seguían clavados en mí.
Descansa, Ximena. Mañana va a ser un día importante.
No dormí.
A la una escuché a mi cuñada entrar al baño.
A la una y media tiró algo.
A las dos la vi atravesar el pasillo agarrándose de la pared.
Me siento rarísimo murmuró.
Voy a llamar a un médico.
Me sujetó la muñeca.
No… mi papá se va a enojar.
Aquella frase me dejó fría.
Por qué habría de enojarse porque te sientes mal?
Mi cuñada abrió la boca.
Pero no respondió.
Sus piernas cedieron.
Logré sostenerla antes de que golpeara el piso.
No estaba inconsciente, pero apenas podía mantener los ojos abiertos.
Ximena… no le digas que fui yo.
Que fuiste tú qué?
Mi cuñada empezó a llorar.
El jugo…
Escuchamos una puerta abrirse en el piso de abajo.
Ella se quedó rígida.
Escóndeme.
Qué? Escóndeme, por favor.
Los pasos comenzaron a subir.
Uno. Dos. Tres.
No era solo Gerardo.
Se escuchaban dos pares de zapatos.
Arrastré a mi cuñad@ hasta el cuarto de lavado que estaba al final del pasillo y la senté detrás de unas cajas.
No salgas.
Ximena…
No hagas ruido.
Cerré.
Corrí a mi recámara y me metí en la cama.
Apagué la lámpara.
Treinta segundos después alguien giró la perilla.
La puerta estaba cerrada con seguro.
Silencio.
Luego escuché la voz de mi suegro.
Ya debe estar dormida.
Otro hombre respondió: Estás seguro?
Se me secó la boca.
No reconocí aquella voz

Gerar
algo antes de que llegue G

La manija volvió a moverse.
Yo tenía el celular apretado contra el pecho.
Activé la grabadora.
Los dos hombres permanecieron afuera algunos minutos.
Después se fueron.
No salí.
A las cuatro de la mañana escuché el portón.
A las 5:30, un coche entró a toda velocidad.
Me asomé por la cortina.
Era la camioneta de mi marid0
Mi marido había regresado un día antes de lo previsto.
Y Gerardo ya lo estaba esperando en la entrada.
Se abrazaron.
Hablaron.
Entonces mi suegro señaló hacia mi ventana.
Gael levantó la cabeza.
Jamás olvidaré su cara.
No parecía cansado.
Parecía furioso.
Retrocedí.
Gerardo lo había llamado?
Escuché subir a los dos.
Papá, estás seguro? —preguntó Gael.
Lo vi con mis propios ojos.
Sentí un hueco en el estómago.
Vio qué?
No quiero escándalos —dijo Gael.
Entonces abre la puerta y compruébalo tú mismo.
Golpearon.
Ximena!
No respondí.
Abre!
Salí de la cama.
Antes de llegar a la puerta, escuché un grito al final del pasillo.
Era mi cuñad@ Después otro.
Más fuerte.
PAPÁ, NO!
Gerardo se quedó mudo.
Yo también.
Renata apareció tambaleándose desde el cuarto de lavado.
Tenía los ojos hinchados y llevaba algo apretado en la mano.
Un pequeño sobre de papel blanco.
Al verlo, mi suegro perdió el color.
Gael miró primero a su hermana.
Luego a su padre.
Qué demonios es eso?
Ella empezó a llorar.
Pregúntale a papá para quién era.
Gerardo avanzó hacia ella.
Dame eso.
No me toques!
Gael se interpuso.
Y entonces mi cuñada señaló mi recámara.
Si Ximena hubiera bebido lo que tú preparaste, a esta hora ella estaría ahí adentro sin poder defenderse… justo cuando el hombre que contrataste entrara por esa puerta.
Nadie respiró.
Gael volteó lentamente hacia su padre.
Qué hombre?
Gerardo no contestó.
Pero desde el interior de mi recámara se escuchó, de pronto, un golpe seco.
Los cuatro miramos la puerta.
Otro golpe.
Luego una voz masculina, desconocida, habló desde dentro:
Gerardo… me dijiste que ella iba a estar dormida.
Mi suegro cerró los ojos.
Y Gael abrió la puerta de golpe.
Lo que encontramos adentro hizo que mi cuñada soltara un grito, porque sobre mi cama había ese hombre contratado por mi suegro, la verdad no entiendo cual eran sus intenciones. Ahora no se si seguir viviendo con ellos
No se que hacer
Necesito un consejo
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22/08/2026

Estoy bastante molesta porque mi mamá nos anuncio que ya no cuidara de ninguno de sus nietos ella tomó la decisión de un día para otro sabiendo perfectamente que durante años hemos organizado nuestros trabajos contando con ella.
Somos tres hermanos y entre los tres tenemos cinco hijos. Mi mamá tiene 66 años, y lleva años ayudándonos con los niños. En mi caso recoge a mi hija de nueve años del colegio tres días a la semana y se queda con ella hasta que yo salgo del trabajo.
Mi hermano deja a sus dos pequeños con ella algunas tardes y mi hermana también recurre a mamá cuando tiene turnos complicados. Nunca pensamos que la estuviéramos obligando porque ella siempre recibía a sus nietos, les cocinaba y hasta se ofrecía cuando alguno estaba enfermo.
El domingo nos reunió y nos dijo tranquilamente que a partir de la próximo semana cada uno debía resolver quién cuidaría a sus hijos porque ella se retiraba oficialmente de ser la niñera de la familia.
Yo pensé que estaba bromeando. Le pregunté qué había pasado y respondió que nada, simplemente estoy cansada. Dijo que se jubiló y que todavía no sabe lo que significa disponer completamente de una semana porque siempre hay un nieto que recoger, otro que cuidar o alguno que no fue al colegio.
Sacó hasta una libreta donde tenía anotados sus compromisos: lunes recogía a los hijos de mi hermano, martes y jueves a mi hija, miércoles llevaba a una nieta a clases de danza y algunos viernes terminaba con alguno durmiendo en su casa porque los padres teníamos planes.
Yo le reclamé que por lo menos debió avisarnos con más tiempo porque ahora me toca conseguir quién recoja a mi hija y pagarle. Mi hermano también se molestó porque él y su esposa trabajan hasta tarde y tienen dos niños pequeños.
Entonces mamá empezó a sacar cosas que jamás nos había reclamado. Dijo que nosotros no le preguntábamos si podía cuidar a los niños, sino que prácticamente le informábamos: “Mamá, mañana te llevo al niño”, “mamá, recógeme a la niña”, “mamá, este sábado tenemos un compromiso”. También dijo que hasta había cancelado citas con amigas, dejado de hacer diligencias y hasta rechazado un paseo porque alguno de nosotros necesitaba que se quedara con los niños. Mi hermana le respondió que son sus nietos, no niños desconocidos, y mamá contestó que precisamente por ser sus nietos quería disfrutarlos y no sentir que tenía horarios de empleada sin siquiera haber aceptado el trabajo.
Lo que terminó de molestarme fue enterarme de que ya tiene hasta planes.
Se inscribió en unas clases, quiere hacer un viaje con dos amigas y dice que empezará a salir más porque todavía está saludable y puede hacerlo. Mientras tanto, nosotros tenemos una semana para reorganizarlo absolutamente todo. Yo tuve que empezar a preguntar cuánto cobra una persona por recoger a mi hija del colegio y quedarse tres horas con ella, y no es barato.
Mi hermano está mirando una ruta y mi hermana tendrá que cambiar algunos turnos.
Mamá dice que seguirá recibiendo a sus nietos para visitarla, que pueden quedarse alguna noche y que ayudará si ocurre una verdadera emergencia, pero se acabaron los horarios fijos.
Yo sé que son nuestros hijos y nuestra responsabilidad, pero después de años viviendo de esa manera, me parece muy fácil decir un domingo así de la nada,
El próximo mes me jubilo de ustedes”, y dejarnos a todos corriendo en apuros para resolver lo que hasta ahora ella misma hacia
Ya hora no se que hacer para convencer qué no deje de cuidar a sus nietos, nos deja en aprietos solo por ir con sus amigas
Ustedes que opinan
O será que tiene razón??

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21/08/2026

Hace dos meses estuve viviendo en la casa de mi hermana y como no estaba contribuyendo económicamente, me dijo que ya no quería que siguiera viviendo ahí en la casa y que al yo ya estar trabajando era mi responsabilidad aportar, y0 le respondí que era mi dinero y no tenía obligación de contribuir y obviamente me sacó a las malas de su casa.
Y hace unas semanas que estoy intentando llamarla para pedirle disculpas por mi comportamiento...
ahora que vivo fuera me doy cuenta lo importante que es la familia y mi ign0rancia me hizo perder la única hermana que tengo.
Qué opinan
Necesito un consejo para que me perdone.
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19/08/2026

Tengo 25 años y soy modelo de protocolo. Mi novio me dio un anillo de compromiso hermoso y carísimo. Como se acercaba la fecha de la boda y yo quería lucir perfecta en el vestido, decidí empeñar la joya para pagar un procedimiento estético avanzado en mi rostro.
Mi intención era recuperar el anillo después de la boda con los regalos en efectivo de los invitados.
Pero de pronto mi prometido notó que no llevaba puesta la joya y le confesé la verdad, armó un drama inmaduro, canceló la fiesta por completo y terminó nuestra hermosa relación.
Es indignante que le importe más un objeto material que mi apariencia física para el día más importante de nuestras vidas.
Lo hice para que él se sintiera orgulloso de ver una novia espectacular en el altar, pero prefirió actuar como un tacaño superficial y destruir nuestros planes de formar una hermosa familia
Ustedes creen que hice mal???
O el es muy exagerado, no la vendí solo la empeñe, y si pensaba recuperar
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19/08/2026

Fui con mi hija de cinco años al moll del centro . Entramos a una tienda de ropa y mientras yo buscaba una blusa para una reunión, ella se acercó a una mujer y le dijo: “Tú eres la señora que siempre abraza a mi papá en el carro.”
Ella se quedó pasmada.
Yo también.
Mi hija nunca mentía.
La señora intentó disimular, me miró nerviosa y dijo: “Ay, los niños inventan cosas, ¿no?”. Yo la miré y sonreí. Pero por dentro, sentí que se me cayó el alma.
No le dije nada. Le agarre la mano de mi hija y salimos de la tienda.
Ya en el carro, le pregunté con más calma cuándo había visto eso.
Ni niña me contestó que muchas veces, cuando su papá la recogía del jardín, y pensaba que yo ya lo sabía.
Esa noche no dije nada. Lo observé, lo escuché hablar como si nada. Al día siguiente, lo esperé en la entrada del jardín. Me senté en una banca fingiendo estar al celular. Y como si el universo quisiera que todo saliera a la luz, ella apareció. Y él también. Se abrazaron. Se besaron. Ahí, delante del lugar donde estudia nuestra hija.
No grité. No hice escándalo. Me levanté y caminé hacia ellos.
Le dije!!
“Gracias!!!
por confirmarme lo que mi hija ya sabía”. Me miró pálido. Sin parpadear, sin poder decir una sola palabra, quedaron en shock los dos, cogi a mi hija y me fui.
Y ahora estamos separados. Me llama a pedir que lo escuche, que supuestamente yo intérprete, qué no es lo que yo pienso, pero no se puede tapar el sol con un dedo. Ustedes creen que hice maal en divorciarme sin antes escuchar sus explicaciones?

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18/08/2026

A mis 60 años, estoy saliendo con un hombre de 25 y sí, yo pago y le pago todo.
Mis hijos están histéricos porque creen que él se está aprovechando de mí. Lo que ellos no entienden es que yo también sé perfectamente lo que estoy haciendo.
Soy abogada, tengo mi propio bufete desde hace más de 20 años. Mis 3 hijos adultos, todos profesionales y cada uno con su vida organizada.
Estuve casada durante más de treinta años y llevo 5años ya divorciada.
Conocí a este muchacho hace meses en un gimnasio al que empecé a ir por recomendación de una amiga.
Primero hablábamos cuando coincidíamos, después me invitó a tomar un café y terminamos saliendo. Desde el comienzo tuve claro que un hombre de 25 años no se acercó a una mujer de 60 porque estuviera buscando a la futura madre de sus hijos. Él también supo desde el primer día quién soy, cuántos años tengo y la vida que llevo. Nunca nos hemos engañado con eso.
Yo pago en los restaurantes. Si viajamos, yo pago el hotel y los pasajes. Le he comprado ropa, zapatos, un reloj y hace una semana le regalé un iPhone 17 Pro Max. Lo quería, yo podía comprarlo y se lo compré. No tuve que pedir un crédito, dejar de pagar una deuda ni sacar din€ro destinado a otra cosa.
Ero mis hijos se enteraron del teléfono porque él subió una foto agradeciéndome el regalo y casi convocan una reunión familiar de emergencia. El mayor me dijo que ese hombre me estaba viendo como un cajero automático.
Mi hija me preguntó si no me daba vergüenza “comprar compañía”. Les respondí que vergüenza me daría estar quitándoles din€ro a ellos para mantenerlo, pero llevo décadas trabajando y lo que gasto sale de mi cuenta.
Ahora él anda hablando mucho de una moto. No me ha dicho directamente: qué le compre, porque tampoco es tan descarado. Pero me enseña modelos, me manda videos, me cuenta cuánto cuesta una que le gusta y hace unos días, pasando frente a un concesionario, soltó que esa sería “la moto de sus sueños”. Yo sé perfectamente qué está haciendo.
Dentro de un mes es su cumple y ya estoy averiguando precios porque probablemente se la voy a regalar. Todavía no lo sabe. Cuando se lo mencioné a una amiga, me dijo exactamente lo mismo que mis hijos: que estoy loca. Yo le respondí que no necesito que nadie me explique qué significa que un hombre de 25 años le muestre motos a una novia de 60 que tiene. Tampoco estoy planeando casarme con él, poner mi bufete a su nombre ni incluirlo mañana en mi testamento.
Mis propiedades están organizadas, mis hijos conocen perfectamente cómo están mis asuntos y jamás le he dado acceso a mis cuentas. Una cosa es gastar y otra muy diferente perder el control de mi patrimonio. Él tiene su apartamento alquilado, trabaja, y disfruta todos los beneficios de salir conmigo. Yo tampoco voy a fingir que nuestra relación es una historia romántica donde la edad y el dinero no existen. Si Existen y mucho.
Pero!
Por ahora salgo, viajo, tengo compañía y hago con mi din€ro lo que quiero. Eso no es aprovecharse de mí.
O sí??
Qué opinan ustedes, será que si se está aprovechando???
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